por Dominio Público | Ago 26, 2026 | Opinión, Principales
La división interna es capaz de hacer lo que ningún partido opositor consiga por sí solo. Los tres primeros nombres son apenas el comienzo de una operación nacional.
Raúl García Araujo @araujogar
Morena comenzó a mover las primeras piezas rumbo a 2027. La definición de sus coordinadores estatales no es un trámite partidista. Es el primer ensayo de una elección que pondrá a prueba al movimiento.
La presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo pidió perfiles honestos, profesionales y competitivos. Y la dirigencia nacional decidió escuchar antes de que comenzaran las disputas.
Aguascalientes, Campeche y Colima son apenas el principio de una operación mayor. Serán 17 gubernaturas las que estarán en juego el próximo año. Por eso cada nombre tiene una lectura que rebasa a la entidad correspondiente.
La selección también manda señales sobre el tipo de candidatos que Morena quiere construir. Perfiles con trayectoria, reconocimiento territorial y capacidad para competir y gobernar.
Nora Ruvalcaba representa en Aguascalientes experiencia y conocimiento del terreno electoral.
Rosa María Bayardo llega desde Manzanillo con una estructura política construida localmente.
Pero el caso que merece una lectura especial es el de Campeche.
Ahí Pablo Gutiérrez Lazarus no solamente recibió una designación. Recibió también una señal de unidad que puede terminar siendo determinante.
Porque en política no basta con ganar una encuesta. Hay que conseguir que quienes perdieron acepten el resultado y acompañen al ganador.
Eso es justamente lo que ocurrió en Campeche con Carlos Ucan Yam y Roberto Reyes Jiménez. Ambos estuvieron presentes después de conocer la decisión y evitaron convertir la derrota en ruptura.
Y esa fotografía política puede valer más que cualquier discurso de unidad. Aquí aparece la mano de Layda Sansores San Román.
La gobernadora entendió que una sucesión dividida podía convertirse en un problema para Morena. Por eso apostó por Pablo Gutiérrez y sostuvo una ruta política sin titubeos.
No permitió que las aspiraciones personales terminaran convirtiéndose en una disputa de grupos. La unidad fue colocada por encima de cualquier proyecto individual.
Esa decisión tiene una explicación sencilla: quien gobierna también debe pensar en el día después. Una candidatura puede ganarse con una encuesta, pero una elección se gana con estructura.
Y una estructura dividida difícilmente responde cuando llega la hora de la campaña. Campeche parece haber entendido esa regla antes que otras entidades. Primero se define al candidato y después se reconstruye la unidad alrededor de él.
El mensaje de Sheinbaum también comienza a tomar forma. La presidenta ha pedido que las candidaturas no sean simples cuotas de grupos políticos.
Quiere perfiles honestos, profesionales y con capacidad para representar al movimiento. Eso obliga a Morena a mirar más allá de las estructuras tradicionales.
Y, sobre todo, a evitar candidatos que puedan convertirse en un problema para el gobierno. Por eso los primeros tres nombres son importantes para Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.
Ambas tienen ahora la responsabilidad de conducir el proceso más delicado del partido. No solamente tendrán que encontrar competitividad electoral, sino evitar fracturas.
Tendrán que conciliar grupos, contener ambiciones y garantizar que las encuestas sean aceptadas. Y hacerlo, además, bajo la conducción política de Claudia Sheinbaum.
El reto será todavía mayor cuando lleguen estados con disputas internas más profundas. Ahí no bastará con anunciar un coordinador y tomarse una fotografía.
Será necesario construir acuerdos para que quienes no ganen permanezcan dentro del proyecto.
Porque el verdadero adversario de Morena rumbo a 2027 puede estar dentro del propio Morena.
La división interna es capaz de hacer lo que ningún partido opositor consiga por sí solo. Los tres primeros nombres son apenas el comienzo de una operación nacional.
Ariadna Montiel y Citlalli Hernández tienen una ventaja: están alineadas con la presidenta. Y esa coincidencia política puede facilitar las decisiones cuando aparezcan los conflictos.
Campeche demuestra que la unidad todavía puede construirse cuando existe conducción. Ahora toca demostrar que esa fórmula puede funcionar en las 14 gubernaturas que faltan.
En Cortito: Nos cuentan que en el Estado de México el fervor político rumbo a 2027 ya comenzó a todo lo que da, y Atizapán de Zaragoza es una muestra.
