por Dominio Público | Feb 5, 2026 | Opinión, Principales
Mientras el gobierno domina la conversación desde el amanecer —con una narrativa que es de acero frente a los hechos—, los opositores siguen en el rincón de las quejas, esperando que los errores del rival hagan el trabajo sucio por ellos.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
En México se busca líder. No importa la edad, pero debe gozar de buena salud y tener facilidad de palabra. Es imprescindible que sea empático, con capacidad de análisis en tiempo real. Pero, sobre todo, debe tener piel muy gruesa y una trayectoria lo suficientemente limpia como para resistir los escrutinios más severos.
El párrafo anterior bien podría ser el anuncio que los partidos de oposición —y quienes no se sienten representados por la 4T— publicarían hoy en las plataformas de empleo, de cara a las elecciones de 2027.
Seamos realistas: la oposición en México hoy parece una serie de alguna de las tantas plataformas de streaming, cancelada tras la primera temporada. Hay presupuesto, hay actores conocidos, pero la trama no camina y el público ya cambió de canal. Mientras el gobierno domina la conversación desde el amanecer —con una narrativa que es de acero frente a los hechos—, los opositores siguen en el rincón de las quejas, esperando que los errores del rival hagan el trabajo sucio por ellos.
Mientras la conversación pública se entretiene con escándalos, filtraciones y pleitos internos del poder, hay una ausencia que pesa más que cualquier error oficial: no hay un líder opositor que aglutine, ordene y dispute la narrativa. En pocas palabras, que actúe como empresa de cobranza y le reclame al gobierno las deudas que tiene con la sociedad.
Un viejo operador político me dijo hace poco:
“Los gobiernos no caen por equivocarse, caen cuando alguien logra contar mejor la historia”.
Hoy, en México, esa historia no la está contando nadie. Al menos no de manera convincente.
La 4T se equivoca. Se contradice. Promete una cosa y hace otra. Centraliza el poder mientras habla de democracia. Pero sus errores no se traducen en una pérdida real de control político porque no existe una voz capaz de convertir el desgaste en alternativa.
Hay partidos. Hay figuras. Hay comunicados. Lo que no hay es liderazgo.
Lo que no hay es narrativa.
La oposición mexicana parece atrapada en una paradoja: todos quieren ser opción, pero nadie quiere asumir el costo de liderar. Nadie quiere incomodar a los suyos —decirles que se tienen que ir, que ya no sirven —, nadie quiere romper alianzas frágiles, nadie quiere decir con claridad hacia dónde iría el país si el poder cambiara de manos.
Todos cuidan su parcela de poder.
Mientras el país —el país—, bien gracias.
Lo que vemos no es una oposición articulada, sino una suma de “esfuerzos” dispersos. Aunque, para ser precisos, habría que decir: una suma de vanidades dispersas. Cada quien pelea su batalla, sin éxito. Cada quien cuida su marca, sin éxito. Cada quien reacciona al gobierno, sin éxito.
¿Por qué la cadena de fracasos?
Porque nadie —pero nadie— propone una narrativa distinta de poder. Criticar no es liderar. Señalar errores no es construir una alternativa.
La oposición ha confundido ser oposición con ser anti-4T. Y ese es un error estratégico profundo. No basta con criticar al “movimiento”; hay que disputar el sentido moral del poder, no solo su gestión administrativa.
Mientras el gobierno habla —bien o mal— de pueblo, historia, justicia y destino, la oposición habla de cifras, procedimientos y violaciones legales. Todo eso importa, sí, pero no mueve emociones ni construye esperanza.
“El gobierno ya no entusiasma, pero la oposición no enamora. Y en política, cuando nadie enamora, el poder se queda donde está”, me dijo hace unos días un analista político, mientras preparaba esta colaboración.
La narrativa oficial se sostiene hoy menos por eficacia que por ausencia de alternativa. No porque el gobierno sea invencible, sino porque no hay quien se atreva a decir: yo puedo hacerlo distinto y mejor.
