por Dominio Público | Oct 8, 2025 | Opinión, Principales
Según el Registro Estatal de Personas Desaparecidas, en Teocaltiche hay 27 reportes activos en menos de dos años. Pero los vecinos aseguran que son muchos más. En este municipio, el miedo también desaparece las denuncias: la gente no confía en la autoridad, porque sabe que denunciar es inútil o peligroso.
Raúl García Araujo @araujogar
En Teocaltiche, Jalisco, el miedo dejó de ser noticia para convertirse en rutina. Las calles vacías, los comercios cerrados antes del anochecer y las familias atrincheradas tras rejas son el retrato de un pueblo que sobrevive entre el fuego cruzado y el abandono gubernamental.
El Estado se retiró. La ley no existe. Y los criminales dictan el orden.
Ha pasado más de una semana desde que Jaime Fuentes Cuevas, un joven carnicero de 32 años, fue levantado por un comando armado en pleno mercado municipal. A las cuatro de la tarde, a la vista de todos, hombres encapuchados lo sacaron por la fuerza, lo subieron a una camioneta blanca y huyeron escoltados por dos vehículos negros. Desde entonces, ni rastro, ni ficha, ni respuesta.
La Fiscalía de Jalisco se hizo la sorda, mientras el gobernador Pablo Lemus Navarro finge no ver.

El caso de Jaime es solo una muestra del vacío de poder que devora a Teocaltiche. Las denuncias se apilan en las oficinas, los familiares tocan puertas que nunca se abren y los expedientes se llenan de polvo. La autoridad estatal reacciona tarde, mal o nunca.
Y cuando responde, lo hace con una frialdad que ofende.
La indiferencia institucional en Jalisco se volvió una forma de complicidad.
Mientras tanto, la presidenta municipal Silvia Margarita Villalobos sigue instalada en la negación.
Calla ante los asesinatos, evade las desapariciones y maquilla cifras para cubrir el desastre.
Mientras la población se encierra por miedo, la alcaldesa organiza funciones de cine al aire libre.

La frivolidad es su sello; la cobardía, su método de gobierno.
La historia del agente vial Alberto Mendoza Flores resume la tragedia: el 15 de julio, un grupo armado irrumpió en su casa, lo sacó frente a su esposa y se lo llevó. Nadie intervino. Nadie lo buscó.
Semanas después, el Ayuntamiento lo dio de baja por inasistencia, como si su secuestro fuera una falta al reglamento laboral.
Esa decisión —inhumana y miserable— exhibe el tamaño de la degradación política en Teocaltiche.
Su esposa, Martha Rodríguez, lo contó con dolor: “Les pedí que al menos me siguieran apoyando porque tengo a mi niña de 11 años, pero me dijeron que no.”
Esa es la respuesta de un gobierno que perdió la vergüenza.
Según el Registro Estatal de Personas Desaparecidas, en Teocaltiche hay 27 reportes activos en menos de dos años. Pero los vecinos aseguran que son muchos más. En este municipio, el miedo también desaparece las denuncias: la gente no confía en la autoridad, porque sabe que denunciar es inútil o peligroso.
Aquí se reza más de lo que se denuncia. Y se sobrevive más de lo que se vive.
El gobernador Pablo Lemus prometió pacificar Teocaltiche en 45 días. Pasaron meses, y el único momento en que reapareció fue cuando cinco sicarios murieron en un enfrentamiento con el Ejército.
Entonces sí habló.
Entonces sí se tomó la foto.
Entonces sí quiso presumir autoridad.
Pero cuando los desaparecidos se llaman Jaime, Alberto o Juan Diego, Lemus guarda silencio.
Solo hay paz en su propaganda.
Y la alcaldesa Villalobos no se queda atrás. En marzo, cuando se le preguntó por policías desaparecidos, respondió con desdén:
“Yo ahora sí que soy la presidenta municipal. Estamos checando que haya agua, que se recoja la basura… lo demás no es mi responsabilidad.”
