por Dominio Público | Feb 28, 2026 | Lo nuestro, Principales
Hay una investigación que busca determinar por qué los elementos municipales de Teocaltiche y corporaciones estatales no acudieron en apoyo de los efectivos federales.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México inició una investigación contra la policía municipal de Teocaltiche y autoridades de seguridad del estado de Jalisco por la presunta omisión de apoyo a una base de la Guardia Nacional que fue atacada por sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) el día en que fue capturado y abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, instruyeron revisar a detalle cada uno de los llamados de auxilio emitidos a través del sistema de radiocomunicación federal que opera en zonas de alta violencia en Jalisco.
De acuerdo con fuentes oficiales, la revisión busca determinar por qué los elementos municipales de Teocaltiche y corporaciones estatales no acudieron en apoyo de los efectivos federales, pese a que se trata del mismo canal por el cual las policías locales solicitan respaldo cuando detectan presencia de civiles armados en la región.

La molestia de las autoridades federales radica en que los oficiales bajo el mando de la presidenta municipal de Teocaltiche, Silvia Margarita Villalobos, y del secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández, no respondieron durante la emboscada contra la base de la Guardia Nacional.
Ataque con vehículos blindados y armas de alto poder
El ataque ocurrió el pasado domingo en una base ubicada en una de las entradas al municipio de Teocaltiche, punto estratégico que conecta con Nochistlán de Mejía, zona identificada como área de operaciones del grupo criminal.
De acuerdo con reportes oficiales, el atentado dejó un elemento de la Guardia Nacional muerto y dos más heridos. El principal responsable señalado es Gerardo González Ramírez, alias “El Geras”, identificado como líder regional del CJNG.

El comando armado habría arribado a la base en al menos seis camionetas blindadas. Tres de los vehículos realizaron disparos directos contra las instalaciones, mientras otros tres formaron un cerco para facilitar la retirada. Las instalaciones federales registraron cientos de impactos en la barda perimetral, zaguanes y torres de vigilancia.
Imágenes captadas por drones de inteligencia militar revelaron que los agresores utilizaron dos vehículos tipo “monstruo”, blindados de fabricación artesanal y equipados con armamento de alto calibre, incluyendo ametralladoras operadas de manera remota. El uso de estas unidades elevó significativamente el nivel de riesgo del ataque.
Personal de la Secretaría de la Defensa Nacional repelió la agresión, lo que obligó a los atacantes a huir del lugar.
Las autoridades federales continúan con las investigaciones tanto para dar con los responsables materiales del ataque como para deslindar responsabilidades por la presunta falta de apoyo de corporaciones locales y estatales.
por Dominio Público | Feb 18, 2026 | Lo nuestro, Principales
De acuerdo con el fiscal estatal, Salvador González de los Santos, se han realizado al menos 60 interrogatorios como parte de la investigación.
Este 18 de febrero se cumple un año de la desaparición de ocho policías municipales y un chofer en Teocaltiche, Jalisco, sin que hasta el momento exista una sola persona detenida por el caso, ni avances públicos sustanciales que permitan esclarecer lo ocurrido.
Los hechos se registraron el 18 de febrero de 2025, cuando ocho elementos de la Policía Municipal fueron privados de la libertad mientras se trasladaban rumbo a Guadalajara para presentar exámenes de control y confianza. En el trayecto también viajaba el conductor de la camioneta.
Horas después, fueron localizados los cuerpos de cuatro policías dentro de bolsas de plástico negras, abandonadas a un costado de la carretera Jalostotitlán–Teocaltiche. Un día más tarde, la Fiscalía del Estado de Jalisco confirmó el hallazgo de restos humanos y de una cartulina con el mensaje: “Esto me pasa por trabajar con Mario”. Hasta ahora, no se ha informado públicamente a quién hacía referencia el mensaje ni si esa línea de investigación fue agotada.

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Posteriormente, la autoridad confirmó que los restos correspondían a cuatro de los ocho policías desaparecidos, identidad que fue corroborada por sus familiares. Sin embargo, casi un año después, la Fiscalía mantiene abiertos peritajes y estudios de ADN en el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, sin que se hayan presentado resultados concluyentes.
De acuerdo con el fiscal estatal, Salvador González de los Santos, se han realizado al menos 60 interrogatorios como parte de la investigación. No obstante, reconoció que no existen órdenes de aprehensión y que se indagan posibles vínculos con grupos delictivos.
Actualmente permanecen desaparecidos Guadalupe Durán Villalpando, José Ignacio Jáuregui Pérez, Gustavo Vivas Oropeza, Luis Isbac Morán Ruvalcaba y el chofer que los trasladaba ese día.

