La primera presidenta electa de México no ha quitado el dedo del renglón, acerca de la necesidad de esa reforma al Poder Judicial, alineada a la directriz y deseo de López Obrador

Raúl García Araujo | @araujogar

La reforma al Poder Judicial significó la primera diferencia política que atendieron juntos Claudia Sheinbaum y Andrés Manuel López Obrador.

En un país ya caracterizado por su surrealismo, cada fin de sexenio se termina con dos presidentes, el electo y el saliente, se esperaba una “batalla” por un tema toral, que finalmente no llegó a un punto de inflexión entre Sheinbaum y AMLO.

Aunque ya existió un primer diferendo, cuando ante la presión de los mercados financieros, que llevó a una importante depreciación del peso, debido a que el bloque oficialista obtuvo la mayoría calificada en el Congreso, la virtual presidenta electa se mostró más flexible frente a cuestionamientos sobre la reforma al Poder Judicial.

Reforma legislativa, que llevará, entre otras cosas, a la elección a través del voto popular de los juzgadores, a saber, de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

A preguntas de periodistas sobre la “inminente” reforma al Poder Judicial, la virtual presidenta electa endulzó su respuesta y la orientó hacia el vamos a ver cómo la aterrizamos, sin atreverse a señalar tiempos.

El presidente en funciones acusó recibo sobre la declaración de su sucesora, y, en un magistral juego de palabras dijo en su mañanera del día siguiente, aprovechando la pregunta de un periodista, acerca de su jubilación política:

«Ya no participaré en política, pero estaré presente si mi presidenta lo requiere.

Y agregó, lo que constituyó la respuesta para Claudia Sheinbaum:

«Estaré para lo que se ofrezca, pero siempre “haré uso de mi derecho a disentir”».

Paralelamente había operado ya una reunión y comida con su sucesora en la Presidencia de la República.

Al término del encuentro, celebrado en Palacio Nacional todo hace indicar que consiguieron ir juntos por la misma ruta.

Vimos a la Claudia Sheinbaum que todos conocemos, la Claudia combativa y presta a librar la batalla por la reforma al Poder Judicial que conducirá a la elección de jueces, magistrados y ministros.

Y de ahí para el real, como se dice coloquialmente, la virtual primera presidenta de México no ha quitado el dedo del renglón, acerca de la necesidad de esa reforma al Poder Judicial, alineada a la directriz y deseo de López Obrador.

Sin que ninguno de los dos revele el contenido de la conversación durante esa comida, tal vez no se conocerán los detalles ni el tono de la misma. Sin embargo, no es difícil imaginar que a través del diálogo directo, ambos mandatarios consiguieron ir juntos sobre la misma línea política para llevar a buen puerto la tan anhelada Reforma Judicial.

El cambio en el discurso y actitud de Claudia Sheinbaum así lo demuestran.

Basta ver que la carta que le envío la ministra presidenta de la Corte, Norma Piña, prácticamente arrodillada, mostrando disposición a dialogar sobre lo que se le viene en los próximos días al Poder Judicial, a la cual, la presidenta electa Claudia Sheinbaum nunca le dio respuesta.

En suma, estimado lector, podemos decir que en este nuestro México surrealista, las cosas de la política ya no son como antes.

En los gobiernos priistas y panistas sucedía lo que fue una tradición y que era que al conocerse el nombre del candidato sucesor, el presidente en turno dejaba de brillar y su último año pasaba ya prácticamente inadvertido porque era ya un presidente débil.

Con López Obrador las cosas cambiaron; termina su sexenio de la misma forma que empezó, fuerte, con gran legitimidad y tomando decisiones a futuro, incluso sobre la conformación del propio gabinete, cuyo velo se descorrerá mañana jueves y ahi se verá la mano o no del presidente saliente.

En Cortito: Vaya que causó revuelo la renuncia de Renato Sales Heredia como Fiscal General de Justicia de Campeche.

No faltaron los mal intencionados, quienes al conocer tal acontecimiento, pretendieron amarrar navajas y publicar noticias falsas.

Lo cierto es que Sales Heredia pertenece a esa generación de funcionarios públicos leales y agradecidos con sus superiores, y en este caso, el ex fiscal no perdió la oportunidad de dar las gracias a la gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, por caminar juntos las calles del estado, en aquella histórica elección de 2021 que permitió, primero, la alternancia política en la entidad y segundo, por trabajar palmo a palmo y codo a codo durante los últimos tres años.