La fiscal Bertha Alcalde Luján reveló que el caso de Edith Guadalupe tuvo un retraso de al menos 15 horas, pero reiteran que hay pruebas clave contra el detenido
La fiscal general de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, reconoció omisiones en la actuación inicial de autoridades ministeriales en la investigación del feminicidio de Edith Guadalupe, cuyo caso ha generado indignación pública, y confirmó que ya se indaga también una presunta solicitud de dinero hecha a familiares por un elemento de la Policía de Investigación.
Respecto a la detención de Juan Jesús N, guardia de seguridad del edificio donde la joven fue vista por última vez, Alcalde precisó que cuentan con elementos sólidos que lo vinculan a los hechos. En primer lugar, se tiene conocimiento de que el imputado tenía control total al acceso de inmueble: esto es; la puerta principal, estacionamiento, el sistema de cámaras y la caseta donde fueron hallados rastros de sangre de la víctima.
En seguimiento a los hechos, se tiene conocimiento de que el guardia desconectó deliberadamente el sistema de cámaras al menos 20 minutos antes de la llegada de Edith al edificio, hecho que no fue aclarado.
El comportamiento sospechoso del detenido reveló datos que permitieron seguir pistas en la indagación; de acuerdo con el guardia de seguridad del siguiente turno, se le vio realizando limpieza en la caseta; además de que cuando la familia de la víctima acudió al inmueble, éste negó en todo momento que la joven hubiera entrado.
El detenido, presentaba lesiones en la mano y rasguños en el abdomen coincidentes con la hipótesis en que fue atacada la víctima, quien, de acuerdo con la autopsia, murió a causa heridas punzocortantes en el tórax, compatibles con desarmador.
El arma, fue hallada por la empleada de limpieza en el registro del drenaje, junto con la bolsa de la víctima, además, localizó la cartera de Edith en el bote del baño de la caseta, al que sólo tenían acceso ella y los guardias de seguridad de ambos turnos.
Aunado a ello, durante las diligencias se localizaron prendas y objetos personales de la víctima y una camiseta de hombre con manchas de sangre en un armario del sótano y el celular de Edith en los medidores de luz de la torre B del edificio.
Por lo anterior, se presume que Edith fue atacada en el piso superior de la caseta y su cuerpo fue arrojado o arrastrado por la escalera interna.
Respecto a la detención, la fiscal negó que hubiera fabricado la detención de Juan Jesús N, y sustentó la investigación en los datos presentados.
“De ninguna manera –y lo niego categóricamente–esta fiscalía va a fabricar culpables”, dijo.





