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La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó que la difusión de una grabación telefónica de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila vulnere la seguridad interna o institucional del estado

La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmaron que el audio atribuido a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, no revela la entrega de información confidencial ni contiene elementos que justifiquen, por ahora, el inicio de una investigación formal.

García Harfuch sostuvo que en la grabación “no se infiere que se vaya a dar información confidencial” y explicó que en las mesas estatales de seguridad participan autoridades de distintos órdenes de gobierno, donde se revisa principalmente la incidencia delictiva diaria.

El funcionario federal señaló que no existe, hasta el momento, información con un grado de sensibilidad que representara una preocupación si llegara a compartirse con alguna autoridad, y aclaró que todavía no se sabe con certeza con qué persona o autoridad conversaba la gobernadora. Agregó que una investigación solo procedería si existieran indicios de un delito, y que en el audio no se infiere ningún tipo de delito.

Sheinbaum Pardo, por su parte, subrayó que la conversación fue escuchada ampliamente tras su difusión pública y que no hay certeza sobre si el interlocutor pertenece o no a autoridades estadounidenses. La mandataria nacional recordó que Ávila Olmeda ofreció posteriormente una explicación pública en la que aseguró que la comunicación no pone en riesgo la seguridad de Baja California.

La controversia se originó el 22 de junio de 2026, cuando se difundió un primer audio en el que la gobernadora negó haber buscado acuerdos “en lo oscurito” con Estados Unidos. El 13 de julio del mismo mes y año, el periodista Héctor de Mauleón dio a conocer una segunda grabación en la que la mandataria estatal habría expresado disposición a colaborar con un intermediario identificado como asesor externo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), y en la que mencionó su preocupación por una posible orden de extradición.