La seguridad de las mujeres exige prevención, atención especializada y oportunidades para alcanzar la autonomía económica; tres componentes que la administración estatal busca articular en una misma estrategia.

Raúl García Araujo @araujogar 

Delfina Gómez Álvarez ha colocado la seguridad de las mujeres mexiquenses como una responsabilidad central de su gobierno, con una estrategia que busca atender una de las preocupaciones más sensibles de las familias: vivir sin miedo y contar con instituciones que respondan cuando se necesita ayuda.

Con Senderos Mexiquenses “Caminemos Seguras”, la gobernadora lleva esa prioridad a las calles, las colonias y los espacios donde la población demanda resultados concretos.

La apuesta tiene una dimensión política que va más allá de la recuperación de espacios públicos.

Se trata de acercar el gobierno a las comunidades, atender sus necesidades y construir una relación con la ciudadanía a partir de acciones que incidan en su vida cotidiana.

La seguridad de las mujeres exige prevención, atención especializada y oportunidades para alcanzar la autonomía económica; tres componentes que la administración estatal busca articular en una misma estrategia.

En tres años, el Gobierno del Estado de México ha recuperado más de 39 mil metros cuadrados de espacios públicos mediante luminarias, botones de emergencia, banquetas y señalización, principalmente en los 11 municipios con Alerta de Violencia de Género.

A ello se suman 45 Centros LIBRE, que han otorgado 40 mil 453 atenciones y reportan 145 mil 964 mujeres egresadas de sus talleres para fortalecer su independencia económica.

La estrategia también incorpora a 188 redes de Mujeres Constructoras de Paz, integradas por 2 mil 607 participantes que identifican riesgos y necesidades en sus comunidades.

Además, se prepara la primera etapa de los Centros Colibrí en Teoloyucan y Huehuetoca, para atender a niñas, niños y adolescentes en situación de calle.

El punto central es que Delfina Gómez busca llevar la acción gubernamental al territorio y vincularla con las demandas de la población.

 

Las mujeres que participan en las redes comunitarias no solo reciben información: contribuyen a identificar problemas y señalar dónde hacen falta intervenciones.

Esa participación puede fortalecer la interlocución entre autoridades y ciudadanía, siempre que las necesidades detectadas encuentren respuestas oportunas.

Para la gobernadora, el reto es consolidar esa cercanía y demostrar que los programas se traducen en mejores condiciones de seguridad.

La recuperación de espacios debe acompañarse de prevención efectiva, atención a las víctimas, acceso a la justicia y seguimiento de los casos.

Las cifras reportadas muestran la dimensión de las acciones emprendidas, pero su alcance también tendrá que medirse por los resultados que experimenten las mujeres en sus comunidades.

Esta política pública coloca sobre la mesa una responsabilidad que trasciende a una sola dependencia: garantizar que las mexiquenses encuentren respaldo institucional y que sus demandas sean atendidas sin importar el municipio donde vivan.

La coordinación entre las áreas de seguridad, desarrollo urbano y atención a las mujeres será determinante para que los esfuerzos no queden dispersos y mantengan continuidad.

Delfina Gómez tiene en esta estrategia una vía para fortalecer el vínculo de su administración con las familias mexiquenses, a partir de una demanda que toca directamente la vida de millones de personas.

 

En Cortito: Nos cuentan que la efervescencia política está en todo lo que da en el Estado de México y Chimalhuacán no se queda atrás.

El promotor cultural Miguel Vela Patiño presentó su solicitud como aspirante a la Coordinación Municipal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de Morena, y aseguran que en diversas encuestas marcha al frente de las preferencias ciudadanas.

Vela Patiño sostiene que la cultura no puede ser intrascendente, pues representa una vía para fortalecer la identidad, el arraigo y la unidad entre quienes comparten un mismo territorio.

Su planteamiento es que una comunidad que reconoce sus raíces también puede construir un proyecto común de transformación.

Nos dicen que habrá que seguir de cerca el movimiento político en Chimalhuacán, donde los nombres comienzan a tomar posición rumbo a la definición de Morena.