Ante más de mil personas, el diputado federal y ex gobernador Eruviel Ávila, acompañado por Ariel García, líder sindical de Liconsa, respaldó a Luis Montaño Delgado en una reunión de estructuras del Partido Verde, con la presencia del diputado local Héctor García y liderazgos sindicales y comunitarios.
La señal política es clara: el Verde ya trabaja territorio en uno de los municipios más influyentes de la entidad.
Eruviel Ávila destacó el arraigo, experiencia y cercanía de Montaño con las comunidades de Atizapán, y fue contundente al asegurar que “va a pintar de Verde” al municipio.
Todo parece indicar que en este municipio mexiquense podría construirse una candidatura de unidad entre Morena y el Partido Verde, lo que explicaría el cuidado con el que se están moviendo las estructuras.
En lugar de una confrontación entre aliados, la apuesta podría ser encontrar un perfil competitivo que permita sumar fuerzas y evitar una disputa interna. Si esa ruta se confirma, Montaño llega con algo fundamental: tiempo para consolidar territorio y construir acuerdos.
La presencia de Eruviel Ávila tampoco es un dato menor. El ex gobernador conoce perfectamente los tiempos y las estructuras de la política mexiquense, y su respaldo coloca a Montaño en una posición de mayor visibilidad rumbo a 2027.
por Dominio Público | Ago 25, 2026 | Opinión, Principales
Rocha quiso imponer su versión: soy inocente, me investigaron, no hay nada, vuelvo a cumplir el mandato. Pero lo anunció por redes, sin avisar a nadie.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
El viernes, Rubén Rocha Moya volvió a la gubernatura de Sinaloa con un “Aquí estoy” y la frase de siempre: frente limpia y en alto. Después de 112 días de licencia, dijo que la Fiscalía no había encontrado ni el mínimo elemento de prueba en su contra. En el mismo mensaje habló de patrañas de la ultraderecha nacional y extranjera, de injerencia y de soberanía. Todo muy medido, todo muy de manual.
Menos de día y medio después pidió otra licencia, esta vez indefinida. El Congreso de Sinaloa la aprobó por unanimidad el domingo. En el intermedio, Claudia Sheinbaum y Morena se deslindaron sin rodeos: no los consultaron, la decisión era personal y ningún interés particular está por encima del pueblo y de la nación. Rocha, al salir otra vez, repitió la fórmula del sacrificio: Sinaloa, la nación y el movimiento van primero.
Lo que se vio no fue solo un regreso fallido. Fue un intento de reescribir la historia propia que se estrelló contra la disciplina del partido. Rocha quiso imponer su versión: soy inocente, me investigaron, no hay nada, vuelvo a cumplir el mandato. Pero lo anunció por redes, sin avisar a nadie. En política eso se paga. El que controla el calendario y los interlocutores suele controlar también la interpretación. Él perdió las dos cosas.
Rocha apostó por presentarse como víctima de una embestida externa. Funciona a veces en México, donde cualquier acusación de Estados Unidos se traduce rápido en defensa de la soberanía. Pero dentro de Morena el mensaje fue otro: no se tolera que un gobernador reabra el ruido cuando el gobierno federal prefiere manejar los tiempos. El “frente limpia” se quedó sin piso.
Hay, además, dos relatos que no cierran. Rocha insiste en que la FGR no encontró nada. Estados Unidos mantiene la acusación de nexos con una facción del Cártel de Sinaloa. Mientras tanto, la detención de Fausto Corrales, testigo clave en el caso de Héctor Melesio Cuén y del secuestro de “El Mayo”, vuelve a poner sobre la mesa el expediente de 2024. Cuando hay dos versiones enfrentadas, el vacío lo llena la sospecha. El regreso de 34 horas no lo cerró. Lo agrandó.
Rocha usó el lenguaje de la 4T para justificar su vuelta y el mismo lenguaje para justificar su nueva salida. Los eslóganes de unidad se vuelven comodines cuando se aplican según convenga. Esta vez quedó a la vista: un gobernador que se declara inocente, un partido que se aparta y una presidenta que, sin nombrarlo, recuerda que el interés personal no manda.
El caso sigue abierto. Las pruebas estadounidenses no han llegado o no se han hecho públicas. La investigación mexicana tampoco ha cerrado del todo. Lo que sí quedó claro es que “frente limpia” no se decreta en un mensaje de redes. Se negocia, se coordina y se sostiene. Rocha no lo logró.
