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Las autoridades no descartan que los adolescentes hayan sido víctimas de un reclutamiento engañoso por parte de grupos criminales.

Los últimos rastros de los teléfonos celulares de tres adolescentes desaparecidos en Jalisco llevaron a las autoridades hasta Teocaltiche, Apulco y Nochistlán, tres municipios enclavados en una de las regiones más violentas del país, donde desde hace años el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa mantienen una cruenta disputa por el control del territorio.

Las investigaciones de geolocalización ubican los dispositivos móviles de Jeremi Alejandro Villegas Anaya, Dominic Gabriel Méndez Jiménez y Giovanny Natanael Flores Vázquez en esa franja limítrofe entre Jalisco y Zacatecas, una zona donde de manera recurrente se registran enfrentamientos armados, bloqueos, aseguramientos de campamentos criminales y operaciones de las fuerzas federales.

La peligrosidad de esa región quedó reflejada nuevamente esta semana. El pasado martes, un grupo de investigadores integrado por agentes de la Fiscalía de Jalisco y de la Secretaría de Seguridad Pública realizó trabajos de búsqueda en Teocaltiche. Un día después, este miércoles, otro equipo conformado por personal de la Fiscalía General de Justicia de Zacatecas y de la Secretaría de Seguridad Pública estatal se desplegó en Apulco y Nochistlán para continuar con la localización de los adolescentes.

Jeremi, de 14 años, desapareció el 15 de julio en Tonalá; ese mismo día se perdió el rastro de Dominic, de 15 años, en Tlajomulco de Zúñiga. Dos días después, el 17 de julio, desapareció Giovanny, de 17 años, en El Salto. Ninguno se conocía, no tenían parentesco ni existía relación alguna entre ellos.

Sin embargo, las investigaciones revelaron un elemento en común: los tres terminaron en la misma región dominada por la violencia criminal.

De acuerdo con la Fiscalía de Zacatecas, los trabajos de rastreo tecnológico permitieron establecer que, después de desaparecer, los adolescentes viajaron o estuvieron en distintos puntos que comprenden Teocaltiche y Santa María de los Ángeles, en Jalisco, además de Apulco, Nochistlán y Florencia de Benito Juárez, en Zacatecas.

El fiscal general de Justicia de Zacatecas, Cristian Paul Camacho Osnaya, aclaró que esos registros corresponden a los últimos datos de geolocalización obtenidos hasta el 18 de julio y que no significan necesariamente que los jóvenes permanezcan en esos lugares.

Aun así, reconoció que las búsquedas se desarrollan en municipios considerados de alta complejidad por la fuerte presencia de la delincuencia organizada.

Las autoridades no descartan que los adolescentes hayan sido víctimas de un reclutamiento engañoso por parte de grupos criminales.

Según las investigaciones, los jóvenes comentaron a sus familiares que viajarían para realizar trabajos en la sierra, aunque nunca mencionaron actividades relacionadas con organizaciones delictivas.

Camacho Osnaya advirtió que Zacatecas enfrenta un grave problema de captación de menores por parte del crimen organizado debido a la presencia del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Hasta el momento, la Fiscalía de Zacatecas ha realizado ocho acciones de búsqueda en campo con apoyo de la Guardia Nacional, la Policía Estatal Preventiva y corporaciones municipales, mientras que las investigaciones permanecen activas con el objetivo de localizar con vida a Jeremi, Dominic y Giovanny.