por Dominio Público | Sep 17, 2026 | Nacional, Principales
Planteó una reunión de trabajo para revisar dos temas que considera prioritarios para el estado.
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, solicitó a la presidenta Claudia Sheinbaum una reunión de trabajo durante su visita a Ciudad Juárez, prevista para el sábado 19 de septiembre, para abordar asuntos prioritarios para el estado.
En un oficio fechado el 15 de septiembre y dado a conocer este jueves, dirigido a la presidenta, Campos Galván planteó tres peticiones, entre ellas que Sheinbaum la reciba personalmente a su llegada a la entidad, como ha ocurrido en otras visitas, para expresarle la 5disposición de su administración a trabajar de manera coordinada con el Gobierno federal.
La segunda solicitud consiste en que la presidenta acompañe a la gobernadora a una sesión de la Mesa Estatal de Seguridad en las instalaciones de la Torre Centinela, en Ciudad Juárez. De acuerdo con el documento, ahí Sheinbaum podría conocer la infraestructura de inteligencia y videovigilancia construida por el estado, así como los resultados alcanzados y los mecanismos de coordinación con las Fuerzas Armadas y las instituciones federales.
Campos Galván planteó además una reunión de trabajo para revisar dos temas que considera prioritarios para Chihuahua: el agua y la situación de la ganadería.
Sobre el agua, propuso revisar las condiciones de las presas, las negociaciones relacionadas con el Tratado de Aguas de 1944 y las certidumbres que pueden ofrecerse a los agricultores ante los próximos ciclos. La gobernadora sostuvo que se trata de un asunto delicado y planteó abrirlo directamente entre ambas administraciones.
El segundo tema es el gusano barrenador y la reapertura de la frontera para la exportación de ganado. En el oficio, Campos Galván señaló que la ganadería es una de las principales vocaciones del estado y que detrás del cierre fronterizo existen miles de familias productoras que esperan una respuesta.
La gobernadora indicó que conocer la ruta y los tiempos previstos por el Gobierno federal permitiría al estado acompañar mejor a los productores y sumar esfuerzos.
“Sé bien que distingue una visita de compromiso de una visita de convicción. Quiero que la suya, en Chihuahua, sea la segunda”, expresó Campos Galván en el documento.
También afirmó que la relación entre la Federación y los estados se fortalece mediante cercanía, diálogo y respeto, y reiteró la disposición de Chihuahua para colaborar con el Gobierno de lay República.
por Dominio Público | May 28, 2026 | Nacional, Principales
La mandataria federal defiende investigación por soberanía en ese caso y el de Sinaloa.
La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la solicitud de la Fiscalía General de la República (FGR) para que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no implica una acusación en su contra, sino que forma parte de una investigación derivada de un operativo en la sierra tarahumara donde murieron cuatro personas, incluidos dos agentes extranjeros.
“No es un asunto político, no tiene que ver con ir en contra de la gobernadora; es una investigación de la Fiscalía por la participación de agentes extranjeros en un operativo, y tiene que ver con el cumplimiento de la ley y la soberanía nacional».
Explicó que el caso se originó cuando autoridades de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua ubicaron un laboratorio de metanfetaminas, el cual posteriormente fue desmantelado por la autoridad federal. Sin embargo, durante el operativo participaron dos agentes extranjeros, lo que motivó la apertura de una investigación, ya que la legislación mexicana prohíbe que estos realicen acciones operativas en campo.
Señaló que, conforme a la ley, los agentes de otros países deben registrarse ante la Secretaría de Relaciones Exteriores y limitar su actuación a tareas de inteligencia o colaboración, sin sustituir a las autoridades nacionales. En ese sentido, subrayó que el punto central no es el combate al narcotráfico, sino esclarecer por qué hubo presencia extranjera en un operativo directo.
La mandataria rechazó que exista un trasfondo político contra la gobernadora y sostuvo que la Fiscalía está entrevistando a distintos involucrados para determinar si hubo alguna violación legal. Añadió que incluso hubo consecuencias internas, como la renuncia de un fiscal estatal, lo que refuerza la relevancia del caso.
Sobre la relación con Estados Unidos, enfatizó que no se trata de un conflicto, sino de garantizar que la cooperación bilateral se mantenga dentro de los límites legales y con respeto a la soberanía nacional. Indicó que el gobierno mexicano ya ha comunicado esta postura a la representación diplomática estadounidense.
En cuanto al caso de Sinaloa, detalló que el gobierno de Estados Unidos envió una solicitud de detención con fines de extradición contra varios funcionarios, pero tras ser revisada, la Fiscalía determinó que no existían pruebas suficientes.
