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Pongamos el desorden: La indignación selectiva

Pongamos el desorden: La indignación selectiva

La crítica se ha vuelto un producto de consumo: solo nos importa si trae la marca que nos gusta.

Miguel Camacho @mcamachoocampo

En la política mexicana, la indignación no es un sentimiento moral, sino una estrategia de guerra. Se enciende y se apaga como un interruptor. Y de ahí nace el nuevo vicio nacional: el desinterés selectivo. Un superpoder de la polarización que permite ver la paja en el ojo ajeno, pero jamás la viga en el propio.

Si eres del bando A, te indignará la corrupción, la falta de resultados, los errores de comunicación y las concesiones del pasado. Pero si esos mismos errores los comete tu líder, mágicamente se convierten en “sabias decisiones”, “deslices menores” o simples “malos entendidos de la prensa”. Y si eres del bando B, harás exactamente lo mismo con el otro lado.

El Índice de Paz México 2023, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, reveló que 65% de los mexicanos cree que es “poco probable que las divisiones pudieran superarse”. Ese dato no es solo una estadística: es una alarma encendida. En este país, la lealtad al grupo político se volvió más fuerte que la búsqueda de la verdad.

Ejemplo: Adán Augusto López nombró como secretario de Seguridad de Tabasco a Hernán Bermúdez, señalado como líder del cártel de La Barredora. Hoy, el actual hombre fuerte de Morena en el Senado se defiende diciendo que “nunca supo de irregularidades”. Su grupo lo aplaudió y validó sin titubeo. Sin embargo, cuando Felipe Calderón asegura que no sabía de las actividades ilícitas de García Luna, los patriotas digitales lo llaman cómplice y corrupto. El mismo argumento espejo: “no sabía nada”, “era un hombre con trayectoria”. Sirve igual para justificar que para condenar.

La crítica se ha vuelto un producto de consumo: solo nos importa si trae la marca que nos gusta. En palabras del politólogo José Woldenberg, el malestar social es fruto del “desencanto por la democracia”. La indignación selectiva es el combustible de esa desconfianza, pero también la excusa perfecta para no cambiar nada.

En lugar de buscar soluciones, nos consolamos con que los de enfrente también tienen lodo. El resultado es un país que, en vez de avanzar, se dedica a lanzar basura de un lado a otro. Y lo peor: entre tanta basura, ya nadie distingue qué era verdad y qué era mentira.

EN EL TINTERO

La esposa del expresidente López Obrador respondió al diario español ABC, que publicó que establecería su residencia en un exclusivo barrio de Madrid. En una carta dijo que vive y seguirá viviendo en México. Sin comentarios.

Que alguien le diga a los miembros de la ex familia presidencial que calladitos se ven más bonitos, porque en estos tiempos, con un clic, se pueden descubrir muchas cositas.

Sepa La Bola: Una guerra de discursos y zancadillas

Sepa La Bola: Una guerra de discursos y zancadillas

El Gobierno Federal presume que las cosas van mejorando en el combate a la delincuencia, con reducción de homicidios y mayor control en casi todos los delitos. Mientras tanto, Estados Unidos llama a sus ciudadanos a evitar viajar al país del águila devorando una serpiente.

Claudia Bolaños @claudiabola

Hay una guerra de hechos y declaraciones entre México y Estados Unidos en torno a la seguridad y la soberanía tan pregonada en tierra azteca.

Aunque se ha hablado de coordinación, hay cosas que chocan… y que no checan.

Por ejemplo, el Gobierno Federal presume que las cosas van mejorando en el combate a la delincuencia, con reducción de homicidios y mayor control en casi todos los delitos. Mientras tanto, Estados Unidos llama a sus ciudadanos a evitar viajar al país del águila devorando una serpiente, argumentando que en la mayor parte del territorio —incluida la Ciudad de México— hay inseguridad. Sí, la capital ha sido en los últimos días la piñata del gobierno de Donald Trump, quien incluso la colocó entre las peores de América Latina junto con Bogotá.

