Sigue violencia en Teocaltiche: este martes matan a tiros a una mujer en la colonia Centro
Este nuevo feminicidio ocurre tras vecerse el plazo de mes y medio que el propio gobernador Pablo Lemus, se fijo para pacificar completamente el municipio
Este nuevo feminicidio ocurre tras vecerse el plazo de mes y medio que el propio gobernador Pablo Lemus, se fijo para pacificar completamente el municipio
Acusa al gobierno de Jalisco de sólo simular en este tema.
La presidenta estatal de Morena en Jalisco, Érika Pérez Ramírez, criticó la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del Estado en los municipios de Teocaltiche y Villa Hidalgo, al considerar que no está bien planteada ni aborda los verdaderos problemas de fondo que afectan a la región.
Aseguró que las acciones emprendidas por las autoridades estatales han sido insuficientes, ya que se han limitado a operativos reactivos sin considerar el deterioro del tejido social, elemento clave para lograr una verdadera pacificación.
“Cuando no hay una estrategia de seguridad bien diseñada, con ejes claros que marquen por dónde empezar y qué problemas atender primero, es evidente que no se obtendrán resultados. El tejido social está descompuesto y si no se atiende desde ahí, hagan lo que hagan no servirá de nada”, advirtió Pérez Ramírez.
La dirigente morenista también cuestionó la falta de cercanía de las autoridades con la ciudadanía y los territorios afectados. Afirmó que las decisiones se toman desde el escritorio, sin tener contacto directo con la realidad que viven los habitantes.
“Seguimos viendo una nula participación real del Gobierno del Estado. Es importante que no se queden en la oficina, que salgan a caminar los municipios, a escuchar a la gente, porque la gente sabe lo que está pasando. La población sigue viviendo con miedo y no va a confiar hasta que vea acciones concretas”, agregó.
Finalmente, consideró que también es necesario contar con perfiles mejor capacitados en materia de seguridad pública para poder diseñar estrategias más integrales y efectivas.
La situación no solo no mejoró: empeoró. El crimen organizado sigue mandando.
Raúl García Araujo @araujogar
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, prometió pacificar Teocaltiche. Dio un plazo, lo anunció como un compromiso firme, como si bastara una fecha marcada en el calendario para poner fin a años de violencia. Pero la realidad fue otra: no solo no hubo paz, hubo más sangre. Más miedo. Más silencio.
Desde que hizo esa promesa el 23 de abril, lo único que ha crecido en Teocaltiche es el número de muertos. Veintitrés homicidios dolosos. Tres funcionarios municipales asesinados: el director de la Policía, el secretario del Ayuntamiento y una regidora que también fue candidata a la presidencia. Los mataron uno por uno. Ningún detenido. Ninguna respuesta. Ningún avance.
La situación no solo no mejoró: empeoró. El crimen organizado sigue mandando. Las balas sustituyeron a las palabras. Y el Estado… simplemente no está.
Ni el gobernador, ni el secretario de Seguridad Pública, ni el fiscal del estado han emitido un informe, una visita, un simple posicionamiento. No hay rostro, no hay voz. Solo hay vacío. El mensaje es claro: Teocaltiche no importa.
Y no es solo una crisis de seguridad. Es un desplome institucional. La policía municipal está deshecha: 15 bajas en lo que va del año, y nadie quiere ocupar las 20 plazas disponibles. ¿Quién arriesgaría su vida en un municipio donde ser policía es firmar tu sentencia de muerte?
Desde el secuestro de ocho elementos policiales el 18 de febrero —cuatro de ellos asesinados—, el control de la zona está en manos del Cártel Jalisco Nueva Generación y del Cártel de Sinaloa. Dos monstruos disputándose un territorio sin resistencia real. Y mientras tanto, el gobierno finge que algo está haciendo.