Porque la democracia no solo se debilita cuando el poder se concentra, sino cuando la oposición renuncia a ejercer liderazgo real. Cuando prefiere la comodidad del cálculo a la incomodidad de la visión.
El poder se equivoca todos los días.
Lo verdaderamente grave es que, frente a esos errores, nadie esté listo para reemplazarlo.
Y mientras eso no cambie, el aviso seguirá vigente: Se busca líder.
Urgente. ¿Le interesa el trabajo?
EN EL TINTERO
El calendario sigue corriendo y la reforma electoral no aparece. No creo que la presidenta no la presente. Más bien me inclino a pensar —como muchos— que los aliados de Morena están vendiendo caro su amor.
por Dominio Público | Feb 4, 2026 | Opinión, Principales
La incorporación formal de la Laguna de Chiconautla al territorio de Ecatepec simboliza así un nuevo esquema de gobernanza, donde la suma de esfuerzos entre la gobernadora Delfina Gómez y la alcaldesa Azucena Cisneros permite avanzar en soluciones concretas.
Raúl García Araujo @araujogar
Ecatepec comienza a consolidar una nueva etapa política y administrativa basada en la coordinación efectiva entre los tres órdenes de gobierno. En un municipio históricamente marcado por rezagos estructurales, la articulación institucional se perfila hoy como un factor clave para generar resultados tangibles.
En ese contexto, la reciente aprobación del dictamen de la Comisión Legislativa de Límites Territoriales del Estado de México, que reconoce a la Laguna de Chiconautla como parte del municipio, representa un paso decisivo para otorgar certeza jurídica a más de 29 mil habitantes y acelerar el acceso a servicios básicos en la zona.
Se trata de una resolución largamente esperada que sienta bases claras para la planeación y la inversión pública.
Este avance es reflejo del trabajo conjunto entre la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y la presidenta municipal Azucena Cisneros Coss, quienes han construido una relación institucional orientada a resolver problemáticas estructurales en el municipio más grande y poblado del país.
La resolución territorial no solo corrige un diferendo histórico con Acolman, sino que devuelve derechos y dignidad a miles de familias que durante años carecieron de claridad administrativa para exigir servicios públicos.
La propia alcaldesa ha reconocido que el respaldo político y social de la gobernadora fue determinante para concretar esta resolución.
El impulso del gobierno estatal permitió destrabar un conflicto prolongado y abrir la puerta a una nueva etapa de regularización, obra pública, acceso al agua potable y fortalecimiento de la seguridad en Chiconautla.
Este modelo de colaboración institucional también encuentra respaldo en el Gobierno Federal.
La reciente visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Ecatepec, acompañada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que el municipio se ha convertido en una prioridad dentro de la estrategia nacional de seguridad y atención social.
Los primeros resultados comienzan a reflejarse en las cifras. De acuerdo con información oficial, los delitos de alto impacto en el Estado de México disminuyeron 22 por ciento. En el caso particular de Ecatepec, la implementación del Mando Unificado ha permitido reducciones significativas: 33 por ciento en homicidios dolosos, 36 por ciento en robo de vehículos, 32 por ciento en extorsión y 43 por ciento en robo a casa habitación.
Estos avances son resultado del trabajo coordinado entre fuerzas federales, estatales y municipales, lo que ha permitido la detención de generadores de violencia, entre ellos integrantes de la organización delictiva conocida como La Chokiza, así como el aseguramiento de armas, inmuebles vinculados a actividades ilícitas y tomas clandestinas de agua.
Paralelamente, el desarrollo social comienza a fortalecerse. El incremento del 700 por ciento en obras de agua, alumbrado y pavimentación, junto con más de 150 mil atenciones sociales dirigidas principalmente a mujeres, jóvenes y niñas, refleja una estrategia que busca atender las causas de la violencia y mejorar las condiciones de vida de la población.