Y aunque México entregó 26 capos, el gobierno del país de las barras y las estrellas no parece del todo conforme, pese a reconocer, públicamente, la entrega de los narcos. Aquí se dijo que fue un asunto de seguridad nacional y no una petición directa de Washington, aunque la mayoría de los detenidos tenían años con solicitudes de extradición. Según las autoridades mexicanas, fue una decisión soberana. En este marco, en conferencia de prensa, el propio Omar García Harfuch, encargado de la Seguridad y Protección Ciudadana, reveló que esos individuos seguían operando desde las cárceles. Ni las rejas pudieron contener a quienes están vinculados con, nada más y nada menos, que con 17 homicidios de servidores públicos penitenciarios. Una revelación que no se había hecho oficial, aunque se sospechaba tras cada asesinato.

Sepa La Bola, pero aunque las autoridades mexicanas insisten en las reuniones y acuerdos para combatir de manera coordinada la delincuencia, cada vez que puede, el “aliado” del norte le da tremendas zancadillas al país. Recordemos las amenazas de aranceles, subidas y bajadas al por entaje al gusto de Trump, para luego frenarlas… y después retomarlas, en un círculo vicioso de advertencias y telefonazos entre mandatarios para enfriar el asunto. El colmo fue escuchar al empresario, que por segunda vez gobierna esa nación, decir que este gobierno, el de la Cuarta Transformación y de la primera presidenta, hace lo que ellos dicen.

¿Hablará de la entrega de los 26 narcos? ¿De permitir que sus drones sobrevuelen territorio nacional porque las Fuerzas Armadas mexicanas no cuentan con esos equipos?

Pues Sepa la bola, pero conviene recordar que, según un medio internacional, entre 2022 y 2023 las Fuerzas Armadas destinaron aproximadamente 324 millones de dólares a la adquisición y mantenimiento de drones y aeronaves no tripuladas, utilizados en al menos 308 misiones.

Y pese a la tan mencionada coordinación, el gobierno del norte asegura que las cosas no han cambiado en México, y también decidió reforzar el resguardo de su frontera con nuestro país. No solo eso: emitió una nueva alerta para que sus ciudadanos eviten visitar nuestro país.

La advertencia abarca casi todo el territorio nacional: 30 estados. Solo Yucatán y Campeche están en Nivel 1, el más bajo de riesgo, aunque con la recomendación de “tomar precauciones normales”. La presidenta Claudia Sheinbaum minimizó el impacto,  y pronto. cada autoridad estatal salió de inmediato a desmentir la evaluación de riesgo en su estado.

En fin, muchos discursos y demasiadas contradicciones.

Y ya que hablamos de riesgos y omisiones, en este espacio hemos señalado repetidamente la instalación irregular de anuncios y espectaculares en el Valle de México. Lamentablemente, este miércoles un aguacero provocó la caída de uno en Tlalnepantla de Baz sobre un vehículo particular. La estructura, de aproximadamente seis metros de largo por cinco de alto, se desplomó por el reblandecimiento del terreno y la presión del viento durante la tormenta.

¿Y las medidas de protección civil? ¿No se considera el tipo de suelo, el viento, la lluvia al momento de colocar esas estructuras? Una lamentable situación que, como tantas otras, pudo evitarse.

Pongamos el desorden: Los patriotas digitales

Pongamos el desorden: Los patriotas digitales

Para ellos, México no se defiende en las empresas, en las aulas o en el campo, sino en las redes sociales.

Miguel Camacho @mcamachoocampo

En poco más de dos semanas estaremos inmersos en septiembre, el mes de México, el mes de la patria. Las calles se llenarán de banderas, los noticieros sonarán a mariachi y las pantallas se vestirán de verde, blanco y rojo.

Lo menciono porque hace unos días confirmé, con preocupación, que avanza y se consolida una nueva clase de mexicanos: los patriotas digitales.