EN EL TINTERO
Los días pasan y las especulaciones de qué pasó siguen. Lo que sí está claro es que Rocha Moya está solo.
por Dominio Público | Ago 21, 2026 | Opinión, Principales
En los últimos cuatro años han participado básicamente dos consorcios, ambos con participación de empresas chinas especializadas. Uno de ellos está integrado por la empresa HR, señalada como una de las compañías beneficiadas en procesos anteriores.
Claudia Bolaños @claudiabola
En una licitación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para un proyecto estratégico de suministro eléctrico entre Playa del Carmen y Cozumel, un cambio técnico abrió una pregunta que la propia CFE debería responder con absoluta claridad: ¿por qué se redujo, sin que nadie lo solicitara, el requisito de experiencia para instalar cable submarino de 115 kilovoltios a uno de apenas 34.5 kilovoltios?
El proyecto no es menor. Se trata de una instalación submarina cuya profundidad alcanza hasta 500 metros y que resulta fundamental para garantizar el suministro de energía eléctrica de Playa del Carmen a la isla de Cozumel. Por ello, los requisitos técnicos no deberían ser un asunto menor ni modificarse de manera discrecional.
De acuerdo con la información recabada, durante los últimos cuatro años han participado básicamente dos consorcios, ambos con participación de empresas chinas especializadas. Uno de ellos está integrado por la empresa HR, señalada como una de las compañías beneficiadas en procesos anteriores, y una compañía china.
La historia volvió a repetirse esta semana. En este caso, la CFE había mantenido como requisito la experiencia en instalación de cables submarinos de 115 kilovoltios. Incluso, en la licitación actual ese parámetro apareció originalmente en esos términos y fue confirmado durante la primera junta de aclaraciones.
Sin embargo, durante la segunda junta, la CFE publicó un nuevo documento en el que redujo la experiencia requerida de 115 a 34.5 kilovoltios, modificación que favorece a HR, empresa que decidió competir por sí sola. Existe además un antecedente que llama la atención: hace cuatro años esa compañía realizó en Holbox una instalación justamente de cable submarino de 34.5 kilovoltios.
La irregularidad radica en el un requisito sin que hasta ahora se haya justificado. Habrá que observar cómo se resuelve esta licitación en los próximos días, sobre todo porque recientemente hubo cuestionamientos en el Senado respecto a que esta empresa habría sido beneficiada en otros procesos.
Y Sepa La Bola… Pero otra rareza es la adjudicación para operar, mantener y ampliar Ecobici hasta julio de 2036 no puede analizarse como un simple procedimiento administrativo. Se trata de un contrato por 2 mil 445 millones 793 mil 693.67 pesos y de una empresa, 5M2, vinculada al consorcio 5M2-BKT, que acumuló antecedentes de penalizaciones, sanciones y señalamientos por deficiencias durante la prestación del servicio.
Documentos de la propia Secretaría de Movilidad registraron más de 18.5 millones de pesos en sanciones al consorcio por incumplimientos en los niveles de servicio.
Entre los antecedentes aparece una penalización de 4.3 millones de pesos correspondiente a agosto de 2024, además de señalamientos relacionados con la disponibilidad de bicicletas, condiciones de las unidades y un retraso documentado de 185 días en una etapa de expansión.
También existen registros de múltiples quejas contra ese consorcio, que ahora resultó ganador del proceso. La pregunta es por qué, con esos antecedentes, se le permitió participar y posteriormente obtener la adjudicación.
Aquí surgió la primera pregunta incómoda: ¿qué peso tuvieron esos antecedentes al momento de evaluar y adjudicar un contrato multimillonario que comprometió la operación de Ecobici durante prácticamente una década?
Pero hubo otro punto que requirió explicación. Se señaló la existencia de reuniones entre representantes de 5M2 y el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto. Si esos encuentros ocurrieron durante el proceso, la autoridad debió transparentar cuándo se realizaron, quiénes participaron, cuál fue su propósito y qué asuntos se discutieron.
Más delicadas aún fueron las acusaciones sobre una supuesta adjudicación direccionada desde su origen y las versiones que apuntaron a que se habría facilitado el triunfo del consorcio. Se trató de señalamientos graves que, precisamente por ello, requirieron aclaraciones y, de existir elementos, una investigación.
A ello se sumó un negocio adicional: el nuevo proyecto contempló 600 muebles con aprovechamiento publicitario. Por ello, se solicitó conocer sus características y los estudios de seguridad correspondientes, pues algunos podrían superar los 10 metros cuadrados de superficie publicitaria.
