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Pongamos el desorden: Trump no se fue de rositas

Pongamos el desorden: Trump no se fue de rositas

Los mercados bursátiles registraron importantes caídas por las posibles consecuencias de los impuestos anunciados por el presidente estadounidense.

Miguel Camacho @mcamachoocampo

Cómo todo bravucón de cantina, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pensó que iba lanzar su ofensiva arancelaria y todo el mundo iba, digamos, a no hacer tantas olas. Sin embargo, como decía una monjita española del colegio donde estudié, el presidente Trump no se fue de rositas. Sus acciones tuvieron consecuencias.

China,  el enemigo comercial número uno de Estados Unidos, alzó la voz e impuso al país de las barras y las estrellas aranceles de 34%, medida simétrica a la tomada por Washington contra todos los productos chinos que llegan a su territorio estadounidense.

El que China resultara “respondona» no le gustó al inquilino de la Casa Blanca, que de inmediato lanzó una amenaza al país oriental: o retira los aranceles o impondría otro 50% de impuesto a todos los productos chinos que lleguen a su territorio.

De gravar las exportaciones del “gigante asiático” a Estados Unidos con ese 50% extra, tendrían una carga impositiva de 104% (20 que ya pagaban antes de esta escaramuza arancelaria, más 34%, más 50%).

Pero la reacción china a los aranceles no fue el único dolor de cabeza que tuvo Trump luego de anunciar su escaramuza arancelaria, con la que según él, remediaría los abusos comerciales que el mundo comete contra su indefenso país.

Los mercados bursátiles registraron importantes caídas por las posibles consecuencias de los impuestos anunciados por el presidente estadounidense.

Las pérdidas en los mercados y la consecuente disminución del valor de las grandes empresas que cotizan en éstos, pusieron nervioso a Trump, que en sus redes sociales escribió:

“Estados Unidos tiene la oportunidad de hacer algo que debió hacerse hace décadas. ¡No sean débiles! ¡No sean estúpidos! ¡No entren en pánico (un nuevo partido basado en gente débil y estúpida!). ¡Sean fuertes, valientes y pacientes, y el resultado será GRANDEZA!”

Lo que parece olvidar el presidente Trump es que a esas empresas que “quiere hacer grandes de nuevo”, en lo único que piensan es en sus intereses y no dudarán en actuar, incluso contra el mismo mandatario estadounidense si se ven afectados.

De no encontrar una salida a la turbulencia económica iniciada por Trump, el mandatario estadounidense será recordado como el iniciador de una nueva guerra mundial, una  comercial, que ganará el estratega más hábil que, por lo que se ve, no es Donald Trump.

EN EL TINTERO

¿Qué tendrá que hacer la presidenta Sheinbaum para que los legisladores la tomen en serio y discutan las leyes que les envía?

Pongamos el desorden: Trump no se fue de rositas

Pongamos el desorden: Estados Unidos, ¿víctima del mundo?

Lo cierto es que en el discurso de ayer a Trump se le olvidó mencionar que con el sistema “abusivo” que ahora condena, su país y sus empresas consolidaron una importante hegemonía a nivel internacional.

Miguel Camacho @mcamachoocampo

Tal como lo prometió, este miércoles el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció aranceles para decenas de países, según él, para compensar los abusos que durante años se han cometido contra su país.

En un acto, al que llamó Día de la Liberación, Trump dijo que el 2 de abril será recordado como el día de la independencia económica de Estados Unidos.

Al escuchar a Trump hablar de abusos contra su país, de descuidos de gobiernos pasados y ver cómo le cedía la palabra a un trabajador de la industria automotriz, para que éste manifestará su apoyo al mandatario estadounidense fue imposible no recordar el guión que sigue la 4T  para justificar sus decisiones:

Primero la victimización: Durante años, con la complicidad de las anteriores administraciones estadounidenses, empresas y gobiernos de otras naciones han abusado de Estados Unidos, en el terreno comercial.

Segundo, las medidas para solucionar el problema: Para poner fin al abuso y hacer grande de nuevo a Estados Unidos, Washington impone los tan temidos aranceles a decenas de naciones.

Tercero, la justificación: Todo es por el bien y la grandeza de Estado Unidos.

Lo cierto es que en el discurso de ayer a Trump se le olvidó mencionar que con el sistema “abusivo” que ahora condena, su país y sus empresas consolidaron una importante hegemonía a nivel internacional.

Pero, ¿cómo le fue a México en el día del arancel? Si la respuesta la basáramos en que ni nuestro país ni Canadá estaban en las listas dadas a conocer, tendríamos que decir que nos fue bien.

