Tras desmantelar un laboratorio clandestino, murieron dos integrantes de la CIA, el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y uno de los oficiales encargados de su seguridad
La Fiscalía General de la República interrogó a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional relacionados con el operativo realizado en abril pasado en Chihuahua, donde fue descubierto un presunto narcolaboratorio y posteriormente fallecieron dos agentes vinculados a la CIA en un accidente carretero.
El fiscal de Asuntos Relevantes de la FGR, Ulises Lara, informó que las declaraciones forman parte de las investigaciones abiertas por posibles irregularidades en el desarrollo del operativo y por presuntos delitos relacionados con seguridad nacional y ejercicio indebido de funciones.
De acuerdo con la dependencia, los militares habrían participado en tareas de seguridad perimetral después del hallazgo del laboratorio clandestino ubicado en la Sierra del Pinal, en el municipio de Morelos, Chihuahua.
Aunque oficialmente no se detalló la calidad jurídica de las comparecencias, fuentes federales señalaron que los integrantes del Ejército fueron llamados como testigos dentro de la investigación.
La FGR también revisa si existió una investigación ministerial adecuada antes del operativo y si las acciones realizadas por las autoridades estatales se apegaron a los protocolos y normas vigentes.
Previamente, la Fiscalía ya había interrogado a decenas de funcionarios pertenecientes a la Agencia Estatal de Investigación y a la Fiscalía de Chihuahua como parte de las indagatorias.
Además de la investigación por posibles responsabilidades administrativas y de seguridad nacional, la FGR mantiene abierta otra carpeta por delitos contra la salud relacionada con la operación del laboratorio clandestino.
Las autoridades federales indicaron que la zona continúa bajo resguardo mientras se realizan trabajos de embalaje y traslado de sustancias químicas aseguradas para su posterior destrucción.
La dependencia también busca identificar a los propietarios del inmueble donde operaba el laboratorio, así como a posibles empresas proveedoras de precursores químicos utilizados para la fabricación de drogas sintéticas.
Durante el operativo efectuado el 17 y 18 de abril, autoridades estatales localizaron el centro de producción ilegal. Tras concluir las acciones, dos agentes de la CIA y Pedro Román Oseguera Cervantes fallecieron en un accidente automovilístico.
La FGR detalló que, tras asumir el control del caso, fueron asegurados más de 55 mil litros y más de 50 toneladas de precursores químicos, además de cerca de 2 mil litros de metanfetamina.






