Ola de violencia en Teocaltiche alcanza al Congreso de Jalisco
Legisladores señalan fallas en la estrategia de seguridad del gobierno de Pablo Lemus.
La ola de violencia que enfrenta el municipio de Teocaltiche, en la región de Los Altos de Jalisco, llegó este miércoles al Congreso del estado, donde legisladores de diversas fracciones afirmaron que la estrategia de seguridad del gobierno de Pablo Lemus es fallida, al no contener los hechos delictivos que mantienen a la entidad en la mira nacional e internacional.
Teocaltiche vive una pugna entre grupos criminales que ha dejado 34 homicidios dolosos y 31 personas desaparecidas entre enero y octubre.
Incluso durante la feria municipal, a inicios de noviembre y pese a la presencia de fuerzas estatales y federales, se registraron cinco vehículos incendiados, tres homicidios y reportes de camionetas blindadas con armas de alto poder circulando de noche por la cabecera municipal.

En la Glosa del Primer Informe de Gobierno, diputadas y diputados confrontaron al secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández, ante la falta de resultados.
La legisladora morenista Itzul Barrera lo increpó al señalar que, tras 268 días de gestión, Teocaltiche sigue sin pacificarse.
El secretario reconoció que la situación en Teocaltiche y los municipios del Alto Norte es “complicada” debido a la confrontación entre dos grupos criminales, aunque afirmó que se han logrado aseguramientos relevantes y detenciones como la de “El Coyote”, presuntamente implicado en el homicidio del secretario general municipal, José Luis Pereida.

Los legisladores también cuestionaron la falta de resultados en temas sensibles como desapariciones, reclutamiento de jóvenes, cobro de piso, abusos policiales y presuntos actos de corrupción en el manejo de grúas y combustible para patrullas.
El diputado Alejandro Puerto criticó la compra de Cybertrucks para tareas de seguridad y exigió indicadores que demostraran su efectividad.
Hernández admitió que no existe una medición clara del impacto de estos vehículos en la reducción del delito, aunque dijo que han apoyado operativos específicos.
También fue cuestionado por las discrepancias en las cifras oficiales de desapariciones y por no reconocer los casos de reclutamiento de menores por parte del crimen organizado. Respondió que han trabajado mediante campañas, redes sociales y la policía escolar para prevenir que jóvenes sean captados por grupos delictivos.

En paralelo, el fiscal de Jalisco, Salvador González de los Santos, enfrentó cuestionamientos por la presunta infiltración criminal en la Fiscalía. Señaló que 249 trabajadores han sido dados de baja, que se han aplicado 2,827 controles de confianza y que existen 786 carpetas abiertas en Visitaduría por delitos cometidos por funcionarios, y reconoció que la infiltración representa un riesgo tanto para la ciudadanía como para el propio personal.
La titular de la Secretaría de Inteligencia y Búsqueda de Personas (SIBP), Edna Montoya, admitió que los resultados de la dependencia han sido limitados desde su creación.
Legisladores criticaron la falta de coordinación con otras instituciones, la ausencia de indicadores de desempeño y la incapacidad de proporcionar avances concretos sobre desapariciones, zonas de riesgo o rezago forense.
Montoya reconoció incrementos en desapariciones en Lagos de Moreno y explicó que la SIBP no realiza búsqueda en campo, sino que genera estrategias e información. Su participación fue considerada insuficiente por diputados, quienes lamentaron que no pudiera responder con claridad a los cuestionamientos sobre una de las crisis más graves del estado.
Pobladores de Teocaltiche se suman a protesta en CDMX; piden localizar a desaparecidos en el municipio
Un grupo de habitantes de ese municipio de la Región de Los Altos de Jalisco demandó el fin de la violencia y la localización con vida de las personas que han sido privadas ilegalmente de la libertad este año
Recuperan en Teocaltiche tráiler robado por hombres armados
Las autoridades no reportaron personas detenidas.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que agentes federales recuperaron un tráiler que había sido robado por hombres armados en el municipio de Teocaltiche, Jalisco.
De acuerdo con la indagatoria iniciada por la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), el robo ocurrió en las inmediaciones de la colonia La Esperanza, donde sujetos armados despojaron a su conductor de un vehículo de carga pesada del Servicio Público Federal.
Tras el reporte, elementos de la Comisaría Policial Regional ubicaron y recuperaron la unidad, la cual fue puesta a disposición del Ministerio Público Federal (MPF).
Las autoridades no reportaron personas detenidas, mientras el MPF continúa con la integración de la carpeta de investigación para deslindar responsabilidades y resolver conforme a derecho.
En Corto: Teocaltiche clama por justicia
El silencio municipal y estatal no es casual: es complicidad por omisión, es cálculo político, es la apuesta por esconder la realidad con estadísticas mientras la gente sigue desapareciendo.
Raúl García Araujo @araujogar
Teocaltiche volvió a demostrar que la brecha entre el discurso oficial y la realidad es abismal.
Mientras el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, utilizó su Primer Informe de Gobierno para presumir disminución de delitos, coordinación con fuerzas federales y recursos “históricos” para atender desaparecidos, el municipio vive un escenario completamente distinto: miedo permanente, desapariciones constantes y autoridades que parecen rebasadas o deliberadamente silenciosas.
La presidenta municipal, Margarita Villalobos, no solo evita reconocer el tamaño de la crisis, sino que se ha convertido en observadora pasiva de la violencia, incluso en medio de las fiestas de octubre, cuando el municipio recibe visitantes y debería garantizar seguridad mínima.
El silencio municipal y estatal no es casual: es complicidad por omisión, es cálculo político, es la apuesta por esconder la realidad con estadísticas mientras la gente sigue desapareciendo.
El mismo día del informe, dos hombres —un adulto y un adolescente originarios de Zacatecas— fueron asesinados a balazos mientras instalaban juegos mecánicos en la colonia Juárez. Un tercero resultó herido. El ataque ocurrió alrededor de las 7:30 de la noche, a un costado del Río Teocaltiche. La violencia no esperó a que terminara el discurso.