Pero en Teocaltiche nadie finge. La gente vive a salto de mata. Dormir con miedo ya es parte de la rutina. Las familias se desplazan o se resignan a que su comunidad se pudra en el olvido.
La pacificación nunca fue real. Fue una puesta en escena. Una frase para los medios. Una mentira con fecha de vencimiento.
Y ahora que ese plazo ya expiró, ni siquiera tuvieron el decoro de dar la cara.
Este no es solo un fracaso político. Es una traición. Una prueba dolorosa de que en Jalisco, hay territorios donde el gobierno ya no gobierna. Donde la ley es la del más armado. Y donde la gente solo tiene una certeza: que está sola.
Ambas personas quedaron a disposición de la autoridad competente.
En un operativo la Policía Regional de la Secretaría de Seguridad del Estado fueron detenidas dos personas en distintos hechos en Teocaltiche, Jalisco.
El primer incidente ocurrió en el cruce de las calles Surinam y Uruguay, donde los oficiales ubicaron a una mujer que, al notar su presencia, arrojó una bolsa al suelo e intentó retirarse del lugar.
Al interceptarla, los elementos inspeccionaron la bolsa, localizando aproximadamente 41 gramos de crystal, una sustancia con características propias de la droga sintética.
La mujer fue identificada como Patricia “N”, de 37 años, originaria del estado de Guanajuato.
Minutos más tarde, en el mismo punto, los oficiales atendieron un reporte ciudadano sobre posibles detonaciones de arma de fuego.
En el sitio ubicaron a un joven que coincidía con la descripción proporcionada. Al notar la presencia de los uniformados, el menor intentó escapar, pero fue alcanzado y detenido.
Durante la revisión protocolaria, al adolescente se le aseguró un arma de fuego calibre 9 milímetros, tres cargadores y un total de 43 cartuchos útiles. Tanto el arma como los cartuchos fueron asegurados, y el menor fue puesto a disposición del Ministerio Público especializado.
Ambos detenidos quedaron a disposición de la autoridad competente, que definirá su situación legal en las próximas horas.
Cárteles imponen su ley mientras el gobierno guarda silencio.
Este sábado 7 de junio vence el plazo que el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, estableció públicamente para pacificar el municipio de Teocaltiche.
Sin embargo, lejos de mejorar, la situación de seguridad ha empeorado. Desde su promesa, realizada el pasado 23 de abril, la violencia en la región no ha cesado y el crimen organizado mantiene el control territorial.
En ese periodo, han ocurrido al menos 23 homicidios dolosos en Teocaltiche, incluidos tres asesinatos de funcionarios municipales: el director de la Policía, Ramón Grande Moncada (15 de abril); el secretario del Ayuntamiento, José Luis Pereira (28 de abril); y la regidora y excandidata a la presidencia municipal, Cecilia Ruvalcaba (9 de mayo).
Todos fueron víctimas de ataques armados, sin que hasta el momento se reporten avances en las investigaciones.
A pesar del compromiso de pacificación, el municipio enfrenta también una grave crisis institucional. El secretario de Seguridad Pública del estado, Juan Pablo Hernández González, reconoció que no se han podido cubrir las 15 bajas de policías municipales registradas en lo que va del año. Aunque se abrieron 20 nuevas plazas, la convocatoria ha tenido una respuesta mínima.

Desde el secuestro de ocho policías municipales el pasado 18 de febrero —de los cuales cuatro fueron hallados sin vida—, la inseguridad en Teocaltiche se ha profundizado.
El control de la zona sigue en disputa entre células del Cártel Jalisco Nueva Generación y del Cártel de Sinaloa, sin una intervención contundente por parte del Estado.
Hasta el momento, ni el gobernador Pablo Lemus, ni el secretario de Seguridad ni el fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, han informado si acudirán hoy al municipio o si presentarán algún reporte detallado sobre los supuestos avances en la estrategia de pacificación.
La ausencia de resultados y de presencia institucional alimenta la desconfianza ciudadana.