Ecobici es un servicio utilizado diariamente por miles de personas. Su operación no debió dejar dudas sobre contratos, reuniones, penalizaciones o explotación publicitaria. La Semovi tuvo una salida sencilla: publicar los criterios completos de evaluación, explicar cómo ponderó las sanciones anteriores y transparentar cualquier reunión relacionada con la licitación.
Porque cuando estuvieron en juego 2 mil 445 millones de pesos, la transparencia no debió ser una concesión. Fue una obligación.
por Dominio Público | Ago 20, 2026 | Opinión, Principales
Una editorial mediana, con prestigio, historia y un catálogo invaluable, se vio obligada a ponerse en modo supervivencia porque el modelo tradicional, imprimir, distribuir a librerías y esperar que la gente entre a comprar, se volvió insostenible.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
En varias ocasiones he comentado en este espacio que mis inicios en este fascinante mundo de la comunicación fueron como editor auxiliar en El Trimestre Económico del Fondo de Cultura Económica.
Traigo a cuento lo anterior porque, a principios de esta semana, Ediciones Era, una de las editoriales independientes más respetadas de México, en la que publicaron personajes como Monsiváis, Poniatowska, Pacheco y Revueltas, mandó un comunicado que sonó a esquela fúnebre. Anunciaba que suspendía operaciones y cerraba cuentas porque “el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas”.
Las cifras son demoledoras: desde la pandemia, sus ventas se desplomaron hasta quedar en apenas el 25% de lo que eran. La red de librerías que sostenía a casas como la suya se había adelgazado hasta casi desaparecer.
Horas después llegó el segundo comunicado, más cuidadoso: no era un cierre definitivo, sino una “reducción al mínimo de sus operaciones”. El catálogo de 66 años seguiría vivo, habría ventas especiales en librerías y ferias, y los libros de Era continuarían en las estanterías y en la memoria.
Pero el mensaje de fondo no cambiaba. Una editorial mediana, con prestigio, historia y un catálogo invaluable, se vio obligada a ponerse en modo supervivencia porque el modelo tradicional, imprimir, distribuir a librerías y esperar que la gente entre a comprar, se volvió insostenible.
Era no es un caso aislado. Es el síntoma más visible de una transformación que el sector lleva años sin terminar de asumir.
Según los datos más recientes de la CANIEM (2024), las librerías físicas siguen siendo un importante canal de facturación (alrededor del 28-29%) y el primero en volumen de ejemplares, pero el peso del e-commerce de libros físicos ya ronda el 7 % oficial y, según estimaciones de grandes grupos, puede acercarse al 20% en el mercado comercial abierto.
Mientras tanto, e-books y audiolibros apenas representan el 2% de la facturación editorial privada, aunque entre los compradores reales ya suman cerca de 21% de preferencia (16.6% e-book y 4.8% audiolibro, según NielsenIQ).
El libro físico no está muerto. Sigue dominando de forma abrumadora. Pero aferrarse a él como único camino es una forma elegante de suicidio comercial.
Las librerías independientes y de cadena han reducido su densidad; muchas cerraron o se transformaron; la distribución se encareció y se volvió más lenta, y el lector, sobre todo el joven, descubrió que puede comprar, escuchar o leer sin salir de casa y sin esperar a que el título “llegue” a su librería más cercana.
Diversificar no es traicionar al libro: es salvarlo. Significa apostar en serio por el digital, por el audio, por la suscripción, por la venta directa, por los metadatos bien hechos, por la presencia en plataformas donde realmente está el lector de hoy. Significa aceptar que el contenido literario puede y debe viajar por más de un canal.
Y aquí viene la otra ilusión peligrosa: la idea de que la lectura se fomenta regalando libros a granel. El Fondo de Cultura Económica, bajo la dirección de Paco Ignacio Taibo II, ha convertido el “regalo masivo” en política de Estado. La campaña “25 para el 25”, 2.5 millones de ejemplares gratuitos en México y América Latina, suena generosa y fotogénica.
Insisto: regalar libros, por sí solo, no crea lectores. Puede generar un primer contacto, pero este se diluye si no hay entorno, hábito, mediación y, sobre todo, un mercado vivo que permita a las editoriales independientes seguir publicando.
Un país de lectores no se construye con camiones de libros regalados ni con nostalgia por la librería de barrio.
