Cientos de sinaloenses marcharon por la Avenida Álvaro Obregón de Culiacán en exigencia de paz tras dos años de la ola de violencia que ha dejado cientos de muertos y un impacto económico devastador para la entidad

La población de Culiacán salió este domingo a las calles para exigir una vez más que cese la violencia que se desató hace dos años por la pugna entre dos facciones del Cártel de Sinaloa: Los Chapitos y La Mayiza.

Familias enteras, madres buscadoras, empresarios y ciudadanos vestidos de blanco caminaron de La Lomita a la Catedral para exigir vivir sin miedo.

Han pasado dos años desde que comenzó esta ola de violencia en Sinaloa y el hartazgo ya no cabe en las casas. Hoy ese hartazgo tomó las calles. Miles de sinaloenses están diciendo lo mismo que llevan dos años gritando las familias de las víctimas.

Con pancartas, globos y mensajes en favor de la paz, familias, jóvenes, adultos mayores, colectivos de búsqueda y representantes de distintos sectores de la sociedad participaron este domingo en la movilización.

La jornada comenzó con una misa a las 7:00 horas en La Lomita, encabezada por el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez. Posteriormente, alrededor de las 8:00 horas, inició el recorrido hacia la Catedral.

Durante su mensaje, el obispo llamó a recuperar la tranquilidad y evitar que el sufrimiento provocado por la violencia genere rencor entre la población.

«Queremos vivir en paz, queremos calles seguras y familias tranquilas», expresó ante los asistentes.