El documento revela una planeación que aprovechó el registro previo en el hotel para introducir armas, evidenciando una brecha crítica en los anillos de seguridad presidenciales
El presunto autor del tiroteo ocurrido el sábado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, Cole Allen, envió a sus familiares un extenso manifiesto apenas diez minutos antes del ataque, en el que identificaba como «objetivos» a los miembros del Gobierno de Donald Trump, según reveló este domingo el diario The New York Post.
En el documento de 1.052 palabras, obtenido por el rotativo neoyorquino, detalla una lista de prioridades para el ataque, situando a los altos cargos de la Administración Trump en la cima de sus objetivos, con la única excepción del director del FBI, Kash Patel.
Allen, de 31 años, justifica sus acciones describiéndose como un ciudadano que no está dispuesto a permitir que un «pedófilo, violador y traidor» – en posible referencia al presidente Trump, presente en el evento- actúe en su nombre.
El manifiesto también revela que el sospechoso planeó el ataque de manera minuciosa para, según él, «minimizar las bajas colaterales».
Allen especificó que utilizaría «perdigones en lugar de balas sólidas» para evitar que los disparos atravesaran las paredes y alcanzaran a personas ajenas a sus objetivos.
Un oficial de la División Uniformada del Servicio Secreto fue alcanzado por una bala, pero su chaleco antibalas evitó heridas mortales.
Servicio Secreto: son objetivos solo si es necesario, y deben ser incapacitados de forma no letal si es posible (es decir, espero que lleven chalecos antibalas porque disparar al centro de masa con escopetas destroza a quienes no los llevan)», anotó el joven de California en su manifiesto, según The New York Post.