No hay frase que describa mejor el tamaño de su indolencia.
Villalobos gobierna como si fuera encargada de servicios públicos, no como autoridad de un municipio sitiado.
Teocaltiche no necesita barrenderos políticos; necesita liderazgo, empatía y valor.
Mientras Lemus se toma selfies y presume modernidad, los Altos de Jalisco viven bajo fuego.
Mientras Villalobos reparte sonrisas en festivales, las familias buscan entre potreros y cañadas a sus hijos desaparecidos.
Teocaltiche no está en paz: está en guerra.
Y sus gobernantes, en vez de enfrentar a los criminales, se rindieron sin disparar un tiro.
No hay estrategia, no hay justicia, no hay Estado. Solo silencio, cinismo y simulación.
Pero el pueblo tiene memoria.
Y la memoria, cuando madura, se convierte en fuerza política.
Esa fuerza, la de las madres y los hijos que buscan, terminará por exigir cuentas a los que hoy callan.
Porque mientras Pablo Lemus y Silvia Villalobos sigan gobernando con discursos huecos y promesas incumplidas, Teocaltiche seguirá siendo el retrato más descarnado del fracaso del Estado en Jalisco.
En Cortito: Nos cuentan que el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, no solo administra; corrige décadas de desatención y abuso laboral.
Su gobierno avanza en la solución de un rezago histórico: la incorporación de jubilados, pensionados e incapacitados al Instituto de Crédito para los Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado de Morelos, restituyendo derechos que habían sido negados por administraciones anteriores incapaces de cumplir con sus obligaciones.
El tesorero municipal, Javier Arozarena Salazar, confirmó que, tras la aprobación del Cabildo, a partir del 26 de octubre, mil 336 trabajadores en retiro recibirán el alta en el Instituto. Es un paso concreto que demuestra que, bajo Urióstegui, la política no se limita a promesas: se traduce en resultados tangibles para quienes sostienen al municipio con años de servicio.
Este avance es resultado de una gestión que enfrentó y liquidó una deuda histórica con dicho Instituto de 101 millones de pesos, con 55 millones pagados por el Ayuntamiento y 46 millones mediante quita de intereses. La disciplina financiera se convierte en herramienta para la justicia social, dejando en evidencia la diferencia entre un gobierno responsable y las administraciones pasadas que dejaron a los trabajadores en el abandono.
Con estas medidas, Cuernavaca se posiciona como un ejemplo de gobierno eficiente, justo y comprometido con su gente. José Luis Urióstegui Salgado demuestra que liderar es asumir responsabilidades, corregir errores históricos y garantizar que la política pública sirva a quienes han dedicado su vida al municipio, recuperando la confianza ciudadana donde otros solo dejaron promesas incumplidas.
por Dominio Público | Oct 7, 2025 | Opinión
La revolución de Cochisquila es el ejemplo perfecto de lo que ocurre cuando, de un lado, hay unión, y del otro, voluntad real de resolver los problemas que afectan a la gente.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
Hace unos días, un comerciante en el mercado me decía que la solución a los problemas del país era una revolución. Algo de razón tiene mi amigo, pero antes de que levanten las cejas, permítanme explicar mis dichos.
Si entendemos una revolución como la unión de uno o varios grupos sociales para conseguir un objetivo, entonces sí: México necesita no una, sino muchas revoluciones. Y créanme, sí funcionan… si también hay voluntad.
La semana pasada les comenté los problemas en el servicio de energía eléctrica que padecían los pobladores de Cochisquila, municipio de Coatepec Harinas, en el Estado de México. Cansados de los pretextos, el pasado 2 de octubre decidieron manifestarse en las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en Tonatico.
Al llegar, los empleados de la CFE cerraron las puertas con cadenas, y el encargado del área técnica se escabulló.