Por ello, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores se notificó esta conclusión y se inició una investigación propia en territorio nacional.
Sheinbaum sostuvo que estos casos no deben interpretarse como encubrimiento, sino como una aplicación estricta de la ley, en la que ninguna acusación puede proceder sin evidencia. Añadió que permitir decisiones externas sin sustento pondría en riesgo la soberanía, especialmente tratándose de autoridades electas.
Y, afirmó que México debe mantener claridad en su relación con gobiernos extranjeros, privilegiando la coordinación sin injerencias, y advirtió que también es necesario estar atentos ante posibles intentos de influir en procesos electorales futuros.
por Dominio Público | May 28, 2026 | Opinión, Principales
Lo que comenzó como un citatorio “en calidad de testigo” se convirtió rápidamente en un caso político de alto voltaje.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
Este miércoles la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se presentó en las oficinas de la Fiscalía General de la República, en la colonia Doctores de la Ciudad de México, para responder a un citatorio que le fue entregado el pasado sábado en la capital del estado.
A la mandataria se le convocó en calidad de testigo dentro de la investigación federal relacionada con la muerte de dos agentes vinculados a la CIA, tras un operativo en la Sierra Tarahumara donde fue desmantelado un narco laboratorio.
Después de verla entrar a la FGR, me surgieron dos preguntas inevitables:
¿Está naciendo una nueva figura nacional?
¿O estamos viendo únicamente una jugada política cuidadosamente calculada en tiempos de precampañas adelantadas?
Vamos por partes.
Lo que comenzó como un citatorio “en calidad de testigo” se convirtió rápidamente en un caso político de alto voltaje. La defensa de Maru Campos denunció inconsistencias jurídicas en el documento, argumentando que mezclaba figuras correspondientes a un imputado mientras formalmente se le citaba como testigo.
Pero el problema dejó de ser solamente jurídico desde hace días.
Porque aquí ya no se discute únicamente un operativo en la Sierra Tarahumara. Se trata de una guerra sin cuartel de la 4T por conquistar la gubernatura del estado el año entrante.
Maru decidió acudir en la Ciudad de México con un mensaje claro y contundente:
“Esto es persecución política por combatir al narco”.
Hay que reconocer algo: políticamente, el movimiento le funcionó.
Arropada por figuras visibles del PAN —desde Jorge Romero hasta Ricardo Anaya— transformó un trámite judicial en un acto de desafío político abierto frente al gobierno federal. Su frase más repetida en estos días:
“Protegen a los criminales y persiguen a quienes cumplimos con nuestro deber”,
encuentra eco en un país agotado por la violencia, la impunidad y la percepción de una justicia selectiva.
Pero también hay que decirlo: ella contribuyó parcialmente a la confusión que hoy la rodea.
Sus declaraciones públicas han mostrado contradicciones importantes. Primero aseguró no tener conocimiento sobre la participación de agentes extranjeros; después reconoció que existe colaboración internacional necesaria en materia de seguridad. Ese cambio de narrativa le dio a Morena argumentos para acusarla de jugar con temas delicados de soberanía nacional y de intentar victimizarse políticamente.
Y seamos sinceros: en México pocos políticos desperdician la oportunidad de convertirse en perseguidos cuando les puede resultar rentable.
Mientras tanto, el contraste con otros casos —como el del gobernador Rubén Rocha Moya— fortalece la percepción de que en México la justicia suele aplicarse con distinta intensidad dependiendo del color político.
Y ahí es donde el caso deja de ser exclusivamente judicial para convertirse en un fenómeno político nacional.
Porque más allá del escándalo mediático, Chihuahua bajo el gobierno de Maru Campos presenta indicadores que sus simpatizantes presumen con insistencia. Uno de los más relevantes: el saneamiento financiero del estado. A eso se suma una narrativa de gestión, orden administrativo y confrontación directa contra grupos criminales.
Es la primera mujer gobernadora de Chihuahua y ha construido una imagen de liderazgo firme, particularmente bien valorada en sectores empresariales y en parte del norte del país.
Y mientras el PAN sigue sin encontrar una figura nacional clara rumbo a 2030, Maru parece haber entendido algo fundamental: en México, muchos liderazgos opositores no se construyen gobernando… se construyen confrontando.
¿Es la heroína que México esperaba?
Probablemente no en el sentido épico o romántico.
Pero sí podría representar el tipo de liderazgo que muchos mexicanos, cansados de la polarización, de la inseguridad y de la guerra política permanente, están dispuestos a considerar: una figura pragmática, frontal y dispuesta a pelear políticamente contra el poder federal.
El tiempo dirá si esta resistencia nace de una convicción auténtica… o de una estrategia brillantemente ejecutada.