Cuestionó que se utilice el criterio de género como mecanismo para justificar candidaturas previamente definidas.
La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró su rechazo a que cargos de elección popular sean ocupados por familiares de quienes se encuentran en funciones, al considerar que esta práctica va en contra de los principios democráticos.
Señaló que, aunque la legislación vigente establece restricciones al nepotismo electoral hasta 2030, su postura es que desde 2027 no deberían presentarse casos en los que un familiar directo busque suceder a otro en el cargo.
“No estoy de acuerdo en que un familiar herede su puesto, aunque sea por elección popular”, afirmó.
Explicó que la propuesta que impulsó busca impedir que personas con vínculos de parentesco hasta el cuarto nivel puedan suceder a un funcionario en un cargo público, con el objetivo de evitar la concentración de poder y garantizar condiciones equitativas en la competencia electoral.
Asimismo, cuestionó que se utilice el criterio de género como mecanismo para justificar candidaturas previamente definidas, al señalar que ya existen reglas claras del Instituto Nacional Electoral para garantizar la paridad.
Indicó que los partidos políticos están obligados a postular un número equilibrado de mujeres y hombres, así como a distribuir sus candidaturas en condiciones competitivas, por lo que no se debe distorsionar este principio.
La mandataria sostuvo que corresponde a los partidos políticos definir sus postulaciones, pero advirtió que será la ciudadanía quien, a través del voto, determine si respalda o no este tipo de prácticas.
Y, consideró que es necesario avanzar en la legislación para fortalecer las reglas que eviten el nepotismo en procesos electorales y asegurar una competencia más justa.