La incorporación formal de la Laguna de Chiconautla al territorio de Ecatepec simboliza así un nuevo esquema de gobernanza, donde la suma de esfuerzos entre la gobernadora Delfina Gómez y la alcaldesa Azucena Cisneros permite avanzar en soluciones concretas, con el respaldo del Gobierno Federal para consolidar proyectos de seguridad y desarrollo social.
Esta alianza de trabajo no solo fortalece la gobernabilidad en el municipio más grande del país; también confirma que el proyecto de transformación mantiene fuerza territorial y respaldo ciudadano cuando la coordinación sustituye al conflicto y los resultados comienzan a llegar.
En Cortito: Nos cuentan que la estrategia de combate a los delitos de alto impacto en el Estado de México comienza a mostrar resultados a partir del fortalecimiento de las labores de inteligencia e investigación encabezadas por la Fiscalía General de Justicia de la entidad, bajo la conducción del fiscal José Luis Cervantes Martínez, y en coordinación con instancias federales y estatales.
En los últimos meses, este enfoque ha permitido avanzar en la desarticulación de grupos generadores de violencia, mediante investigaciones sólidas que derivan en detenciones relevantes y judicializaciones con sustento jurídico. Un ejemplo reciente es la captura de 10 hombres y una mujer vinculados con al menos 16 homicidios.
Más allá de este caso específico, la Fiscalía mexiquense ha reforzado el uso de inteligencia criminal, el cruce de información interinstitucional y el seguimiento de redes delictivas que operan en distintas regiones del estado, lo que ha permitido identificar zonas de movilidad, patrones delictivos y vínculos entre organizaciones criminales.
Bajo el liderazgo del fiscal José Luis Cervantes Martínez, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México mantiene una estrategia de actuación firme, técnica y con resultados, enfocada en reducir la violencia, combatir la impunidad y garantizar justicia para las víctimas.
por Dominio Público | Feb 3, 2026 | Opinión, Principales
AMLO concentró poder mediante reformas legales, control narrativo y debilitamiento de órganos autónomos, pero sin clausurar por completo el juego electoral ni eliminar a la oposición.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
Desde la llegada de la 4T al poder, en 2018, se ha hablado mucho de que México se acerca a un régimen totalitario, incluso a una dictadura. No han faltado las comparaciones con los gobiernos de Nicaragua, Venezuela o Cuba.
Pero conviene ser claros. Estos liderazgos, más que imponerse por la fuerza bruta, llegan y se consolidan gracias a una coyuntura perfecta: cuando el enojo social, la desconfianza en las instituciones y el hartazgo con “los de siempre” se alinean en un momento histórico. En ese instante, el poder no se arrebata: la sociedad lo ofrece como salvación colectiva.
Hugo Chávez canalizó el resentimiento acumulado y lo convirtió en votos masivos. Fidel Castro leyó la humillación nacional como gasolina política. Daniel Ortega recicló la revolución en patrimonio familiar. Nicolás Maduro heredó el sistema y lo defendió con represión abierta y miedo institucionalizado. Donald Trump transformó el agravio cultural en una identidad política vibrante y disruptiva. Andrés Manuel López Obrador hizo del hartazgo moral una narrativa permanente que permeó el imaginario colectivo.
No son iguales. Ninguno de los líderes mencionados proviene del mismo origen ideológico ni gobierna o gobernó con el mismo nivel de brutalidad o deterioro institucional. Maduro y Ortega cruzaron líneas de autoritarismo explícito —elecciones ampliamente cuestionadas, presos políticos en masa, represión violenta— que Trump o AMLO no replicaron en igual escala.
Trump operó y opera dentro de un sistema de contrapesos que resistió sus embates más extremos; AMLO concentró poder mediante reformas legales, control narrativo y debilitamiento de órganos autónomos, pero sin clausurar por completo el juego electoral ni eliminar a la oposición.
Sin embargo, en su forma de actuar hay un parecido inquietante: todos detectan una herida real —desigualdad, corrupción, exclusión, captura elitista— y se presentan como el único antídoto posible.
