Logo blanco Dominio Público
Teocaltiche: fuego, balaceras y policías de Jalisco que llegan cuando ya todo pasó

Teocaltiche: fuego, balaceras y policías de Jalisco que llegan cuando ya todo pasó

Habitantes del municipio aseguran que las patrullas de la Policía Estatal nunca llegan durante las balaceras ni cuando grupos armados ingresan a las casas para llevarse personas.

En Teocaltiche, los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco vuelven a llegar tarde. Los pobladores denuncian que la presencia de la Policía Estatal solo ocurre después de los hechos violentos y nunca cuando los grupos criminales irrumpen en las viviendas o se escuchan las balaceras en el municipio.

La noche del miércoles y madrugada del jueves, los policías estatales se movilizaron tras la difusión de videos de hechos violentos en redes sociales y medios como Dominio Público Noticias. Horas antes, un hombre había sido asesinado a balazos en la colonia El Tanque, a pocas cuadras del centro de Teocaltiche.

La noche de este miércoles, dos vehículos se incendiaron en distintos puntos del municipio. El primero fue reportado alrededor de las 20:50 horas sobre el bulevar Juan Pablo II y la calle Orquídea, en la colonia El Puente, donde una camioneta Ford de modelo atrasado fue consumida por el fuego.

Oplus_16908288

Más de media hora después, los agentes atendieron otro siniestro en las calles Aristeo Ruiz y Martín Triana, en la colonia El Santuario, donde otra camioneta, aparentemente una Ford Windstar, también resultó incendiada.

En ninguno de los casos hubo testigos que confirmaran si los incendios fueron provocados, ni se registraron personas lesionadas. El Ministerio Público ordenó peritajes para determinar si el fuego fue consecuencia de un corto circuito o de un acto intencional.

A pesar de la frecuencia de hechos violentos, habitantes de Teocaltiche aseguran que las patrullas de la Policía Estatal nunca llegan durante las balaceras ni cuando grupos armados ingresan a las casas para llevarse personas, y que las autoridades solo se presentan cuando los hechos ya se hicieron públicos.

Joven de Teocaltiche denuncia que policías estatales de Jalisco lo obligaron a delinquir

Joven de Teocaltiche denuncia que policías estatales de Jalisco lo obligaron a delinquir

La víctima y su madre ahora buscan asilo político en Estados Unidos.

Víctimas de la Policía Estatal de Jalisco denunciaron ser víctimas de secuestros, amenazas y torturas por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, quienes presuntamente los obligan a cometer delitos bajo amenaza de matar a sus familiares si no obedecen sus órdenes.

De acuerdo con uno de los testimonios, un joven originario de Teocaltiche fue interceptado por una patrulla de la Policía Estatal cuando se dirigía a su casa tras detenerse en una gasolinera. Los agentes lo golpearon, lo amenazaron y le aseguraron que tenían secuestrada a su hermana. Le advirtieron que si no robaba la gasolinera, la asesinarían.

El joven relató que fue obligado a participar en el asalto junto con otro muchacho, y que después los policías los citaron en un hotel, donde les entregaron dinero y una bolsa con droga —al parecer cristal— que debían vender para evitar represalias contra su familia.

Aseguró que logró huir de Teocaltiche y que ahora busca asilo político en Estados Unidos, mientras exige al Gobierno Federal la salida inmediata de la Policía Estatal de Jalisco de los municipios de Teocaltiche y Villa Hidalgo, donde dijo, los habitantes viven aterrorizados por los abusos de “malos servidores públicos”.

Los hechos se dan en medio de una escalada de violencia en la región de los Altos Norte, donde apenas el 10 de mayo, dos sujetos armados asaltaron una gasolinera ubicada en el centro de Teocaltiche, amenazando a los despachadores y exigiendo “cuotas” bajo el argumento de que “la administración cambió”, adjudicándose vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La ola de violencia ha cobrado la vida de al menos 39 personas, entre ellas el secretario del Ayuntamiento, José Luis Pereira; la regidora Cecilia Covarrubias; el director de la Policía Municipal, Ramón Moncada Grande; y el activista Juan Pablo Alonso.

Las víctimas acusan directamente al secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández, y al gobernador Pablo Lemus, de encubrir los abusos de los policías estatales y de incriminar a personas inocentes mientras los verdaderos responsables continúan libres.