En fechas recientes, autoridades federales y estatales retomaron operativos de búsqueda con la participación de la Comisión Nacional y la Comisión Estatal de Búsqueda, aunque sin resultados públicos hasta ahora.
A un año del caso, la desaparición de los ocho policías y el chofer se mantiene como uno de los episodios más graves en la región Altos Norte. Mientras tanto, en Teocaltiche la violencia no se detiene y la ausencia de detenidos en este expediente refuerza la percepción de impunidad en un municipio que continúa marcado por la inseguridad.
por Dominio Público | Ene 30, 2026 | Lo nuestro, Principales
Datos oficiales señalan que la demarcación ha registrado más de 34 homicidios dolosos y al menos 35 desapariciones durante el último año.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció que Teocaltiche se encuentra entre los municipios más violentos del estado en 2025, en un contexto marcado por homicidios dolosos, desapariciones y una crisis de seguridad que persiste pese a los compromisos oficiales de pacificación.
Durante la sesión ordinaria del Consejo Estatal de Seguridad Pública, realizada en Casa Jalisco, autoridades estatales informaron que la mayor concentración de homicidios dolosos se registra en siete municipios: Tlaquepaque, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, Guadalajara, Tonalá, El Salto y Teocaltiche.
En el informe presentado, se detalló que en 2025 se registró un promedio de 3.27 homicidios diarios, cifra que representa 1.4 asesinatos menos por día en comparación con 2024, lo que equivale a una disminución de 33 por ciento. No obstante, el propio mandatario estatal admitió que estos avances no son suficientes.

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“Vamos por el camino correcto, eso no quiere decir que estemos bien, ni que hayamos llegado ya a la meta que nos hemos propuesto y mucho menos a la demanda de la ciudadanía que se quiere sentir más segura”, afirmó Lemus, al reconocer que aún “falta mucho camino por recorrer”.
Pese a esta reducción global, Teocaltiche, municipio de la región Altos Norte, se consolidó en 2025 como el más violento de Jalisco. Datos oficiales señalan que la demarcación ha registrado más de 34 homicidios dolosos y al menos 35 desapariciones durante el último año, muchas de ellas sin avances sustantivos en las investigaciones.
La situación se agravó a partir de febrero, cuando ocho policías municipales fueron secuestrados mientras se trasladaban a Guadalajara para realizar exámenes de control y confianza. Días después, cuatro de ellos fueron localizados sin vida, mientras que el paradero del resto continúa sin esclarecerse, evidenciando la penetración del crimen organizado y la vulnerabilidad institucional en la zona.
Este escenario contrasta con la promesa del gobernador Pablo Lemus de pacificar Teocaltiche en un plazo de 45 días, compromiso que, a la fecha, no ha mostrado resultados visibles. La violencia sostenida, las desapariciones sin resolver y los ataques directos contra corporaciones policiacas colocan al municipio como un símbolo del fracaso de la estrategia de seguridad estatal, pese al discurso oficial de avances y coordinación.
por Dominio Público | Ene 22, 2026 | Lo nuestro, Principales
La dependencia precisó que el crimen no estuvo vinculado con su labor como enfermera, sino con su actividad política y su supuesta relación con autoridades de seguridad.
Las investigaciones más recientes de la Fiscalía de Jalisco establecen que el asesinato de la regidora de Teocaltiche, Cecilia Ruvalcaba Mercado, tuvo un móvil político, relacionado con la presencia de fuerzas estatales de seguridad en el municipio.
El Vicefiscal Regional, Alejandro Torres Ramírez, informó que la célula criminal responsable del homicidio sospechaba que la víctima habría influido en la llegada de la Policía del Estado a la localidad, lo que afectaba los intereses del grupo delictivo.
Aclaró que el crimen no estuvo vinculado con su labor como enfermera, sino con su actividad política y su supuesta relación con autoridades de seguridad.