Para ellos, México no se defiende en las empresas, en las aulas o en el campo, sino en las redes sociales. El nuevo himno nacional es un tuit incendiario y la bandera se ondea a golpe de like, en lives y videos que, seamos sinceros, también tienen su dosis de interés económico.

Ser parte de este club es sencillo: las marchas y los debates serios son para otros; aquí las batallas se libran desde la pantalla del teléfono.

Si quieren unirse a este grupo, aquí tienen la guía básica:

1. Elijan su uniforme.

No hay patriota sin una figura de culto. Escojan a su caudillo del momento y conviértanlo en el centro de su universo. Olviden la crítica: cuestionar es traicionar. Si alguien señala fallas en un programa social, respondan con su escudo favorito: “¿Y la estafa maestra de antes, qué?”. El pasado siempre gana discusiones.

2. Dominen el arte de citar sin contexto.

Una frase suelta vale más que mil datos. Si un comentarista, digamos “Pancho Mirasol”, dice: “Hay que ser prudentes con el gasto público, aunque implique apretarse el cinturón”, no compartan el video completo. No. Publiquen solo: “Pancho M. quiere que el pueblo pase hambre”. La indignación es su combustible.

3. El meme es su artillería pesada.

Olvídense de artículos o estudios técnicos. Un meme viral tiene más peso que cualquier sentencia judicial. Ante una decisión de la Suprema Corte que no les guste, basta con una foto de un ministro sosteniendo un dólar y la leyenda: “Juez vendido: traición a la patria”. Simplicidad letal.

4. El hashtag es su bandera.

Cada causa tiene el suyo. Si son “patriotas de la 4T”, inundarán las redes con #NoEstasSolo, seguido del nombre del funcionario en apuros. Si son “patriotas fifís”, se refugiarán en trincheras como #NarcoEstado o #EstadoFallido. Lo importante no es debatir, sino hacer que el algoritmo los ame.

Así se construye el patriotismo del siglo XXI: una burbuja de autoafirmación donde la realidad se deforma, el debate se extingue y la polarización se celebra.

Octavio Paz, en “El laberinto de la soledad” decía que la patria es un sistema de creencias compartidas, vivido en la crítica y la contradicción.

Pero en la era del patriota digital, la patria ya no está en el zócalo ni en el campo: está en el trending topic. Y mientras allá afuera siguen los baches, la inflación y la violencia, aquí adentro seguimos luchando… con un pulgar.

EN EL TINTERO

Gobernadora Delfina Gómez, menos lágrimas… Sería mejor más coraje, trabajo y acciones…

En Corto I Morena traiciona sus principios

En Corto I Morena traiciona sus principios

Si Luisa María Alcalde, como dirigente nacional, no actúa con firmeza y permite que esto pase sin consecuencias, el mensaje será letal: que en Morena la austeridad era solo una bandera para llegar al poder, no un compromiso real.

Raúl García Araujo @araujogar

Hablar de Morena es, inevitablemente, hablar de Andrés Manuel López Obrador. No solo fue su primer dirigente nacional, también fue el fundador y el artífice de un movimiento que en octubre de 2011 nació para romper con los privilegios de los partidos tradicionales y para darle un nuevo sentido a la política en México.

Desde el inicio, López Obrador dejó claro que su lucha no era por cargos ni por riqueza, sino por transformar el país desde dos pilares: honestidad y austeridad. Lo repitió hasta el cansancio y, lo más importante, lo practicó. No hubo en él una doble cara ni un discurso para la plaza pública que se contradijera en privado.

Bajo su liderazgo, Morena se convirtió rápidamente en el partido más fuerte de México. La congruencia de su fundador conectó con millones de mexicanos hartos de la ostentación política. López Obrador no necesitaba blindarse con un ejército de escoltas ni recorrer las ciudades en camionetas de lujo. Su vehículo más famoso fue un modesto Jetta blanco, con el que llegaba a actos públicos y privados, enviando un mensaje claro: el poder no es para servirse, es para servir.