No sé si reportaron lo sucedido a sus jefes de división, quizá para quedar bien, pero no contaban con la astucia de los directivos, que se comunicaron directamente con los manifestantes y escucharon el sentir del pueblo.
No les haré el cuento largo: después de esa llamada con el directivo, los pretextos desaparecieron. Por arte de magia, aparecieron el cable y el equipo que “no tenían”, y los trabajadores salieron —escoltados por los habitantes de Cochisquila— rumbo al lugar donde debían hacer las reparaciones.
Lo que no se imaginó el responsable técnico de la oficina de Tonatico fue que sus jefes, los directores de la División Centro Sur, acudirían personalmente al sitio con un expediente de fallas acumuladas y le pedirían explicaciones.
¿Por qué cuento esta historia? Porque este 2 de octubre, los habitantes de Cochisquila pusieron el desorden.
Hicieron su pequeña revolución.
Se unieron y lograron que la CFE reparara el suministro eléctrico, que el funcionario pretextoso recibiera su jalón de orejas, y que quedara la promesa de un nuevo tendido eléctrico para que el pueblo deje de vivir a oscuras.
Y eso se consiguió porque del otro lado —en la CFE— hubo funcionarios que se pusieron la camiseta del pueblo y trabajaron, como debía ser.
La revolución de Cochisquila es el ejemplo perfecto de lo que ocurre cuando, de un lado, hay unión, y del otro, voluntad real de resolver los problemas que afectan a la gente.
Así, con algo tan simple como cumplir con el deber, se cambian vidas.
EN EL TINTERO
Nota al margen: La Policía llegó tres veces a la manifestación, pero al ver de qué se trataba, la respuesta fue la misma:
“Mucha suerte con estos @#__-&.”
por Dominio Público | Oct 3, 2025 | Opinión, Principales
Diversas denuncias apuntan a que Katiria utilizaba su prestigio profesional para fabricar pruebas, manipular peritajes psicológicos y orquestar denuncias falsas en procesos de divorcio y custodia.
Claudia Bolaños @claudiabola
Durante más de dos décadas, Ana Katiria se presentó como abogada defensora de mujeres, niñas y niños víctimas de violencia en México.
Conocida por litigar casos mediáticos bajo la bandera de la justicia de género, construyó una imagen de activista en defensa de los derechos humanos. Sin embargo, detrás de ese discurso se acumulan acusaciones que la ubican como presunta prófuga, quien se escondería en España, señalada de encabezar una red de extorsión judicial, bajo lo que llamaba un esquema de negocios contra inversionistas en empresas que cotizaran en la Bolsa de Valores.
Así la acusó la abogada penalista Olivia Rubio, quien incluso le inició una carpeta de investigación por esos hechos, mismos que la acusada le reveló.
Rubio señaló que manejaba una red con participación de ministerios públicos, ex agentes, psicólogos y peritos, de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, así como testigos falsos que aparecen en carpetas de investigación, donde se manipula a niños y niñas para que mientan.
Diversas denuncias apuntan a que Katiria utilizaba su prestigio profesional para fabricar pruebas, manipular peritajes psicológicos y orquestar denuncias falsas en procesos de divorcio y custodia.
El mecanismo, de acuerdo con las investigaciones, era similar: presentar casos de violencia familiar o abuso sexual con testimonios y dictámenes cuestionados, lo que le permitía presionar resoluciones judiciales favorables y fijar pensiones alimenticias millonarias.
Padres de familia denunciaron que fueron alejados de sus hijos como resultado de estas prácticas.
Aseguran que menores de edad fueron usados como herramienta de presión en litigios, obligados a declarar situaciones inexistentes para justificar decisiones judiciales.
La presunta red operaba en complicidad con ministerios públicos y peritos de la Fiscalía capitalina, consolidando un esquema que convertía los casos en vía de enriquecimiento.
