La Fiscalía de Justicia del Edomex cumplimentó órdenes de aprehensión en contra de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, por el asesinato de Jonathan Meléndez, su esposa embarazada, su hija de 3 años y la trabajadora del hogar. Después de cometer el crimen quiso ir a comer tacos

La Fiscalía del Estado de México dio a conocer detalles de la investigación que permitió la captura de Diego Sebastián N y Gerardo N, como presuntos responsables del asesinato del músico Jonathan Meléndez y su familia en Atizapán de Zaragoza el pasado 1 de septiembre.

La investigación logró establecer que el intervalo de muerte de las víctimas oscila de las 17:30 a las 20:00 horas, lapso que coincide con el tiempo en que Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” permanecieron al interior del Fraccionamiento Residencial Grand Viure, acorde con los registros de entradas y salidas de este lugar.

A las 17:23 horas, las videocámaras de seguridad captan el ingreso de un vehículo sedán marca Kia, color gris, conducido por Gerardo “N” quien era acompañado de Diego Sebastián “N”, quien es visto a las 17:24 horas al interior de un elevador una vez que la esposa del músico, autorizó su acceso  a través de llamada telefónica su acceso ya que ella no se encontraba en el lugar.

Diego ingresó al departamento en donde únicamente se encontraba Aleyda Romero, de 21 años. trabajadora del hogar.

Posteriormente, a las 17:42 horas, llegó Ana Paula y sus hijos a bordo de una camioneta Nissan XTrail negra y subieron al departamento. Ella se comunicó con su esposo para decirle que lo estaba esperando Diego Sebastián.

A las 19:28 horas, la videocámara capta el arribo de Jonathan Meléndez en una camioneta Suburban acompañado de un amigo, quien refirió en la entrevista ministerial: “al llegar, Jonathan se baja del carro, lo deja prendido, me bajo con él. Lo iba acompañar a entrar a su casa y me dijo: espérame aquí abajo, si no contesto pide ayuda. Pero en ese momento me percaté que me lo decía con un cierto miedo, al mandarle mensaje y no contestarme es que decido pedir ayuda en la caseta de vigilancia”.

A las 19:41 horas, una cámara de video capta a Diego Sebastián “N” en el área de estacionamiento sin que previamente se le observe en el elevador que utilizó para subir al departamento. A las 19:43 horas, el vehículo KIA sale del fraccionamiento con ambos investigados a bordo.

El testigo refiere que para evitar la revisión del vehículo por parte de personal de seguridad privada del fraccionamiento, “Diego Sebastián “N”, le dijo a la chica de seguridad: cámara hija de tu pu… madre, abre la pluma que ya me tengo que ir; y le mostró un arma de fuego, por lo que al abrir personal de seguridad, es que me ve que estaba atrás de ella y me dice, tu pin… negrito, donde se te ocurra decir que me viste te voy a matar como a tus pin… amigos».

Actos de investigación permitieron establecer que un día antes, es decir, el 31 de agosto, y durante la mañana del día de los hechos, Diego Sebastián “N” le instruyó a Gerardo “N”, “conseguir un desarmador plano, un desarmador de cruz, electrónicos, cinchos grandes, guantes negros de tatuajes y cubrebocas” para lo cual le daría dinero después. Estos artículos y un rollo de cinta adhesiva industrial guardan correspondencia con los utilizados para maniatar a las víctimas, así como con los indicios asegurados al interior del vehículo KIA.

Cabe señalar que, al investigar el vehículo en el que los ahora detenidos arribaron al fraccionamiento, se identificó que tenía placas de circulación “sobrepuestas”, sin embargo, se logró ubicar la unidad en el Fraccionamiento Héroes Tecámac, sección Bosques, de ese municipio, lugar en donde fue asegurado.

Por otra parte, se advierte que el arma de fuego con la que las víctimas fueron privadas de la vida, presuntamente estaba provista de silenciador e incluso Diego Sebastián reconoce “la desensamblé y aventé a una barranca”. 

Así mismo, Se cuenta con información de que los presuntos homicidas suponían que las víctimas poseían una importante cantidad de dinero en “criptomonedas”, por lo que tratarían de localizar en el departamento “una caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins” y una vez obtenidos los recursos, Diego Sebastián “N” le daría a Gerardo “N” 2 millones de pesos “por la ayuda”.

De igual forma, testigos refieren que luego de cometido el multihomicidio, a altas horas de la noche, Diego Sebastián “N”, habría acudido a un conocido restaurante ubicado en la Avenida Mixcoac en la Ciudad de México, con la intención de comer tacos, sin embargo, al percatarse que ya no había servicio, se retiró con rumbo a la colonia Del Valle.

El día de hoy, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron ingresados al Centro Penitenciario de Reinserción Social de Tlalnepantla, a disposición de la Autoridad Judicial, quien fijó las 12:30 horas del sábado 5 de septiembre para celebrar audiencia inicial para formulación de imputación.

Los detenidos podrían ser sentenciados a una pena de 25 a 70 años de prisión por cada víctima; en tanto que, por el delito de maltrato y crueldad a los seres sintientes en agravio de la dignidad animal (canina raza Golden Retriver de un año edad aproximadamente) podrían alcanzar una pena de 3 a 6 años de prisión; así mismo, por el delito de interrupción del embarazo, cometido en agravio del producto de la gestación, podrían ser acreedores de una pena de 5 a 10 años de prisión.