Ediciones Era acaba de darnos el aviso más claro de los últimos años. O diversificamos la forma en que llega la literatura a las manos, y a los oídos de la gente, o seguiremos asistiendo, uno tras otro, a los funerales de las editoriales que sí importan.
por Dominio Público | Ago 19, 2026 | Opinión, Principales
Un gobierno puede gastar, inaugurar y comunicar; otro puede preguntarse qué queda después de cada acción. Esa es la verdadera discusión de estos 600 días.
Raúl García Araujo @araujogar
Seiscientos días son suficientes para saber si un gobierno encontró su ritmo. En Puebla, la cifra ya tiene una lectura política propia.
“Puebla va al 600%” no habla solamente del tiempo transcurrido, sino de una manera distinta de gobernar.
Alejandro Armenta ha marcado un estilo basado en territorio, cercanía, coordinación y resultados.
La transformación empieza a medirse en hechos concretos.
La diferencia es importante. Un gobierno puede gastar, inaugurar y comunicar; otro puede preguntarse qué queda después de cada acción. Esa es la verdadera discusión de estos 600 días.
La apuesta de Armenta es que una calle reparada conecte comunidades, que una política de seguridad genere confianza, que el campo recupere productividad y que una institución resuelva problemas que durante años permanecieron sin respuesta.
Gobernar, bajo esta lógica, significa producir capacidades.
Por eso la presencia territorial se ha convertido en una característica de la administración. Jornadas ciudadanas, brigadas, Casas Carmen Serdán y atención directa en los municipios buscan llevar al gobierno donde están las necesidades.
La cercanía no se decreta; se demuestra cuando el ciudadano encuentra respuesta frente a su problema. Ahí comienza la diferencia entre una administración que informa y un gobierno que realmente está presente.
La seguridad será el principal juez. Las Mesas de Paz y la coordinación con Marina, Defensa, Guardia Nacional y los gobiernos municipales buscan fortalecer la capacidad del Estado.
Los resultados empiezan a medirse en la reducción de la violencia, pero también en la inteligencia que permite anticiparse al delito, recuperar espacios y generar confianza.
Porque en seguridad no basta con reaccionar: un gobierno eficaz debe tener la capacidad de prevenir, contener y recuperar el territorio.
En bienestar y campo también aparece un cambio de enfoque. El Programa de Obra Comunitaria coloca a las comunidades en la decisión y ejecución de proyectos, mientras que mil 500 equipos agrícolas buscan recuperar 200 mil hectáreas, con una meta de 400 mil para el próximo año.
La marca Puebla Cinco de Mayo agrega valor a la producción y abre nuevos mercados. El desafío será que estas políticas se traduzcan en mayor productividad, mejores ingresos y oportunidades reales para las familias.
La infraestructura ofrece otra medida concreta. Rehabilitar 28 mil calles importa por su dimensión, pero más por sus efectos: conectar municipios, reducir tiempos de traslado, mejorar la movilidad y generar condiciones para el desarrollo.
La misma lógica aparece en educación, ciencia e innovación. Kutsari, Yankuilotl y el Centro Nacional de Diseño de Semiconductores colocan a Puebla ante una oportunidad de largo plazo.
El reto es convertir conocimiento en inversión, tecnología y empleos especializados.
En salud, deporte y atención social la transformación también tiene rostro. El CEPOSAMI, las Casas del Abue, los Centros LIBRE-Casas Carmen Serdán y el respaldo a los atletas reflejan una política que busca colocar a las personas en el centro.
El agua representa quizá la mirada más clara hacia el futuro. La Economía Circular del Agua busca tratar, reutilizar y reincorporar el recurso a actividades productivas.
Anticipar una crisis siempre será mejor que administrarla cuando llegue. El agua es infraestructura estratégica y quien la proteja hoy estará gobernando también para las siguientes generaciones.
Vistos en conjunto, los resultados permiten identificar el sello de estos 600 días: presencia territorial, coordinación institucional y capacidad de ejecución.
Hay que resaltar que Alejandro Armenta no ha dejado de trabajar de la mano de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La coordinación con el Gobierno de México, las Fuerzas Armadas y las instituciones federales forma parte de una misma ruta para consolidar en Puebla el segundo piso de la Cuarta Transformación.
El gobernador entiende que coordinar capacidades también es gobernar y que la suma de esfuerzos puede acelerar los resultados.
Ese es el verdadero significado de los 600 días. No son páginas de un calendario ni una cifra para celebrar por sí misma.
Armenta ya imprimió velocidad al gobierno de Puebla. Ahora tiene el desafío de demostrar que esa velocidad puede convertirse en una transformación irreversible.
