La mandataria aseguró que su administración ha colaborado sin reservas con las autoridades federales.
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, afirmó que existe un uso político de las instituciones federales en su contra y denunció un intento de fabricarle un caso por parte de la Fiscalía General de la República.
Al ofrecer un posicionamiento público, sostuvo que fue citada recientemente bajo la figura de “testigo”, lo que calificó como una simulación con la finalidad de convertirla en inculpada. Señaló que en el proceso no se respetaron las formas legales ni la protección constitucional de su cargo.
“Se me cita bajo la simulación de ser una ‘testigo’, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada”, expresó.
La mandataria aseguró que su administración ha colaborado sin reservas con las autoridades federales y defendió su gestión al señalar que ha trabajado en favor de las familias del estado.
En su mensaje, criticó lo que consideró un “doble rasero” del gobierno federal, al comparar su situación con la de funcionarios de Sinaloa que, dijo, enfrentan señalamientos por presuntos vínculos con el narcotráfico. Afirmó que mientras a ella se le persigue sin acusaciones formales, otros casos reciben un trato distinto.
“Hoy, a mí me citan tramposamente para declarar; mientras a quienes tienen órdenes de aprehensión en Estados Unidos por vínculos con el narco, los invitan a tener ‘entrevistas amigables’”, señaló.
La gobernadora también acusó un clima de autoritarismo y advirtió sobre la vulneración de derechos en el país. Indicó que su caso no es aislado y llamó a la ciudadanía a no normalizar la violencia, la impunidad ni las acciones del gobierno que, a su juicio, afectan las libertades.
“Hoy no hablo por mí, hablo por México”, afirmó al reiterar que enfrentará cualquier señalamiento y que no se ocultará ante las autoridades.
Finalmente, hizo un llamado a la sociedad a defender las libertades y cuestionó qué acciones se tomarán de manera conjunta ante lo que describió como un intento de persecución política.






