Las autoridades intensifican las labores de búsqueda e identificación de víctimas tras la devastadora crecida del río Trishuli

La emergencia provocada por la riada que golpeó el centro y norte de Nepal continúa agravándose. En el noveno día de labores de búsqueda y rescate, las autoridades reportaron 5 mil 83 personas desaparecidas y mil 259 fallecidos, mientras los equipos logran ingresar poco a poco a las zonas más alejadas y afectadas.

La magnitud de la tragedia también ha complicado la identificación de las víctimas. Desde el pasado 26 de agosto han sido recuperados más de mil 200 cuerpos, pero únicamente 95 han podido ser entregados a sus familiares. Ante esta situación, la Policía de Nepal comenzó a solicitar muestras de sangre y perfiles de ADN a familiares que siguen buscando a sus seres queridos.

Uno de los grandes pendientes es ubicar a cerca de 900 trabajadores de centrales hidroeléctricas cuyo paradero continúa sin conocerse. Además, las autoridades advirtieron que establecer una cifra definitiva de muertos resulta cada vez más difícil, debido a que se contabilizan restos humanos separados que podrían corresponder a una misma persona.

Entre los desaparecidos también figuran ciudadanos extranjeros. Fuentes diplomáticas confirmaron que el español incluido en el registro de personas no localizadas de las autoridades chinas es uno de los dos ciudadanos españoles reportados como desaparecidos en Nepal.

La tragedia no se ha limitado al territorio nepalí. En el condado de Gyirong, en la región china del Tíbet, las autoridades mantienen el balance de 21 fallecidos y 541 personas sin localizar, entre ellas 261 extranjeras.

El desbordamiento ocurrido el 26 de agosto provocó una crecida del río Trishuli de entre 15 y 18 metros por encima de su nivel habitual. El agua arrasó comunidades a lo largo de unos 72 kilómetros y dejó una estela de destrucción que ha sido descrita por habitantes de la zona como la peor que recuerdan.