Ahí el poder deja de ser un encargo temporal y se convierte en identidad personal.
El historiador inglés Lord Acton lo advirtió hace más de un siglo, cuando no había ni redes sociales ni polarización digital: “ el poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente.” La frase aparece en una carta de 1887 y vale la pena recordarla, porque no habla de izquierdas ni de derechas, sino de una tentación humana universal.
George Orwell fue todavía más crudo. En sus ensayos —y de forma brutal en “1984”— insistió en que el poder no es un medio; es un fin. Cuando gobernar deja de ser servicio y se convierte en necesidad vital del líder, la democracia no cae de golpe: se acostumbra a la erosión lenta.
Ninguno de estos proyectos clausuró la democracia con tanques en la calle. La adelgazaron poco a poco. Desprestigiaron a la prensa cuando criticaba. Cuestionaron a los jueces cuando estorbaban. Etiquetaron la disidencia como traición o conspiración. Ajustaron reglas electorales “por el bien del pueblo”. Todo fue legal. Todo se justificó con encuestas o mayorías. Todo fue gradual.
Hitler suele invocarse como ejemplo extremo que muchos prefieren evitar. No porque todos los caminos lleven inevitablemente a él, sino porque su ascenso fue democrático en sus primeras etapas: supo leer una coyuntura de humillación nacional, crisis económica y desprestigio institucional. Recordarlo no es comparar; es recordar cómo empiezan las cosas, no cómo terminan.
Bertolt Brecht lo dejó escrito en El ascenso resistible de Arturo Ui: “el vientre que parió a la bestia sigue siendo fértil”. No hablaba solo de la Alemania de los años treinta, sino de cualquier sociedad dispuesta a ceder libertades a cambio de orden, identidad o la promesa de que “al menos alguien gobierna de verdad”.
Seamos honestos: el problema mayor no es solo el líder que concentra poder. Es la sociedad que lo normaliza. La que dice “sí, exagera, pero antes estábamos peor”. La que perdona excesos porque “al menos hay resultados” —o programas sociales—. La que confunde fuerza con carácter y silencio con estabilidad.
El poder no siempre se sostiene con miedo. A veces lo hace con símbolos, relatos épicos y la sensación de pertenencia a algo grande: la 4T, MAGA, la revolución bolivariana.
La historia no se repite exactamente, pero rima. Y cuando las rimas empiezan a sonar demasiado familiares —coyuntura, herida, líder único, erosión gradual y normalización social—, ignorarlas no es prudencia. Es complicidad silenciosa.
El poder no siempre se roba.
A veces se entrega.
Y cuando se convierte en droga, no basta con cambiar al “dealer” en las próximas elecciones. Hay que desintoxicarse como sociedad. Reconstruir una desconfianza sana frente a cualquier concentración indefinida de poder. Recordar que ningún líder, por carismático o “necesario” que parezca, es irreemplazable. Y que la democracia no sobrevive por inercia: sobrevive porque la defendemos todos los días, no solo cada seis años.
por Dominio Público | Ene 30, 2026 | Opinión, Principales
Empresarios del sector farmacéutico interpusieron recursos para impugnar contratos otorgados a PSE Pegaso por considerar que no hubo piso parejo.
Claudia Bolaños @claudiabola
Y Sepa La Bola...pero en los corredores de las compras públicas el nombre de PSE Pegaso Servicios Institucionales dejó de ser el de una empresa más de limpieza para convertirse en un caso incómodo que ya revisa la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Las alertas apuntan a presuntas irregularidades en la obtención de certificaciones de Normas Oficiales Mexicanas, particularmente las vinculadas con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
El primer ruido vino de adentro. Empleados y ex empleados refieren prácticas simuladas para acreditar la NOM-035-STPS-2018, con cuestionarios que ya llegaban llenos y que el personal sólo debía firmar.