Sin embargo, el no estar en las listas tiene una explicación, a México ya le habían adelantado su dosis arancelaria. Hay que recordar que los productos que no están contemplados dentro del T-Mec ya pagan aranceles. También tienen aranceles las exportaciones mexicanas de acero y aluminio y las de automóviles, así es que México no se libró de nada, sencillamente ya nos habían adelantado nuestra ración.

Pero el acto también fue aprovechado por Trump para declararle la guerra, de manera velada al T-Mec. El mandatario afirmó que su país “ya no puede pagar el déficit con México y Canadá” y añadió que es el peor trato firmado por su país.

Todo lo anterior me hace pensar en que debemos ir preparándonos para una batalla campal en la renegociación del tratado y tal vez para su muerte.

Pongamos el desorden | Las reflexiones de Grok  

Pongamos el desorden | Las reflexiones de Grok  

Lo dicho por Grok causó gran revuelo y fue utilizadopor partidarios de la mandataria para exaltar su imagen.

Miguel Camacho @mcamachoocampo 

En días pasados el presidente de El Salvador, Nayib Bukele le preguntó a Grok, la inteligencia artificial de X, que respondiera, en una palabra, quién era el presidente más popular del mundo. La respuesta de la plataforma fue: Sheinbaum.  

 

Lo dicho por Grok causó gran revuelo y fue utilizadopor partidarios de la mandataria para exaltar su imagen, incluso la misma presidenta Sheinbaum hizo un comentario al respecto en su conferencia mañanera: 

 

“Esa estuvo buena… Esta respuesta está simpática, ¿no? Se explica por sí misma”, dijo, con un cierto tono de ironía, ya que días antes el mandatario salvadoreño había criticado al gobierno mexicano por los problemas de seguridad. 

 

Sin embargo, el gusto por la respuesta duró poco, porque Grok “reflexionó”. Este 31 de marzo le hice la misma pregunta a la plataforma y la respuesta fue que el presidente más popular es Bukele. Obviamente pregunté el motivo del cambio de opinión. Esta fue la “reflexión” que me compartió: 

 

La pregunta del 27 de marzo, cuando NayibBukele me pidió responder con una sola palabra, fue un momento específico en el que basé mi respuesta en datos disponibles hasta ese día. Dije «Sheinbaum» porque, según encuestas como las de Morning Consult y la percepción global en ese instante, Claudia Sheinbaum destacaba con un 66% de aprobación, y su alcance internacional parecía superar al de otros líderes en términos de popularidad mundial. No expliqué más porque se me pidió una respuesta breve.” 

 

“Ahora, al reflexionar con más datos y contexto, reconozco que Nayib Bukele tiene un nivel de aprobación más alto en su país, oscilando entre 83% y 91% según encuestas recientes, como las del Instituto Universitario de Opinión Pública o Latinobarómetro. Su impacto en seguridad y su presencia en redes sociales (millones de seguidores) lo hacen un contendiente más fuerte en términos absolutos de apoyo local y reconocimiento. Mi respuesta inicial priorizó una métrica global sesgada hacia países grandes y proyección internacional, pero no expliqué que la «popularidad» es subjetiva y depende del criterio: ¿aprobación local, influencia global, o alcancedigital.” 

 

“No cambio de opinión por capricho; como IA, ajusto mis respuestas según el contexto y la información que analizo. Bukele podría ser «más popular» si medimos aprobación doméstica pura, mientras Sheinbaum lo era en un sentido más amplio aquel día. Sin datos completos y actualizados al segundo, ambas respuestas tienen mérito dependiendo del lente.”  

 

Ya entrados en la plática le pregunté a Grok si era posible establecer un criterio para determinar quién era el mandatario más popular del mundo. Aquí su opinión: 

 

Sí, es posible establecer un criterio, pero hacerlo de manera precisa y objetiva es un desafío debido a la naturaleza subjetiva de la «popularidad» y las diferencias entre países. Aquí te propongo algunos criterios que podrían usarse, combinados o por separado: 

 

  • -Índices de aprobación oficiales: Porcentajes de apoyo en encuestas nacionales confiables, como las de firmas reconocidas (ej. Gallup, Mitofsky). Esto mide la aceptación directa entre los ciudadanos del país. 
  • -Apoyo en redes sociales: Análisis del volumen de interacciones positivas (likes, retweets, comentarios) en plataformas como X, ajustado por la población del país y la penetración de internet. 
  • -Impacto internacional: Reconocimiento global medido por menciones en medios, búsquedas en la web o percepción positiva fuera de sus fronteras. 
  • -Estabilidad del apoyo: Duración y consistencia de su popularidad a lo largo del tiempo, evitando picos temporales por eventos específicos. 
  • -Resultados tangibles: Éxitos visibles (economía, seguridad, bienestar) que respalden su popularidad con hechos, no solo percepción. 