Aunque la abogada se presentaba como defensora de víctimas y afirmaba enfrentar amenazas por su labor, su nombre aparece en carpetas de investigación por extorsión y abuso del sistema judicial. No obstante, hasta ahora no se sabe si se ha girado en su contra una orden de aprehensión ni ficha roja de Interpol, lo que ha permitido que permanezca en Europa mientras en México las denuncias siguen abiertas.
Grupos de padres afectados advierten que detrás de los casos de violencia que dice defender existe en realidad un negocio judicial. Según testimonios, se manipulaban denuncias para obtener fallos a modo, generando beneficios personales bajo el discurso de justicia de género.
Lo que en su momento fue visto como activismo en favor de mujeres víctimas, hoy es señalado como un mecanismo de extorsión que exhibe las debilidades del sistema de procuración de justicia en México.
La violencia contra las mujeres es una de las problemáticas más graves que enfrenta el país y debe ser erradicada, garantizando siempre el respeto a los derechos humanos, la libertad y la dignidad de cada mujer. Sin embargo, en medio de esta lucha legítima han surgido acusaciones que ponen en riesgo su credibilidad.
Pese a los señalamientos no hay avances en el caso.
Y Sepa la Bola pero la reforma aprobada por el Senado en materia de amparo no es solo un error legislativo: es un golpe directo contra los derechos humanos de los mexicanos, acusan diversas asociaciones civiles, trabajadores del Poder Judicial y colectivos ciudadanos que alistan acciones para frenar lo que califican como un atropello, pues debilita la única herramienta que le queda a la sociedad para defenderse del abuso de las autoridades.
Resulta contradictorio que, mientras la propia presidenta Claudia Sheinbaum reconoce que la reforma deberá ser “corregida” en la Cámara de Diputados, sus legisladores la hayan aprobado sin escuchar a quienes serán directamente afectados. No se trata de tecnicismos jurídicos, se trata de la vida de pacientes oncológicos, de la defensa de los derechos laborales, de la protección frente a la corrupción y los excesos del poder.
Las organizaciones que hoy levantan la voz entienden que este no es un asunto interno del Poder Judicial, sino un ataque a la ciudadanía en su conjunto. Por ello, anuncian movilizaciones y estrategias legales para impedir que la reforma se imponga sin cambios de fondo.
por Dominio Público | Oct 2, 2025 | Opinión, Principales
Pobladores se han presentado en las oficinas regionales de la Comisión Federal de Electricidad en Tonatico, donde les dicen que no tienen el material para atender la falla (postes y cable) y que no pueden llegar al lugar debido al derrumbe de la carretera Ixtapan de la Sal – Coatepec Harinas…
Miguel Camacho @mcamachoocampo
En colaboraciones pasadas les he hablado de los problemas de suministro eléctrico que se padecen en el municipio de Coatepec Harinas, al sur del Estado de México. Como ya les he contado antes, una de las poblaciones que más sufren los apagones es Cochisquila. Pues bien, entre fallas no atendidas y ahora a consecuencia de los derrumbes que afectan la región, están por cumplir —al momento de escribir estas líneas— una semana sin energía eléctrica.
La situación ya raya en lo desesperante para la población. Los tenderos tienen que gastar dinero en gasolina para hacer funcionar generadores y no perder sus productos, amas de casa no pueden preparar y conservar alimentos, y maestros de la telesecundaria y el telebachillerato no pueden dar sus clases.
Pobladores se han presentado en las oficinas regionales de la Comisión Federal de Electricidad en Tonatico, donde les dicen que no tienen el material para atender la falla (postes y cable) y que no pueden llegar al lugar debido al derrumbe de la carretera Ixtapan de la Sal – Coatepec Harinas… cuando al menos hay otras dos vías para llegar al sitio, y ellos lo saben.
Yo le preguntaría a la directora de la CFE, Emilia Esther Calleja: ¿por qué los centros regionales no cuentan con el material necesario para atender este tipo de urgencias? ¿Austeridad republicana o pobreza franciscana?