Una trabajadora, que pidió anonimato por temor a represalias, relata que cuando buscó apoyo por acoso y estrés laboral le respondieron que “no se podía hacer nada” porque el examen ya demostraba un buen ambiente, certificación que, asegura, se obtuvo con hojas firmadas sin explicar su verdadero alcance. Si esto se confirma, no sería un error administrativo, sino una simulación que vacía de contenido una norma diseñada para prevenir riesgos psicosociales.
El segundo frente es el de las licitaciones.
Empresarios del sector farmacéutico interpusieron recursos para impugnar contratos otorgados a PSE Pegaso por considerar que no hubo piso parejo.
La pregunta es evidente: cómo una firma dedicada a la limpieza pasó, en tiempo récord, a surtir insumos médicos y a ganar procesos como LA-12-NEF-012NEF001-I-59-2025, AA-12-NEF-012NEF001-I-18-2025 y LA-12-NEF-012NEF001-I-97-2025.
El perfil de quien figura como administrador único, Alexander Van der Toyos López Moctezuma, añade contexto. Fue director de Recursos Materiales de los Servicios de Salud de Sonora y su nombre aparece en la carpeta AP/PGR/SON/FISC/092/2016, relacionada con el presunto desvío de más de nueve millones de pesos durante la administración de Guillermo Padrés.
Ese antecedente alimenta la exigencia de revisar a fondo cómo se evaluaron propuestas y adjudicaciones.
La imagen pública tampoco ayuda. En su sitio web, PSE 0Pegaso presume transparencia y responsabilidad social, pero los enlaces de denuncias y cumplimiento están deshabilitados; los apartados de insumos médicos y construcción dicen “próximamente”.
Mucho discurso, poca evidencia.
Por eso, empresarios y trabajadores coinciden en el mismo punto: que Anticorrupción audite contratos y que la autoridad laboral verifique que las normas se cumplan de verdad.
Sepa La Bola…pero cuando la lupa oficial se posa, las certificaciones exprés suelen perder brillo.
Y Sepa La Bola pero según denuncias internas y vecinale, en el sector 60, conocido como “Ciervo”, donde desde 2021 se arrastran señalamientos por presuntas irregularidades que no han tenido respuesta institucional,
un nombre que aparece de forma recurrente en estos testimonios es el de Liliana Coronado Vallejo, exdirectora de ese sector y hoy coordinadora de seguridad en la alcaldía Iztacalco. Entre los propios elementos se le conoce como “Lady Corrupción”, apodo que contrasta con la imagen que ella misma proyecta en redes sociales, donde se presenta como “La Reina Anticorrupción” y presume cercanía con la hoy presidenta de México desde su etapa como jefa de Gobierno capitalina.
La inconformidad, dicen los policías, no se limita a la narrativa pública, sino a la distancia entre el discurso y lo que ocurre en el día a día del sector Ciervo. Uno de los puntos que más genera molestia es el nivel de vida de la funcionaria frente a los ingresos que declara oficialmente. De acuerdo con información recabada por este espacio, Liliana Coronado posee o utiliza varios vehículos de alta gama cuyo valor conjunto supera, según precios de mercado, los cuatro millones de pesos, aunque en su declaración patrimonial solo aparece reportado un automóvil.
A esta situación se suman vehículos que, según los denunciantes, están en manos de sus hijos, ambos vinculados también a la Policía Auxiliar. Para los policías de base resulta incomprensible que, con sueldos que rondan los diez mil pesos mensuales, puedan circular en autos valuados en cientos de miles de pesos. El contraste es evidente frente a quienes, con años de servicio, apenas logran cubrir sus necesidades básicas.
Pero el malestar no se queda en la ostentación. Elementos del sector Ciervo aseguran que durante la gestión de Coronado Vallejo se normalizaron prácticas que consideran corruptas: cobros por turno, pagos para obtener mejores patrullas, sanciones económicas informales y, de manera reiterada, el presunto desvío de combustible.