Y para hacerlo no está solo: tiene la coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum, el respaldo institucional del Gobierno de México y una responsabilidad política que ya no admite pausa.
Los primeros 600 días explican cómo gobierna Armenta. Los que vienen definirán hasta dónde puede transformar Puebla.
En Cortito: Nos cuentan que en la emergencia del pasado 6 de agosto en la colonia Las Granjas puso a prueba a las autoridades, y la respuesta fue inmediata.
La coordinación entre el Ayuntamiento de Cuernavaca y el Gobierno de Morelos permitió movilizar rápidamente a los cuerpos de emergencia.
El alcalde José Luis Urióstegui Salgado convocó al Cabildo para aprobar apoyos extraordinarios de 10 mil pesos por inmueble afectado, además de recursos para mobiliario y hasta 50 mil pesos para negocios perjudicados.
Después, acudió personalmente a Las Granjas, recorrió la zona y escuchó directamente a los vecinos.
También destacó la presencia del diputado local Daniel Martínez Terrazas, quien recorrió la zona, escuchó a las familias y ofreció respaldo a los comerciantes afectados.
Dos actores políticos, desde sus respectivas responsabilidades, estuvieron en el territorio cuando la gente más necesitaba ser escuchada.
El punto es claro: la emergencia no terminó cuando se controló el siniestro. La respuesta continúa, con apoyos económicos, atención a las viviendas y reparación de infraestructura.
Y en esa tarea, Urióstegui ha dejado claro que su gobierno está dispuesto a permanecer en la zona hasta que avance la recuperación de las familias de Las Granjas.
por Dominio Público | Ago 18, 2026 | Opinión, Principales
El retiro de visas a morenistas no es un asunto que afecte la soberanía de México ni a los mexicanos.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
La semana pasada, “Andy” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), dio a conocer que el gobierno de Estados Unidos le había retirado la visa para visitar ese país.
Con la determinación, “Andy” se convirtió en miembro del selecto grupo de “morenistas” a los que Estados Unidos no quiere en su territorio, ni siquiera de visita.
La carta sigue “a pie y juntillas” el esquema narrativo de la 4T. Andy se victimizó, identificó con nombre y apellidos (Rubio y Landau) a los enemigos y, como siempre, no podía faltar el complot. Convirtió una determinación administrativa del gobierno estadounidense en un acto injerencista que tenía por objetivo dañar a Morena.
Pero la carta tiene también algo que podríamos llamar delirio retador, al lanzar al presidente preguntas como: ¿Está usted enterado?, o bien, ¿no le parece un acto prepotente? Al mismo tiempo, le sugiere (exige) la destitución de los funcionarios que considera responsables del retiro del documento.
La presidenta Sheinbaum salió a defender a Andy, entonando la canción de la soberanía nacional.
Calificó el retiro del documento migratorio como un acto injerencista en los asuntos de México.
Afirmó que la cancelación no era motivo para que la FGR interviniera.
Concluyó diciendo que tener o no tener visa no define a nadie.
Por su parte, el vocero de la embajada de Estados Unidos en México, sin referirse a Andy, dijo que las visas son un “privilegio”, no un derecho. Subrayó que se hacen revisiones constantes y se cancelan las de personas que, según sus leyes, no cumplen con los requisitos para tenerla.
El retiro de visas a morenistas no es un asunto que afecte la soberanía de México ni a los mexicanos. Es un tema entre el gobierno estadounidense y el afectado. Al mexicano de a pie ni le beneficia ni le afecta que esos señores tengan visa.
Lo que a los mexicanos nos interesa es que terminen con la inseguridad; que den certidumbre a empresarios y emprendedores que crean empleo y mueven la economía; que los hospitales tengan medicamentos, no si pueden ir o no a Estados Unidos.
No nos extrañe que, con la soberbia de la que ha dado muestras Andy en varias ocasiones, use el asunto de la visa para presentarse como un héroe en las elecciones de 2027, en las que busca la protección del fuero… Perdón, perdón, ser diputado.
Mientras tanto, yo creo que Andy se va a quedar sentado esperando que el presidente Trump le conteste la carta, quizá ofreciéndole una disculpa e informándole que ya despidió a los funcionarios a los que responsabiliza de quitarle la visa.
Ubícate, Andy. Tú no eres tu papá.
EN EL TINTERO
Por cierto, me quedé pensando en qué habrá querido decir José Ramón López Beltrán con la fotografía que se tomó afuera de una popular tienda texana. ¿Una broma entre hermanos?