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 Lo único que quiero es que se haga justicia, que pague la persona que tiene que pagar. No entiendo cómo una mamá me hizo pasar por este dolor, dijo Reyna Gómez

Reyna Gómez, madre de Carolina Gómez, la exreina de belleza que fue asesinada por su suegra en un departamento de Polanco, dio una entrevista para el programa Desiguales de la cadena Univisión, en donde habló sobre la principal línea de investigación en el asesinato de su hija.

«No tengo miedo, la verdad. Mi mayor miedo era pasar por esto. Lo único que quiero es que se haga justicia, que pague la persona que tiene que pagar. No entiendo cómo una mamá me hizo pasar por este dolor (…) Dicen que hay un video que muestra el momento que llega, hace todo lo que hizo, y se va».

Tras señalar a Erika ‘N’suegra de Carolina, como principal sospechosa del asesinato debido a los videos de las cámaras del departamento, la señora Reyna le mando un mensaje directo, pidiéndole que se entregue.

«Si la señora está viendo o me está escuchando, entréguese. Sé que va a ser muy difícil dar ese paso, sé que está fugitiva, pero la vamos a encontrar, porque todo Ensenada estamos pidiendo justicia por mi hija«.

Durante la entrevista con el medio, la mamá de Carolina Flores también compartió lo que sabía de la relación que tenía su hija con su pareja y suegra. Con respecto a la relación de la pareja, la señora Reyna compartió que siempre vio una relación cariñosa entre ambos.

«Yo siempre los veía, por medio de las videollamadas, siempre simpleando. Se ponían los dos con el bebé siempre bromeando, siempre riendoNunca vi un maltrato, un jalón de parte de él, pero sí sabía, por parte de la suegra, las diferencias que tenía con mi hija».

Con respecto a la relación entre Carolina y su suegra Erika ‘N’, la mamá de la exreina de belleza compartió que está siempre fue complicada. Incluso cuando vivían en Ensenada, pero que tras la llegada del bebé empeoró.

“Ella y yo éramos muy unidas todos los días hablábamos por videollamadas, dos o tres veces al día, desde que se fue en diciembre pasado. (…) Yo le hablaba a mi hija todos los días por videollamada, era para que el bebé no se olvidara de mi voz y de mi cara, para que cuando viniera pues que me sonriera y me conociera.”