Relatan que algunas unidades que deberían patrullar permanecen detenidas mientras se les extrae gasolina de forma sistemática, para después ser enviadas a cargar nuevamente, muchas veces en horarios de madrugada para evitar miradas incómodas. Para los policías, se trata de un “huachicol” institucionalizado que nadie parece querer investigar.
Tras su salida del sector 60, lejos de desmantelarse estas prácticas, los denunciantes sostienen que quedaron en manos de una persona de su absoluta confianza, lo que refuerza la percepción de continuidad y protección interna.
Las cifras oficiales tampoco ayudan a despejar dudas. Según datos públicos, la servidora reporta ingresos anuales por alrededor de 720 mil pesos y la compra de una vivienda de contado en 2021 por un valor cercano a los 700 mil pesos. Para quienes conocen los sueldos reales dentro de la corporación, las cuentas simplemente no cuadran.
La pregunta es inevitable: ¿están enterados los mandos superiores de la Policía Auxiliar de estas denuncias? ¿O, una vez más, el silencio institucional sirve como escudo? Porque cuando nadie investiga y nadie pregunta, la impunidad deja de ser excepción y se convierte en regla. Y en el sector Ciervo, según quienes lo viven desde dentro, “Lady Corrupción” sigue intocable.
por Dominio Público | Ene 29, 2026 | Opinión, Principales
Los ministros, por decirlo de alguna manera, no aceptaron el salvavidas presidencial y salieron a dar una conferencia de prensa con guion ensayado, donde se contradijeron entre sí.
Miguel Camacho @mcamachoocampo
Cada día que pasa entiendo menos a la 4T y a esa obsesión de sus miembros por parecer inmaculados y no reconocer que, una y otra vez, han contravenido en los hechos uno de los principios sagrados de su movimiento: la AUSTERIDAD. Muchas veces, en esa obsesión por defender esa imagen, el régimen termina incurriendo en episodios francamente ridículos.
El episodio más reciente de esta cadena de despropósitos ocurrió en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Los nuevos ministros, esos que llegaron con la promesa de “ser pueblo” tras ser elegidos por voto popular en 2025, protagonizaron un ridículo monumental al adquirir nueve camionetas Jeep Grand Cherokee blindadas, cada una con un costo que va de 1.7 hasta 2.85 o 3 millones de pesos (incluyendo blindaje de nivel alto; el total ronda entre 22 y 25 millones de pesos, más IVA).
La presidenta Sheinbaum intentó salir al paso declarando que la compra —aun con lo ostentosa que era— representaba un ahorro de más de mil millones de pesos para el erario al sustituir un contrato de renta previo. Pero los números no cuadran. De acuerdo con estimaciones de analistas y con base en contratos públicos conocidos, el gasto anual anterior en rentas similares (como el del SAT en 2019, de aproximadamente 876 mil pesos por unidad) no justificaría ni una fracción de esa cifra en el periodo 2026-2028. Se necesitarían décadas —o hasta un siglo sin inflación— para alcanzar ese monto. Parece más una excusa política que un ejercicio serio de aritmética.
Los ministros, por decirlo de alguna manera, no aceptaron el salvavidas presidencial y salieron a dar una conferencia de prensa con guion ensayado, donde se contradijeron entre sí. Al final, tuvieron que meter reversa con el motor chirriando: anunciaron que no las usarán personalmente y que las cederán a jueces con mayor nivel de riesgo —o que venderán parte de la flotilla vieja—. Pero el “oso” ya quedó tatuado en el mármol de la Corte.
Pero no nos engañemos: esto no es un error de logística, es un patrón de conducta. Mi mamá decía que “quien no tenía y llegaba a tener, loco se quería volver”, y los miembros de la 4T hace mucho que parecen haber perdido el rumbo. Hoy los vemos con actitudes muy alejadas de su propio evangelio. Recordemos algunos ejemplos.
