Blanca Adriana desapareció luego de realizarse un tratamiento estético en la Clínica Detox Zavaleta en Puebla, pero tras una intensa búsqueda, hoy la encontraron sin vida
El cuerpo sin vida de Blanca Adriana Vázquez Montiel, de 37 años, fue localizado la mañana de este jueves 21 de mayo en una zanja ubicada en la calle 4 Norte, camino a Xarero, en la localidad de Santiago, municipio de Atltzayanca, Tlaxcala.
Su esposo, Florencio Ramos, y familiares se trasladaron al SEMEFO de Apizaco para realizar el reconocimiento. Ramos confirmó la identidad de su pareja.
El lunes 18 de mayo de 2026, alrededor de las 16:00 horas, Blanca Adriana Vázquez Montiel acudió acompañada de su esposo a la Clínica Detox (también llamada Detox Zavaleta), ubicada en el tercer piso del edificio de la Calzada Zavaleta 2511, colonia Santa Cruz Buenavista, en la ciudad de Puebla.
La pareja llegó solo para solicitar información sobre un procedimiento estético no invasivo de eliminación de grasa abdominal (“liposucción exprés” o de mínima invasión), que habían visto promocionado en redes sociales con precios accesibles (alrededor de 14,000 pesos) y supuestos beneficios de rápida recuperación.
Según el relato del esposo y testigos:
- Una mujer que se identificó como doctora (posteriormente identificada como Diana Alejandra Palafox Romero) convenció a Blanca Adriana de realizarse el procedimiento de inmediato.
- Florencio Ramos fue enviado a comprar una faja compresiva, vendas y medicamentos a un centro comercial cercano (Galerías Serdán, a unos 7 km).
- Al regresar aproximadamente una hora después, el consultorio estaba completamente cerrado y vacío. Nadie respondía a las llamadas.
- Las cámaras de seguridad del edificio captaron a tres personas —la supuesta doctora, su hijo Carlos Quezada Palafox y una recepcionista o asistente— cargando lo que parecía un cuerpo inconsciente envuelto y subiéndolo a la cajuela de un Mini Cooper rojo con placas de Tlaxcala (XVD-894-B).
La familia activó de inmediato la búsqueda. La FGE abrió carpeta de investigación, emitió fichas de búsqueda y activó el Protocolo Alba. Se realizaron recorridos, reparto de volantes y revisiones en zonas cercanas.
La clínica llevaba apenas cuatro meses operando en un inmueble arrendado con uso habitacional (no comercial) y sin permisos sanitarios ni autorización para realizar procedimientos estéticos invasivos.






