Desde hace meses, autoridades federales mantienen vigilancia permanente sobre “El Geras” y su círculo cercano.
El Gobierno federal ha entrado en una fase decisiva en la persecución de Gerardo González Ramírez, alias “El Geras”, líder regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuya captura se perfila cada vez más cercana tras recientes golpes a su estructura criminal.
La detención de Audias Flores Silva, “El Jardinero”, y de César Alejandro N, “El Güero Conta”, ha debilitado de manera significativa las redes operativas y financieras del CJNG, incrementando la presión sobre “El Geras”, considerado desde hace años el principal generador de violencia y terror en municipios como Teocaltiche, Jalisco; Apulco y Nochistlán, Zacatecas.
Fuentes del Gabinete de Seguridad Federal señalan que estas capturas no solo impactan la estructura del grupo delictivo, sino que también aportan información clave para cerrar el cerco sobre González Ramírez, quien ha logrado evadir operativos en múltiples ocasiones, presuntamente con apoyo de redes de protección locales.

El Geras
Desde hace meses, autoridades federales mantienen vigilancia permanente sobre “El Geras” y su círculo cercano. Incluso, en febrero pasado, fuerzas federales estuvieron a punto de capturarlo en Nochistlán, pero logró escapar tras ser presuntamente alertado por autoridades municipales, lo que refuerza las sospechas de colusión institucional.
Los operativos, encabezados por la Secretaría de Marina en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, se han intensificado en puntos estratégicos de Zacatecas, Jalisco y Aguascalientes, donde se han identificado rutas, inmuebles y zonas de movilidad del líder criminal.
En paralelo, un operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional en Nochistlán derivó en la detención de 18 personas, entre ellas “El Momo”, considerado segundo al mando de la célula de “El Geras”, y “El Pollo”, vinculado a diversos ataques armados. Estos aseguramientos reducen aún más su margen de operación.

A “El Geras” se le atribuyen decenas de homicidios, secuestros y el reciente ataque contra una base de la Guardia Nacional en Teocaltiche, que dejó un elemento muerto y dos más heridos, consolidándolo como un objetivo prioritario para el Gobierno de México.
Pese a que durante años operó con impunidad y bajo la sombra de una presunta protección de autoridades locales e incluso estatales, el panorama ha cambiado. Con su estructura debilitada, sus operadores detenidos y sus movimientos cada vez más vigilados, autoridades federales aseguran que su captura podría concretarse en el corto plazo.
La caída de sus principales aliados marca un punto de quiebre: el cerco sobre “El Geras” se cierra, y con ello, la posibilidad de poner fin a uno de los ciclos de violencia más prolongados en la región.