Las vacaciones imperiales
Ahí está el viaje de Andrés Manuel López Beltrán a Tokio; la escapada de Mario Delgado a Portugal, o el festejo del aniversario matrimonial de Ricardo Monreal en Madrid. La maroma utilizada fue simple: lo hicieron con recursos propios. Porque, al parecer, la austeridad solo aplica de la frontera para adentro. No se trata del derecho a viajar, sino de la incongruencia con el discurso oficial.
El patrimonio “mágico”
Desde los terrenos de Irma Eréndira Sandoval hasta la casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán de Gerardo Fernández Noroña (terreno de aproximadamente 1,200 m² y construcción de 259 m²). Él sostiene que fue adquirida con crédito hipotecario y recursos propios, aunque persisten dudas sobre la escrituración en zona comunal. Resulta que el sueldo público de la 4T rinde más que el de cualquier CEO de una trasnacional.
Símbolos de vanidad
Ahí están los intentos fallidos, como el retrato al óleo planeado para Lenia Batres (contrato adjudicado por alrededor de 40 mil pesos que nunca se realizó; la artista desistió en octubre de 2025 por “compromisos previos” y no se pagó un peso), y otros casos que sí llegaron a concretarse.
En el discurso nos dicen que se han ahorrado miles de millones, pero la percepción ciudadana es que el dinero no desapareció, sino que fue reorientado hacia nuevas prioridades del poder. Se recortó en medicinas, se asfixió a la ciencia y se dejaron caer las escuelas, mientras la nueva élite blinda no solo sus vehículos, sino su estilo de vida.
La austeridad en este gobierno no es una política pública: se ha convertido en un discurso selectivo, utilizado para justificar recortes a unos mientras otros quedan al margen, siempre bajo el manto protector de la “maroma” oficial.
Al final del día, en este México de contrastes, lo único que ha sido realmente austero es la congruencia de quienes nos gobiernan.
EN EL TINTERO
Increíble: el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el 28 de diciembre de 2025, fue atribuido al exceso de velocidad (error humano, según la FGR), y los “responsables” —maquinista y despachador— ya fueron detenidos y acusados de homicidio culposo y lesiones. Los aplaudidores de la 4T celebran el carpetazo al caso y que, por el momento, quede a salvo el manto inmaculado del movimiento, sin que se profundice en posibles negligencias de supervisión o de infraestructura.
Tremendo susto se llevó el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, en la consulta de revocación de mandato. Buena parte de quienes acudieron a las urnas votaron porque hiciera maletas y regresara a su casa. ¿Mandatarios o mandatarias locales, como Delfina Gómez, estarán ya tomando precauciones?
Una pregunta ronda mi cabeza: ¿qué va a prometer Morena al PT y al Verde para sacar adelante la Reforma Electoral? La presidenta haría bien en guardarla en el cajón del olvido, aunque se enojen en Palenque.
Cuando lo escuché no lo podía creer: la presidenta Sheinbaum consideró una prioridad de Estado pedir la intervención del presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, mediante carta diplomática, para que el grupo musical BTS ofreciera más conciertos en México —o alternativas como pantallas masivas— tras el caos en la preventa y la alta demanda de boletos para mayo de 2026. Sin comentarios.
Por último, una disculpa. Hay muchas maromas que quedaron fuera, pero si las cito todas, no acabaría de escribir.
por Dominio Público | Ene 28, 2026 | Opinión, Principales
El movimiento fue leído de inmediato por el sector empresarial, que no suele regalar avales. El Consejo Coordinador Empresarial Morelos y la Canacope-Servytur Cuernavaca otorgaron su voto de confianza al alcalde.
Raúl García Araujo @araujogar
En seguridad pública no hay margen para titubeos. Los resultados se construyen con decisiones de fondo y ajustes oportunos.
Bajo esa lógica, el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, decidió fortalecer su estrategia con un movimiento quirúrgico y políticamente calculado: colocar al frente de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SEPRAC) a un perfil de inteligencia, no de ocurrencia; de coordinación, no de aislamiento, con el objetivo de elevar la eficacia en materia de seguridad.