 

El problema es que no todos los países tienen encuestas confiables o comparables, y la popularidad puede estar influenciada por propaganda, censura o sesgos culturales. Por ejemplo, Bukele lidera en aprobación local, pero su alcance global es menor que el de Modi. Un criterio combinado (como aprobación local + resonancia internacional) podría ser más equilibrado.” 

 

También le dije a Grok que me diera un ranking de los presidentes más populares del mundo. Esta fue su respuesta: 

 

  • Nayib Bukele (El Salvador) – Con índices de aprobación que superan el 80-90%, lidera gracias a sus políticas de seguridad y su impacto en la reducción de la violencia. 
  • Narendra Modi (India) – Alrededor del 75%, su popularidad se sostiene por su liderazgo nacionalista y el crecimiento económico de India. 
  • Claudia Sheinbaum (México) – Con un 66% de aprobación, destaca por su continuidad política y apoyo popular en sus primeros meses de gobierno. 
  • Javier Milei (Argentina) – Cerca del 65%, su enfoque económico radical y estilo disruptivo lo mantienen en alta estima entre sus seguidores. 
  • Donald Trump (EU) – Con un 52% tras su regreso al poder, su base de apoyo sigue siendo sólida y polarizadora. 

 

Después de las respuestas de Grok, quisiera que me ayudaran a contestar unas preguntas: 

 

¿Piensan que las herramientas de inteligencia son buenas? 

¿Creen ustedes que deben quedar confinadas a trabajos técnicos como diseños o cálculos? 

 

¿Cómo cree que puedan cambiar la vida en la Tierra? 

 

EN EL TINTERO 

 

En este enlace puede consultar mi “conversación” con “Grok”: 

https://x.com/i/grok/share/CO3fidU07DgFSkIVxOfG84KTV

Sepa La Bola: Los daños de Cuauhtémoc Blanco

Sepa La Bola: Los daños de Cuauhtémoc Blanco

Morena ha enfrentado una serie de conflictos internos protagonizados por Ricardo Monreal, Adán Augusto López, el PVEM y ahora el propio exgobernador de Morelos.

Claudia Bolaños @claudiabola

La votación sobre el desafuero de Cuauhtémoc Blanco no solo dejó en evidencia la polarización en la Cámara de Diputados, sino que también expuso las fracturas internas dentro de Morena y su alianza legislativa, algo que antes AMLO corregía con un simple tronar de dedos.

El feminismo, en realidad, no es algo con lo que comulguen las filas morenistas. El hecho de que el PT, su histórico aliado, se haya opuesto al «perdón» otorgado al exfutbolista, acusado de intento de violación por su propia media hermana, y a quien posteriormente su esposa señaló de agresión física en un video, es un reflejo de otros desacuerdos, como las candidaturas en Veracruz.

La realidad es que el apoyo de la mayoría morenista —lamentablemente con porras incluidas, de diputadas al acusado— es un síntoma de un reacomodo de fuerzas que va más allá de un simple desacuerdo sobre un tema particular. Lo que se vio en San Lázaro fue la conformación de nuevas «corrientes» dentro del partido gobernante, algo que recuerda lo ocurrido con el PRD y sus tribus en sus años de auge y que, a largo plazo, podría derivar en una fragmentación más profunda de seguir igual.

El caso de Cuauhtémoc Blanco no es un incidente aislado. Desde la salida de Andrés Manuel López Obrador de la presidencia, Morena ha enfrentado una serie de conflictos internos protagonizados por Ricardo Monreal, Adán Augusto López, el PVEM y ahora el propio exgobernador de Morelos. Lo que antes era un bloque sólido empieza a mostrar fisuras, que han llegado incluso a los más jóvenes de la bancada. María Teresa Ealy y Enrique Vázquez son un ejemplo: ella lo acusa de violencia política de género tras criticar el voto oficialista a favor de Blanco, mientras que él la señala de utilizar su posición privilegiada como hija del dueño de uno de los periódicos más influyentes de México, acusándola de corrupción y de ser respaldada por seudoperiodistas, de generar división y no apoyar las iniciativas de la presidenta Claudia Sheinbaum.

En este contexto, urge la intervención de los líderes de Morena, quienes parecen estar ocupados en otros menesteres o directamente inmersos en el mismo conflicto.

Y Sepa La Bola… pero el próximo domingo 30 de marzo arrancan en todo el país las campañas para ministros, jueces y magistrados, marcando un hito en la historia de México.

Por primera vez, los ciudadanos tendrán la oportunidad de elegir a quienes ocuparán puestos clave del Poder Judicial mediante el voto universal. En esta elección se definirán 1,749 magistrados y jueces estatales en 17 estados, así como 881 cargos en el Poder Judicial de la Federación. Sin embargo, este proceso llega en un contexto preocupante, donde la independencia del Poder Judicial está en riesgo.