Mientras los políticos que él llamaba “neoliberales” o “fifís” vestían trajes de diseñador, lucían relojes carísimos, comían en restaurantes exclusivos y se paseaban por el mundo en primera clase, López Obrador viajaba en vuelos comerciales, se hospedaba en hoteles sencillos y disfrutaba de la comida popular: una quesadilla, un pozole, un caldo de olla, un café de olla en una fonda de carretera.

Y aquí está el punto clave: nunca, en su vida como Presidente, tomó vacaciones en el extranjero. Ni una sola vez. Siempre descansó en México, recorriendo playas, pueblos y ciudades, convencido de que el país que gobernaba debía ser también el lugar donde recargara fuerzas. Para él, ir a Cancún, Huatulco o Palenque no era un sacrificio, sino un privilegio que implicaba convivir con su gente y seguir conociendo la realidad nacional.

Sin embargo, esa congruencia que durante años fue la principal fortaleza de Morena, hoy parece estar en crisis. Los principios que López Obrador dejó como mandamientos para su movimiento —y que incluso redactó en su famoso decálogo— están en riesgo de quedar reducidos a un discurso vacío. Y lo más preocupante es que algunos de los que hoy los traicionan son justamente figuras clave del partido.

El caso más doloroso, por el simbolismo que implica, es el de su propio hijo, Andrés Manuel López Beltrán, quien hace unos días viajó a Japón para vacacionar después de “unos días de mucho trabajo”. La imagen es demoledora: mientras su padre nunca cruzó la frontera para descansar, su hijo fue sorprendido de vacaciones en uno de los destinos más caros del planeta.

Pero no es el único. Ahí está también el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, y su esposa —también legisladora—, cuyo estilo de vida lujoso es de dominio público. Y, por si faltara algo, el diputado Ricardo Monreal decidió vacacionar en España, un destino que difícilmente encaja en la narrativa de austeridad y cercanía con el pueblo.

Estas actitudes no son simples anécdotas. Son señales de alerta. Representan todo lo que López Obrador criticó durante décadas: la ostentación, el despilfarro, el alejamiento de la gente. Y lo más grave es que vienen desde dentro de Morena, el partido que nació para ser la antítesis de esas prácticas.

Si Luisa María Alcalde, como dirigente nacional, no actúa con firmeza y permite que esto pase sin consecuencias, el mensaje será letal: que en Morena la austeridad era solo una bandera para llegar al poder, no un compromiso real. Y si es así, entonces ya no habrá diferencia entre los morenistas y los partidos que tanto cuestionaron.

Por eso, Morena debe decidir si quiere seguir siendo el movimiento de López Obrador o convertirse en un nuevo PRI o PAN, lleno de privilegios, lujos y políticos desconectados de la realidad. Porque la historia es clara: los pueblos no perdonan la traición a los principios. Y si no lo creen, que esperen a ver el resultado de las elecciones intermedias de 2027.

En política, la congruencia no se hereda, se demuestra todos los días. López Obrador lo entendió. Ojalá sus herederos políticos —y de sangre— lo comprendan antes de que sea demasiado tarde.

 

En Cortito: En política, los gestos importan tanto como los resultados. Y este martes, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, volvió a demostrar que en su escritorio no se acumulan los pendientes: se resuelven.

La Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana anunciaron el traslado de 26 narcotraficantes a Estados Unidos, todos con orden de extradición.

No se trató de cualquier operativo: entre los entregados hay figuras clave de los cárteles más peligrosos de México, lo que convierte esta acción en un mensaje contundente, tanto hacia dentro como hacia fuera del país.

No es poca cosa. Estamos hablando de figuras que en su momento controlaron regiones enteras, movieron toneladas de droga y tejieron redes de corrupción. Su salida del país para enfrentar la justicia estadounidense es un golpe estratégico que corta hilos de operación y manda un mensaje: la cooperación binacional está viva y funcionando.

Porque aquí está el punto central: estas extradiciones no solo son un éxito operativo, también son una muestra del nivel de entendimiento que existe hoy entre México y Estados Unidos en materia de seguridad.