El nombramiento de Pablo Nivardo Aguilera Casados no es un simple relevo administrativo. Representa un golpe de timón en la estrategia de seguridad municipal y una señal inequívoca de que Cuernavaca se alinea al modelo que hoy marca la pauta a nivel nacional: inteligencia, análisis criminal y cooperación interinstitucional.
Urióstegui entiende que la seguridad ya no se gana con patrullajes reactivos ni discursos voluntaristas, sino con información, tecnología y mando claro.
El trasfondo político es aún más contundente. Este ajuste coloca a Cuernavaca en sintonía directa con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana y eje operativo del Gabinete de Seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En términos reales, el alcalde decidió que la capital de Morelos no juegue en solitario, sino dentro del esquema nacional de seguridad, donde la inteligencia y la coordinación con fuerzas federales son la regla, no la excepción.
Aguilera Casados llega con credenciales que pesan: formación en criminología y política criminal, experiencia en análisis de información y vínculos con instancias estratégicas de la Sedena, la Marina y agencias estadounidenses como el FBI y la DEA.
No es un perfil político; es un operador técnico para una etapa que exige resultados, no excusas. Su mensaje es claro: prevenir antes que reaccionar, fortalecer la presencia territorial y recuperar la confianza ciudadana.
El movimiento fue leído de inmediato por el sector empresarial, que no suele regalar avales. El Consejo Coordinador Empresarial Morelos y la Canacope-Servytur Cuernavaca otorgaron su voto de confianza al alcalde. El respaldo no es gratuito: es una exigencia directa de resultados inmediatos.
En política, la seguridad define gobiernos. Urióstegui lo sabe y por eso decidió mover la pieza clave del tablero. Con este nombramiento, Cuernavaca consolida una visión donde la seguridad se asume como estrategia de Estado, no como trámite municipal.
A este movimiento se suma otro factor que explica la ruta del alcalde: la coordinación entre municipios. José Luis Urióstegui Salgado se ha convertido en uno de los principales promotores de la articulación institucional entre alcaldes de Morelos, convencido de que la inseguridad no reconoce fronteras administrativas y exige respuestas regionales, no aisladas.
Desde esa lógica, Cuernavaca ha impulsado esquemas de intercambio de información, operativos conjuntos y comunicación permanente entre municipios, con el respaldo de instancias estatales y federales.
La apuesta es clara: construir un frente común que permita anticipar riesgos, compartir inteligencia y cerrar espacios a la delincuencia en la zona metropolitana y en los corredores estratégicos del estado.
A partir de ahora, el margen de tolerancia se reduce. El movimiento está hecho, la estrategia definida y los respaldos políticos alineados. En seguridad no hay pretextos ni tiempos largos: hay resultados o hay costos.
José Luis Urióstegui Salgado decidió asumir esa responsabilidad y colocar a Cuernavaca en el tablero nacional de la seguridad. El siguiente capítulo ya no será de discursos, sino de cifras, percepción ciudadana y control territorial. Ahí es donde se medirá el alcance real de esta decisión.
En Cortito: Nos cuentan empresarios de Morelos que han comenzado a plantear una exigencia que ya circula con fuerza en los círculos de decisión del estado: la gobernadora Margarita González Saravia debería tomar en cuenta el movimiento realizado en Cuernavaca y actuar con la misma determinación.
La solicitud es clara: remover a la brevedad al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano, ante la percepción generalizada de que los resultados en materia de seguridad no han sido los esperados.
La comparación es inevitable y políticamente incómoda. Mientras en Cuernavaca el alcalde decidió ajustar y asumir el costo de mover una pieza clave, a nivel estatal la inseguridad continúa acumulando reclamos sin que se observe un golpe de timón similar.
Para el sector empresarial de Morelos, el mensaje es contundente: cuando la inseguridad persiste y los resultados no llegan, la permanencia de los responsables deja de ser una decisión técnica y se convierte en un problema político.