por Dominio Público | May 4, 2025 | Lo nuestro, Principales
La violencia y la desconfianza hacia la policía estatal, las principales razones.
La crisis de seguridad en la región de los Altos de Jalisco ha alcanzado un nuevo punto crítico: en los municipios de Teocaltiche y Villa Hidalgo, prácticamente nadie quiere integrarse a las corporaciones de policía municipal.
Actualmente, en Teocaltiche hay 15 vacantes activas, mientras que en Villa Hidalgo se contabilizan 10. Es decir, al menos 25 plazas sin cubrir en zonas donde la violencia es una constante.
Las renuncias masivas de elementos municipales se han dado en medio del avance del crimen organizado y, más recientemente, tras el asesinato del comisario de Seguridad Pública de Teocaltiche, Ramón Grande Moncada, y del secretario general del Ayuntamiento, José Luis Pereida Robles.
Ambos homicidios marcaron un antes y un después en el ánimo de los cuerpos de seguridad locales, que hoy se sienten vulnerables, solos y sin respaldo.
Habitantes de ambas localidades han denunciado, en diversas ocasiones, que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) opera con total impunidad en la región. Peor aún: han señalado directamente a policías estatales como cómplices o protectores de este grupo criminal. Estas acusaciones han incrementado la desconfianza ciudadana hacia la Secretaría de Seguridad Pública del estado, encabezada por Juan Pablo Hernández.

El Geras
A pesar de que el titular de la policía estatal ha declarado públicamente que se han iniciado exámenes de control y confianza para quienes deseen integrarse a las corporaciones municipales, la realidad es que nadie se está presentando.
De acuerdo con testimonios recabados por Dominio Público Noticias, el motivo principal es la falta de confianza en la propia Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco, señalada no solo por supuesta complicidad, sino también por el abandono en momentos críticos.
“Cuando más se les necesita, los policías estatales simplemente no están”, denunció un habitante de Teocaltiche. “Nos dejan solos frente al crimen”.
La falta de policías municipales no solo representa un riesgo para la seguridad de los ciudadanos, sino que también deja a los gobiernos locales sin capacidad real de respuesta ante la violencia. Mientras tanto, el miedo y la desconfianza continúan ganando terreno.
por Dominio Público | May 2, 2025 | Principales, Seguridad
La Secretaría de Seguridad del Estado reforzó su presencia en este municipio pero ni así dejan de ocurrir hechos violentos como el asesinato ocurrido esta mañana
(más…)
por Dominio Público | May 1, 2025 | Lo nuestro, Principales
Jaime Martínez Cruz, de 31 años, trabaja en la dirección de Catastro del Gobierno Municipal de Villa Hidalgo; el 24 de abril desapareció tras salir del ayuntamiento
(más…)
por Dominio Público | Abr 27, 2025 | Lo nuestro, Principales
Jaime Martínez Cruz, de 31 años, trabaja en la dirección de Catastro del Gobierno Municipal de Villa Hidalgo; el 24 de abril desapareció tras salir del ayuntamiento
(más…)
por Dominio Público | Abr 27, 2025 | Lo nuestro, Principales
Este patrón se ha repetido desde la desaparición de ocho policías en febrero.
La próxima semana comenzarán las evaluaciones de control y confianza para los pocos elementos de seguridad que permanecen activos en Teocaltiche y Villa Hidalgo, municipios cuyas corporaciones fueron intervenidas por el gobierno de Jalisco, encabezado por el gobernador Pablo Lemus Navarro.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública del estado, algunos elementos ya contaban con evaluaciones aprobadas —aunque no vigentes— mientras que otros aún no habían sido evaluados. Una vez que concluyan estos procesos, los agentes recibirán nuevo entrenamiento en la Academia Estatal de Policía.
No obstante, el contexto en el que se llevan a cabo estas medidas está marcado por la controversia. Tras el asesinato de Ramón Grande Moncada, director de Seguridad Pública de Teocaltiche, el gobierno estatal insinuó posibles vínculos del funcionario con el crimen organizado, a pesar de que contaba con evaluaciones previamente aprobadas. Como ha ocurrido en otros casos recientes, las autoridades lanzaron señalamientos sin presentar pruebas contundentes y, sobre todo, sin que los implicados pudieran defenderse.
Este patrón se ha repetido desde la desaparición de ocho policías en febrero —cuatro de ellos hallados ejecutados— cuando la administración estatal intensificó su narrativa de “depuración institucional”. Sin embargo, esta postura ha generado fuertes críticas, ya que más que evidenciar una estrategia real contra el crimen, parece orientada a justificar la creciente inseguridad en la región y deslindar al gobierno de responsabilidades.
Acusar a funcionarios ya fallecidos no solo imposibilita su defensa, sino que deja en la indefensión a sus familias y refuerza una narrativa que obstaculiza el acceso a la verdad y la justicia.
Mientras el gobierno de Jalisco insiste en señalar a los caídos, persiste la falta de resultados claros frente al avance del crimen organizado en municipios como Teocaltiche y Villa Hidalgo.