 

Pongamos el desorden: El populismo de la nostalgia

Pongamos el desorden: El populismo de la nostalgia

El riesgo de este populismo con olor a viejo es claro: nos deja estacionados en la glorieta de siempre.

Por Miguel Camacho @mcamachoocampo

Para la 4T, la historia no es un libro para aprender, es una caja de herramientas para acomodar el presente a su antojo. De sus páginas no sacan lecciones, sacan narrativas. No corrigen errores, eligen héroes y gestas para legitimarse.

A la forma en que gobierna la 4T —eligiendo episodios del pasado para justificar sus… tonterías, perdón, “acciones en favor del pueblo mexicano”— bien podríamos llamarle “El Populismo de la Nostalgia”, o la manía de manejar con el retrovisor, convencidos de que el futuro es solo un pasado con pintura fresca.

Ejemplo de este vicio: la invocación casi religiosa del fantasma del general Lázaro Cárdenas. Cada que se habla de soberanía energética, de “rescatar” Pemex o de que vender petróleo es un negociazo (aunque tengamos la petrolera más endeudada del planeta), alguien en Palacio hace una llamada al “lugar de descanso de las personas ilustres” para que baje a bendecir la jugada.

El detalle es que el México de 1938 no es el de 2025. La geopolítica cambió, el mundo cambió… y la industria petrolera, bueno, ahí mejor ni hablemos. Reducir a Cárdenas a una estampita de la soberanía es como pensar que una llave que abrió una puerta hace 87 años servirá para abrir la de hoy.

Pero Cárdenas no es el único personaje de cabecera. En esta categoría también está Benito Juárez, el liberal que enfrentó  la intervención francesa y al poder eclesiástico. Hoy está convertido en símbolo de la “austeridad republicana” y del “respeto al derecho ajeno”… convenientemente editado para olvidar que también centralizó el poder y tomó decisiones cuestionables. Es más cómodo ponerlo de escudo moral que explicar las vacaciones al extranjero, la ostentación o las opiniones sobre procesos internos de otros países.

Y, por supuesto, no podían faltar los comodines de siempre: los de la Revolución Mexicana. Desde Madero hasta Zapata, pasando por Villa y los Flores Magón, todos son convocados para repartir medallas morales: adentro están los “paladines del pueblo”, afuera los “nuevos conservadores”. Detalle menor: la Revolución real fue más enredo que epopeya, llena de intereses cruzados, traiciones y visiones opuestas.

El riesgo de este populismo con olor a viejo es claro: nos deja estacionados en la glorieta de siempre. Se reparten discursos y se ahorran ideas nuevas. Se privilegia la bandera sobre el hospital, el símbolo sobre la seguridad, el héroe sobre el resultado. Y así, con el pasado colgado al cuello, no se avanza.

Dejemos descansar a las estatuas. El país que necesitamos no cabe en un álbum de historia, sino en un proyecto nuevo, diseñado para los retos del siglo XXI. Porque por más que se repita el pasado “glorioso” en las mañaneras, la realidad —terca como siempre— nos recuerda que el futuro no se construye con batallas viejas, sino con ideas frescas.

EN EL TINTERO

Terminó la sentencia por el caso DATO PROTEGIDO. Lo que queda claro, con este y otros procesos en Campeche, es que se vienen tiempos negros para la libertad de expresión.

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Sepa La Bola: ¿Conflicto editorial en CONALEP?

Sepa La Bola: ¿Conflicto editorial en CONALEP?

La libertad de cátedra garantiza que los docentes puedan elegir las herramientas pedagógicas más adecuadas para sus grupos.

Claudia Bolaños @claudiabola

Y Sepa la Bola… pero un grupo de docentes del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP) decidió alzar la voz para denunciar una situación que consideran preocupante: la posible imposición de materiales educativos de una editorial, en presunta complicidad con autoridades del subsistema.

Según los testimonios, en junio, durante una reunión en el plantel Padilla Segura III,  y el titular de la Unidad de Operación Desconcentrada (UOD), maestro Osiris Pasos Herrera, presentaron a los directores de los 27 planteles de la entidad al director comercial de la editorial Klik, Víctor Díaz.

