Investigan si camioneta del CJNG que participó en enfrentamiento en Apulco, ya había sido asegurada en Villa Hidalgo
El parte oficial del enfrentamiento reporta un detenido de 17 años y un agente federal herido; al menos 7 sicarios lograron escapar
El parte oficial del enfrentamiento reporta un detenido de 17 años y un agente federal herido; al menos 7 sicarios lograron escapar
La estrategia de instalar cámaras en puntos estratégicos parece insuficiente ante la magnitud del problema.
En medio de una escalada de violencia sin precedentes en los Altos de Jalisco, el secretario de Seguridad Pública del estado, Juan Pablo Hernández, anunció la instalación de centros de vigilancia C2 en Teocaltiche y Villa Hidalgo, con cámaras conectadas al sistema Escudo Jalisco C5.
El funcionario informó que se colocarán cámaras en al menos 10 puntos estratégicos de cada localidad, principalmente en accesos y plazas públicas, que estarán conectadas al Escudo Jalisco C5. Según Hernández, esto permitirá “observar movimientos de delincuencia o de sujetos relacionados con criminales”.
Sin embargo, el anuncio contrasta con la falta de acciones contundentes contra los verdaderos generadores de violencia en la región. Desde hace meses, Jalisco sigue siendo un punto caliente en la disputa criminal, y ni una sola detención de alto perfil ha sido reportada, lo que ha encendido alertas entre expertos en seguridad, ciudadanos y autoridades locales.
Desde que asumió la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández, no ha reportado la captura de ningún líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ni del Cártel de Sinaloa, los principales generadores de violencia en la región.
La situación en Teocaltiche es alarmante: el 28 de abril, el secretario general del ayuntamiento, José Luis Pereida Robles, fue asesinado en un restaurante, apenas dos semanas después del homicidio del director de la Policía Municipal, Ramón Grande Moncada.

Además, el 9 de mayo, la regidora y jefa de enfermeras, Cecilia Ruvalcaba, fue ejecutada dentro de un hospital por un comando armado .

La violencia ha llevado a más de 20 policías de Teocaltiche y Villa Hidalgo a renunciar por temor a represalias . La población, desesperada, ha propuesto la creación de autodefensas ante la inacción de las autoridades .
Mientras tanto, el secretario Hernández presume la detención de Francisco N., alias “El Coyote”, presunto responsable de asesinatos locales, pero sin vínculos conocidos con los líderes de los cárteles que controlan la región .
La estrategia de instalar cámaras en puntos estratégicos parece insuficiente ante la magnitud del problema.
La población exige acciones concretas y resultados tangibles. Las promesas de tecnología y vigilancia remota no han impedido que el crimen organizado continúe operando con impunidad.
La privación ilegal de la libertad ocurrió la tarde de este viernes en la zona centro del municipio
Los cuatro arrestados estarían relacionados con diversas actividades delictivas en la región.
En un operativo conjunto entre el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, fueron detenidas cuatro personas —tres hombres y una mujer— en posesión de armas de fuego, cargadores, municiones y droga en el municipio de Villa Hidalgo, Jalisco.
De acuerdo con reportes policiales, el despliegue se realizó tras recibir una denuncia anónima que alertaba sobre la presencia de personas armadas en una vivienda ubicada sobre la calle Ramón Corona, en pleno centro del municipio, a escasas cuadras de la presidencia municipal.
Durante la intervención, los elementos federales aseguraron cuatro armas largas, diversos cargadores, cartuchos útiles, así como dosis de crystal y marihuana, lo que permitió su puesta a disposición inmediata ante las autoridades correspondientes.
Los detenidos fueron identificados como Brenda “N”, Juan Carlos “N”, Alexis Alfredo “N” y Ángel Abraham “N”, quienes quedaron a disposición del Ministerio Público Federal, instancia que ya abrió una carpeta de investigación para deslindar responsabilidades.
Según información preliminar, los cuatro arrestados estarían relacionados con diversas actividades delictivas en la región, entre ellas cobro de piso, secuestro, narcomenudeo y homicidios, aunque aún se encuentran en etapa de investigación.
Durante el operativo, otras dos personas lograron escapar, por lo que las autoridades mantienen operativos activos en la zona para dar con su paradero. No se reportaron enfrentamientos ni lesionados.
La detención fue posible gracias al trabajo coordinado entre las fuerzas federales y los mecanismos de inteligencia operativa que se han reforzado en la región como parte de la estrategia de seguridad implementada en municipios de alto riesgo.
La gente de estos municipios no necesita promesas, necesita presencia real.
En un intento por desviar la atención de la creciente violencia que azota los Altos de Jalisco, la Secretaría de Seguridad Pública del estado anunció —como si fuera una solución milagrosa— la construcción de una Base Intermunicipal de la Policía del Estado en Villa Hidalgo.
Una promesa más que parece buscar calmar el enojo e indignación de la población, sin atender la verdadera raíz del problema: la inacción y el fracaso de las autoridades para contener al crimen organizado.
Según la dependencia encabezada por Juan Pablo Hernández González, esta base fortalecerá la presencia operativa en los municipios de Teocaltiche, Villa Hidalgo y Encarnación de Díaz, todos ellos golpeados duramente por una ola de violencia sin precedentes.
Lo que no dice el secretario es que la situación en estas zonas ha rebasado cualquier capacidad de respuesta institucional desde hace ya varios meses.
Mientras los enfrentamientos armados son el pan de cada día, y los habitantes viven con miedo, lo único que la Secretaría puede ofrecer es la proyección de una obra futura, como si el crimen organizado fuera a tomarse una pausa mientras se colocan los cimientos de esta instalación.

Hace unos días, Hernández González visitó el terreno donde supuestamente se construirá esta base. Se tomó la foto con personal de la SIOP y revisó planos, pero ni una palabra sobre cuándo llegarán refuerzos reales, cuántos elementos estarán asignados a la región, o qué estrategia efectiva se pondrá en marcha para recuperar el control de la zona.
El terreno, dicen, está ubicado en un punto “estratégico”. Lo verdaderamente estratégico sería tener una autoridad que enfrente la violencia con acciones inmediatas y contundentes, no con anuncios mediáticos que solo buscan ganar tiempo y lavar la imagen de una Secretaría completamente rebasada.
La gente en Teocaltiche, Villa Hidalgo y Encarnación de Díaz no necesita promesas, necesita presencia real, necesita seguridad, necesita vivir sin miedo. Y eso, hasta ahora, sigue sin llegar.