Pero la tragedia no se resume en un solo episodio. Teocaltiche enfrenta una ola creciente de desapariciones que el portal Dominio Público Noticias documenta caso por caso, mientras el gobierno intenta minimizar la crisis. Habitantes reportan levantones, sujetos armados en camionetas blindadas y saqueos de viviendas.
La desaparición más reciente fue la de un hombre que viajaba regularmente a Estados Unidos y que fue privado de la libertad por un comando que también vació su casa en la colonia El Barrio.
Y apenas este domingo, en pleno centro del municipio, una adolescente de 16 años, fue obligada a subir a un vehículo por al menos cuatro sujetos armados con chalecos tácticos con las siglas del CJNG, justo frente al área donde se estacionan las patrullas municipales y estatales, mientras cientos de personas acudían a la Feria 2025.
La autoridad municipal no ha exigido reforzar operativos, no ha alzado la voz, ni siquiera ha dado la cara. Es la política del silencio, del “no pasa nada”, de la indiferencia por encima de la gente.
Lemus prometió pacificar Teocaltiche en 45 días. No lo hizo. No hay resultados, no hay estrategia y no hay presencia real del Estado.
Si el gobernador está más preocupado por defender su narrativa que por defender a la ciudadanía, entonces ha renunciado a gobernar uno de los municipios más heridos por el crimen organizado.
Y si la presidenta municipal no puede garantizar seguridad ni siquiera durante la feria, con la policía a metros de distancia de un levantón, entonces Teocaltiche está bajo un vacío de poder que nadie quiere reconocer.
La violencia no se tapa con discursos. Las desapariciones no se borran con estadísticas. Teocaltiche exige gobierno. Y cada día sin respuesta política, la realidad termina escribiendo un informe distinto: uno con muertos, desaparecidos y comunidades abandonadas.
En Cortito: Nos cuenta que el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, tomó una posición política que pocas autoridades municipales se atreven a asumir: puso a las víctimas al centro del trabajo público.
Su presencia en el 4to. Informe de Actividades de la Comisión Ejecutiva de Atención y Reparación a Víctimas del Estado de Morelos (CEARV) no fue un acto social ni de cortesía, sino una afirmación de que el municipio decidió coordinarse con el Estado para atender a quienes fueron vulnerados en sus derechos.
Urióstegui reconoció el trabajo que encabeza Penélope Picazo Hernández, pero además recordó un dato clave: Cuernavaca se integró al Modelo Estatal de Atención Integral a Víctimas.
Eso significa que hoy cualquier persona afectada puede ser canalizada a servicios jurídicos, psicológicos, económicos o de prevención sin burocracia ni simulación. El municipio dejó de actuar solo y se incorporó a una red estatal que sí opera y sí entrega resultados.
Acompañado de su esposa, Luz María Zagal Guzmán, presidenta del DIF municipal, así como integrantes del Cabildo y Gabinete, el edil delimitó su postura: su administración no dará pasos atrás en la defensa de los derechos humanos. Las víctimas son prioridad y la justicia será una obligación, no una promesa.