En esa reunión —afirman los maestros— se dio la instrucción de que únicamente se trabajaría con los materiales de esa editorial.

Con ello, advierten, no se respeta la libertad de cátedra, que es el derecho de los docentes a elegir sus métodos y materiales de enseñanza, siempre en apego a los planes y programas oficiales. Estará la segunda acusación que nos hacen sobre el intento de obligar a los maestros a adoptar libros de texto de una sola empresa.

Esta decisión  representaría una negociación previa entre la editorial y algunas autoridades.

El sindicato, mediante una circular, se deslindó,  de estas prácticas.

Éstas atentan contra principios fundamentales como la libertad de cátedra y la autonomía escolar, pilares del sistema educativo mexicano.

La libertad de cátedra garantiza que los docentes puedan elegir las herramientas pedagógicas más adecuadas para sus grupos, dentro del marco de los planes oficiales; y la autonomía escolar permite a cada plantel organizar su funcionamiento interno según sus necesidades.

Imponer libros de una sola editorial, sin considerar otras opciones y sin un proceso transparente, no solo restringe esa libertad, sino que también puede afectar la calidad educativa y el derecho de los estudiantes a recibir una formación plural, crítica y de excelencia.

Si bien no existe una ley que prohíba de manera expresa este tipo de imposiciones, tanto la Constitución como la Ley General de Educación respaldan indirectamente la libertad de cátedra y el derecho a una educación digna.

A nivel estatal, también hay normativas que establecen criterios para la selección de materiales didácticos, aunque su aplicación suele ser desigual y poco clara.

Además, los estudiantes merecen materiales de calidad, seleccionados por sus maestros con base en criterios pedagógicos, y no por compromisos políticos o económicos.

Y Sepa la Bola, pero dando seguimiento a la licitación pública LA-50-GYR-050GYR040-T-2-2025, relativa a la adquisición de camillas y sillas de ruedas para los tres niveles de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el proceso continúa bajo escrutinio por posibles actos de corrupción. A la denuncia presentada ante la Cámara de Diputados se suma ahora una notificación dirigida a Luis Guillermo Álvarez Contreras, titular del Órgano Interno de Control del IMSS, cuyo director general es Zoé Robledo Aburto.

De acuerdo con información proporcionada por personal de la Coordinación de Abastecimiento del propio instituto, se les instruyó, aseguraron, de manera directa, por parte de Borsalino González Andrade, director de Administración, descalificar a todos los proveedores participantes que pudieran representar competencia real, con el fin de asegurar la adjudicación mayoritaria a las empresas Fehlmex S.A. de C.V., Diumex S.A. de C.V. —ambas vinculadas a Héctor Bonilla— y Neos Salud y Diseño Médico S.A. de C.V., todas ellas participando con la marca Fehlmex. El presupuesto comprometido para estas adjudicaciones asciende a 917 millones de pesos.

Funcionarios del IMSS han decidido denunciar estas irregularidades, principalmente por temor a las repercusiones legales que podrían enfrentar, ya que son ellos quienes firman la documentación que valida la asignación de partidas, mientras que sus superiores no asumen dicha responsabilidad. Los denunciantes señalaron que, como parte del proceso licitatorio, se realizaron evaluaciones técnicas de los bienes presentados por los proveedores, en presencia de representantes del área técnica, área administrativa, el Órgano Interno de Control y un testigo social. Dichas evaluaciones incluyeron inspección ocular, cotejo físico y, lo más relevante, fueron videograbadas en su totalidad.

Ante estos antecedentes, se espera un seguimiento riguroso y transparente no solo por parte del director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, sino también del Órgano Interno de Control y de la Cámara de Diputados. Resultaría inadmisible que funcionarios públicos manipulen un proceso licitatorio a pesar de los mecanismos de control anticorrupción implementados.

Queda en manos de las autoridades competentes actuar con firmeza y responsabilidad.