Lo que es peor —y más grave todavía— es la falta de “ganas de trabajar” de los empleados de la CFE, porque ya conocen el problema, saben lo que necesitan para reparar la falla y no han pedido el material para hacerlo.
Pobladores de Cochisquila comentaron a este reportero: “No encuentran el cómo llegar para reparar la falla, pero bien que lo encuentran para venir a cortar la luz cuando nos pasamos un día en pagar.”
Con todo respeto para la directora Calleja, le hago la siguiente pregunta: ¿no sería tiempo ya de hacer una reingeniería del sistema eléctrico y que poblaciones rurales —con nombre difícil de escribir pero con derechos fáciles de reconocer— tengan sus propios medios de generación, supervisados por ustedes?
Cochisquila y Coatepec Harinas son solo dos casos de los muchos que deben existir con problemas en el suministro eléctrico. En usted, directora Calleja, está el poner las bases para que parte de México no viva a media luz.
EN EL TINTERO
Para acabar de complicar la situación, este martes por la noche un camión tiró parte del cableado telefónico. Habitantes comentaron: “Lo bueno es que estos son privados y vienen rápido.”
Al final, en este país parece que la única energía que sobra es la de darnos excusas.
Dame tu opinión:
pongamosdesorden@gmail.com
por Dominio Público | Oct 1, 2025 | Opinión, Principales
En el “morenovallismo”, como se le llamó a esa etapa de Puebla, se crearon estas granjas de falsas cuentas, que luego han sido utilizadas desde antes de la campaña y durante la campaña contra el gobernador Alejandro Armenta.
Raúl García Araujo @araujogar
El gobierno de Puebla enfrenta una metralla digital que pretende tergiversar hechos, magnificar casos y torcer versiones para buscar una impresión negativa.
No lo han conseguido las manos que, cual sicarios digitales, pretenden secuestros virtuales a través de granjas de bots para luego venderse como los “salvadores” de los problemas que ellos mismos crearon.
El caso más reciente, que aunque los medios de comunicación ya dejaron luego de la explicación que se dio desde la administración de Alejandro Armenta, es el de Nódica, una plataforma digital que evalúa el comportamiento del contexto digital en torno al gobierno estatal.
Los tergiversadores —y siguen así en redes— buscan crear la idea de que es un ejercicio que fuerza a los trabajadores del Estado a hablar bien del gobernador. Nada está más lejos de la realidad.
Pero aquí lo interesante son las manos que están detrás de la campaña negra en redes sociales.
Se tiene muy detectado que los mismos que se vendieron como los gurús de la comunicación durante el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas son quienes ahora pretenden crear el problema y todos los días insisten en venderse como los solucionadores, suponiendo que nadie se da cuenta de su doble juego.
En el “morenovallismo”, como se le llamó a esa etapa de Puebla, se crearon estas granjas de falsas cuentas, que luego han sido utilizadas desde antes de la campaña y durante la campaña contra el gobernador Alejandro Armenta.
Los “morenovallistas” siempre han sido odiadores profesionales contra el mandatario poblano, desde sus tiempos como diputado federal hace más de 10 años, pero hoy quieren estar en su administración, y por eso es que crean esta guerra digital.
También en este intento, no sabemos todavía si en complicidad con los moralistas o por su propio lado, están personajes que antes pretendieron crear incluso error social, también a través de granjas y de cuentas falsas.
Algunos de esos personajes tuvieron cargos muy relevantes en la administración anterior de Sergio Salomón Céspedes Peregrina, y ahora quieren volver a tener los grandes contratos y hasta el manejo del erario, pues también crean el brete y luego se venden como los únicos capaces de solucionarlo.