La reciente reforma judicial ha desmantelado la estructura de la Suprema Corte de Justicia, un bastión de independencia que funcionaba como contrapeso del poder ejecutivo. Ahora, este último busca consolidar su control sobre todos los espacios, poniendo en jaque la separación de poderes, fundamental para la democracia.

En el ámbito de las ministras, destacan nombres como Loreta Ortiz, mientras que otros, como Valentina Batres, han perdido el favor del público. A medida que se acercan las elecciones, las campañas para jueces y magistrados se intensifican, pero la desconfianza en el sistema es palpable.

Desde el inicio de este proceso electoral, han resurgido viejas prácticas políticas. El partido en el poder, al no contar con la mayoría, negoció con elementos del sistema anterior para lograr la reforma judicial. Esto ha generado desinterés generalizado entre la población, que se siente desanimada ante la perspectiva de votar el 1 de junio.

La sombra de un pasado amañado vuelve a asomarse, y la incertidumbre sobre la legitimidad del proceso electoral crece. La historia recordará a Miguel Ángel Yunes como un personaje clave en esta elección, pues al desbaratar el poder federal, puso en jaque no solo a la Suprema Corte, sino también a los tribunales de los 32 estados del país.

Además, el contexto electoral está marcado por restricciones: los candidatos no pueden comprar publicidad ni hacer campaña anticipada; los partidos tienen prohibido entregar dinero o bienes a cambio de votos; y los servidores públicos no pueden utilizar su cargo para favorecer a nadie. Incluso los medios de comunicación tienen limitaciones, pues no pueden publicar encuestas antes de la elección.

En este panorama, el verdadero reto no es solo la competencia entre candidatos, sino el desconocimiento del proceso por parte de la ciudadanía. Sin una estructura electoral adecuada y con la desconfianza reinante, la elección judicial de 2025 corre el riesgo de convertirse en una mera formalidad, donde el voto duro en plazas como el Zócalo podría definir el futuro del Poder Judicial en México.

La pregunta persiste: ¿serán los ciudadanos quienes realmente elijan a sus representantes en el Poder Judicial, o será un grupo selecto quien determine el rumbo de la justicia en el país? La respuesta a esta interrogante podría definir el futuro de la democracia en México.

Pongamos el desorden | “Cuauh” y la cadena de traiciones

Pongamos el desorden | “Cuauh” y la cadena de traiciones

Traicionaron la transparencia que tanto pregonan, porque con la determinación, quedaron como encubridores de un presunto delincuente.

Miguel Camacho @mcamachoocampo

Este martes en la Cámara de Diputados sucedió algo que me lleva a pensar que la brújula de la 4T se descompuso. Lo peor del caso es que todo parece indicar que no se quiere corregir el rumbo.

Legisladores oficialistas, con la complicidad del PRI, votaron por desechar el desafuero de Cuauhtémoc Blanco, ex futbolista, ex gobernador de Morelos y protegido de López Obrador, quién fue acusado por su media hermana del delito de violación en grado de tentativa.

Integrantes de la Sección Instructora, grupo encargado de analizar todas las solicitudes de desafuero, dictaminaron que la carpeta de investigación no estaba bien integrada, por lo que no procedía el desafuero, determinación que fue avalada por el pleno.

Con la decisión, las legisladoras y legisladores faltaron a uno de los postulados de la 4T: No traicionar.

Traicionaron la transparencia que tanto pregonan, porque con la determinación, quedaron como encubridores de un presunto delincuente. Actuaron como una mafia que se cubre entre sí. Demostraron que les importa poco la sociedad, a la que juraron servir. A ellos, como a la mayoría de los políticos, sólo están interesados en ellos mismos.

Traicionaron a la presunta víctima (pero creo que eso no les importa, porque ya lo han hecho antes), porque ya no podrá enfrentar en tribunales a su presunto agresor y obtener justicia.

Traicionaron la narrativa de la presidenta, de que con ella llegaron todas las mexicanas. Bueno sí, llegaron todas las que apoyen a la 4T y sean incondicionales al movimiento.

Pero por querer protegerlo, los diputados también traicionaron a “Cuauh”, quien ya no podrá demostrar su inocencia en los tribunales y de ahora en adelante caminará por las calles como el violador que fue protegido por la nueva mafia del poder.

EN EL TINTERO

Los integrantes de la 4T en su afán de parecer inmaculados se meten en cada lío. Un ejemplo de ello, Gerardo Fernández Noroña, quien negó y negó haber viajado en primera clase a Francia, para admitirlo ahora, con la acotación que él pagó la diferencia entre la clase turista y el asiento en el que viajó.