En este contexto, uno de los presuntos involucrados, Antonio “N”, fue detenido en el estado de Aguascalientes y recientemente vinculado a proceso en Jalisco, lo que permitió fortalecer la línea de investigación y esclarecer el móvil del ataque.
Ruvalcaba Mercado fue asesinada a balazos el 8 de mayo del año pasado al interior del hospital comunitario de Teocaltiche, donde también se desempeñaba como jefa de enfermeras, un hecho que generó conmoción en la región.
De acuerdo con informes oficiales, Teocaltiche es un municipio marcado desde hace años por la disputa territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y una facción del Cártel de Sinaloa, lo que ha derivado en homicidios, enfrentamientos armados y agresiones contra corporaciones policiacas.
En ese escenario, la Fiscalía señaló que el homicidio de la regidora se inscribe en una dinámica de violencia asociada al control criminal del territorio y a la confrontación con las acciones de seguridad implementadas por el Estado, incluyendo la intervención de la Comisaría municipal ante presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
por Dominio Público | Ene 21, 2026 | Opinión, Principales
Hoy, la frontera entre Zacatecas y Jalisco ya no es tierra de nadie. Es un frente abierto del Estado mexicano, respaldado por cooperación internacional y una estrategia de seguridad que no negocia con el crimen. Y en esa ruta, la conducción de García Harfuch marca una línea firme: no hay tregua, no hay retrocesos y no habrá escondite posible.
Raúl García Araujo @araujogar
La frontera que conecta a Zacatecas y Jalisco dejó de ser una estadística regional para convertirse en un tema político de primer orden en la agenda de seguridad entre México y Estados Unidos.
No se trata solo de violencia local, sino de un corredor estratégico donde el control territorial define rutas, poder criminal y capacidad del Estado para imponer autoridad. Por eso, este punto específico del país ha sido colocado sobre la mesa en las reuniones bilaterales de seguridad entre ambos gobiernos.
En el centro de esa discusión aparecen nombres que concentran su atención y presión: El Geras, El Doble R y Mario González, quienes encabezan una disputa criminal por el control y trasiego de droga en los límites de ambas entidades.
No son actores marginales; son liderazgos que han convertido esa franja territorial en un campo de batalla, afectando directamente la estabilidad regional y la seguridad de comunidades enteras.
Desde el ámbito político, lo relevante es que estos personajes no operan en la sombra ni fuera del radar institucional. El Gobierno de México ha dejado claro que están plenamente identificados y bajo seguimiento permanente.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó al gobierno de Donald Trump que el año pasado se logró un golpe clave contra la estructura de El Geras con la captura de uno de sus operadores más relevantes: el exalcalde de Apulco, Zacatecas.
Un caso que evidenció la colusión entre poder local y crimen organizado, y que rompió un esquema de protección política que durante años permitió operar a estas redes.
Ese golpe no fue aislado. Forma parte de una estrategia de inteligencia sostenida, enfocada ahora en ubicar y capturar tanto a El Geras como a El Doble RR, así como a otros liderazgos criminales que buscan consolidar su presencia en la frontera Zacatecas–Jalisco.
El objetivo es claro: desmantelar estructuras, no solo detener individuos, y recuperar el control territorial que el crimen intenta imponer.
Este esfuerzo se da en un contexto político contundente: el traslado a Estados Unidos de 37 presos de alta peligrosidad, varios de ellos líderes y operadores de cárteles criminales. La decisión envía un mensaje inequívoco dentro y fuera del país: la cooperación bilateral en materia de seguridad es real, operativa y con consecuencias directas para las organizaciones criminales.
En este escenario, el papel de Omar García Harfuch adquiere una dimensión estratégica. No solo como jefe de la política de seguridad, sino como el funcionario que ha logrado convertir la relación con el gobierno de Donald Trump en una coordinación efectiva de inteligencia y acción, sin discursos vacíos ni simulaciones diplomáticas. Los resultados —detenciones, traslados y presión sostenida— respaldan esa línea de trabajo.
El mensaje político es contundente. El Estado mexicano actúa desde la fortaleza institucional, define prioridades y asume el costo de enfrentar a liderazgos criminales que durante años se movieron con margen de impunidad. Para El Geras, El Doble R y Mario González, quienes operan en esa franja territorial, la señal es clara: el cerco se cierra y el tiempo se agota.
Hoy, la frontera entre Zacatecas y Jalisco ya no es tierra de nadie. Es un frente abierto del Estado mexicano, respaldado por cooperación internacional y una estrategia de seguridad que no negocia con el crimen. Y en esa ruta, la conducción de García Harfuch marca una línea firme: no hay tregua, no hay retrocesos y no habrá escondite posible.
En Cortito: Nos cuentan que la reunión entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con los líderes de Morena, Luisa María Alcalde y Andrés Manuel López Beltrán fue presentada como un encuentro para dialogar y escuchar puntos de vista.
La propia mandataria explicó que ella los invitó luego de que la buscaran para informarle cómo están trabajando y conocer su opinión, negando que existieran acuerdos adicionales o definiciones políticas formales.
Sin embargo, nos dicen que en el fondo el encuentro tuvo un peso político mayor. En un momento clave para el país, uno de los temas que genera mayor disuasión es la Reforma Electoral impulsada por Sheinbaum, particularmente la necesidad de construir consensos para sacarla adelante sin confrontaciones innecesarias.
Aunque públicamente se descartó el tema, el contexto obliga a leer la reunión como parte de una estrategia de diálogo previo y medición de fuerzas.
La presencia, según trascendió, de Ricardo Monreal y Adán Augusto López refuerza esa lectura. Ambos son piezas clave en el tablero legislativo y su participación apunta a que la presidenta privilegia el acuerdo político antes que la imposición.