Así que, si usted ve opinadores en las redes sociales, principalmente en X, que atacan un día sí, otro también y el siguiente también al gobernador, no se vaya con la finta: es el “morenovallismo” y los emisarios digitales del pasado reciente, que desde la silla o desde Aguascalientes pretenden crear un caos. Afortunadamente, no lo van a conseguir.
En Cortito: Nos cuentan que la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Nezahualcóyotl fue un golpe de realidad para quienes suelen minimizar los problemas de la zona oriente del Valle de México.
La mandataria recorrió personalmente las colonias afectadas por las inundaciones del fin de semana y escuchó de viva voz el hartazgo de la gente que, año tras año, paga las consecuencias de la falta de infraestructura.
Antes de ese recorrido, Sheinbaum encabezó una reunión de trabajo con su gabinete y con el alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo, quien le entregó un informe sobre viviendas dañadas y el número de damnificados. Lo relevante es que la presidenta dejó claro que su gobierno no tolerará excusas ni simulaciones: se trata de resolver de fondo un problema que durante décadas se usó como bandera política, pero jamás se atendió en serio.
Sheinbaum anunció un proyecto de infraestructura hidráulica de gran calado, con el que se acabará de una vez por todas con las inundaciones que tanto castigan a Neza.
por Dominio Público | Sep 30, 2025 | Opinión, Principales
Los derrumbes en el sur del Estado de México mantienen cerradas carreteras como la Coatepec Harinas–Porfirio Díaz y la Coatepec Harinas–Ixtapan de la Sal.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
Si en algo han fallado los gobiernos en México es en mejorar la seguridad. Ustedes dirán: “algo nuevo, nuevo no nos estás diciendo”. Y sí, tienen razón. Pero en esta ocasión no hablo del desastre cotidiano que es el combate al delito —ese se calla por sabido—, sino de la otra parte de la ecuación: la Protección Civil, esa materia que parece eterna optativa para la clase política.
Vayamos al ejemplo más reciente: la época de lluvias.
Cada año lo mismo. Cada año, las mismas imágenes de vecinos sacando agua con cubetas de sus casas en la Ciudad de México. Cada año, los mismos bajo puentes del Periférico inundados.
Cada año, los mismos socavones que se abren como heridas en la capital… y cada año, nada.
¿De verdad es tan difícil limpiar drenajes, canales y coladeras antes de que caiga la primera tormenta? ¿De verdad no hay maquinaria suficiente para evitar que la ciudad colapse al primer aguacero? ¿Y para qué presumen atlas de riesgos si no los usan?
Lo mismo ocurre en el resto del país. Al momento de escribir estas líneas, los derrumbes en el sur del Estado de México mantienen cerradas carreteras como la Coatepec Harinas–Porfirio Díaz y la Coatepec Harinas–Ixtapan de la Sal. Comunidades como Cochisquila llevan cinco días —y contando— sin energía eléctrica.
La pregunta es simple: ¿por qué las autoridades siempre llegan tarde? Y más aún: ¿qué pasaría si, en lugar de despilfarrar dinero en proyectos caprichosos, se invirtiera en un verdadero atlas de riesgos, en el mantenimiento de drenajes, en una red eléctrica capaz de garantizar suministro a poblaciones rurales? Tal vez entonces la próxima vez que veamos a los vecinos sacar agua de sus casas sea, ahora sí, por lluvias realmente atípicas.
Porque hacer de México un país seguro no se limita a mandar más patrullas: implica prevenir, anticipar y reaccionar con eficacia. No es tarea de un día, pero se empieza con voluntad. Lo demás son excusas y discursos con aroma a mesianismo transformador.
EN EL TINTERO
El IMSS necesita cirugía mayor y una nueva dirección. Después de la inundación en el hospital de Los Reyes La Paz, el mensaje de Zoé Robledo en X fue un monumento a la frivolidad.
Y alguien debería avisarle a Adán Augusto López que ya no tiene nada que hacer en el Senado: lo mejor sería que se retire a su notaría en Tabasco.