A cinco meses del asesinato de la regidora y jefa de enfermeras Cecilia Ruvalcaba, la Fiscalía de Justicia de Jalisco no ha presentado avances ni esclarecido los hechos, lo que refuerza el clima de impunidad en la región.

Reportan nueva desaparición en Teocaltiche, Jalisco

Reportan nueva desaparición en Teocaltiche, Jalisco

A casi un mes de los hechos, la familia exige a las autoridades estatales y federales acelerar la búsqueda.

Familiares de Omar Vallejo Cadena, de 17 años de edad, reportaron su desaparición en el municipio de Teocaltiche, Jalisco, el pasado 12 de septiembre.

De acuerdo con el testimonio de sus allegados, el joven habría salido de Lagos de Moreno el 12 de septiembre en compañía de su madre y su novia, y al llegar a Teocaltiche, alrededor de las 21:00 horas, acudió a una lonchería ubicada en la comunidad de San José, conocida como Doña Pili.

Familiares señalan que más tarde, entre las 23:00 y 23:15 horas, Omar habría sido privado de la libertad junto con un familiar de su pareja, en la zona conocida como La Cruz. Desde entonces, no se tiene información sobre su paradero.

A casi un mes de los hechos, la familia exige a las autoridades estatales y federales acelerar la búsqueda y emitir la ficha oficial de desaparición, al señalar que no han recibido información sobre los avances en la investigación.

Este caso se suma a otros reportes recientes de desapariciones en Teocaltiche, municipio ubicado en la región de Los Altos Norte, donde organizaciones civiles han documentado un aumento en los hechos de violencia y en los casos de personas no localizadas.

Gobierno de Jalisco emite ficha de búsqueda de Jaime Fuentes dos semanas después de su desaparición en Teocaltiche

Gobierno de Jalisco emite ficha de búsqueda de Jaime Fuentes dos semanas después de su desaparición en Teocaltiche

El Gobierno de Jalisco dio a conocer un dato revelador: en promedio, ocho personas son víctimas de desaparición forzada cada semana en Teocaltiche.

Después de dos semanas desde que Jaime Fuentes Cuevas, de 32 años, fue privado de la libertad por hombres armados en el municipio de Teocaltiche, el Gobierno de Jalisco, encabezado por Pablo Lemus, emitió finalmente la ficha de búsqueda, tras días de inacción y silencio institucional.

El portal Dominio Público Noticias informó minutos después del levantón sobre el caso, con el fin de alertar a las autoridades y facilitar la identificación de los responsables; sin embargo, la Fiscalía de Jalisco hizo caso omiso, y fue hasta ahora que se reconoció oficialmente la desaparición.

De acuerdo con los familiares, Jaime se encontraba trabajando en una carnicería del mercado municipal el pasado sábado cuando un comando armado y encapuchado irrumpió en el lugar y lo sacó por la fuerza alrededor de las 16:00 horas. Los agresores lo subieron a una camioneta blanca, mientras otros hombres armados se desplazaban en una Raptor y una Tundra negras.

Pese a la gravedad de los hechos, la familia denunció que la Fiscalía del Estado ha actuado con total indiferencia. Aunque interpusieron la denuncia correspondiente, pasaron siete días sin que se emitiera la ficha oficial de búsqueda, lo que consideran un retraso inaceptable que reduce las posibilidades de localizarlo con vida.

“Cada hora que pasa es un tormento. No sabemos nada de él y no tenemos apoyo del gobierno de Pablo Lemus”, lamentó uno de sus allegados.

Familiares y amigos hicieron un llamado a la ciudadanía para que, en caso de ubicar alguna de las camionetas utilizadas en el levantón, lo reporten de inmediato a la Guardia Nacional, mientras mantienen la esperanza de que Jaime aparezca sano y salvo.

El Gobierno de Jalisco dio a conocer un dato revelador: en promedio, ocho personas son víctimas de desaparición forzada cada semana en Teocaltiche, lo que refleja la grave crisis de seguridad que enfrenta esta región del estado.

Datos de la víctima:

• Nombre: Jaime Fuentes Cuevas

• Edad: 32 años

• Señas particulares: Tatuajes en el hombro izquierdo (manos), antebrazo izquierdo (Cristo y Divino Niño) y brazo derecho (leyenda “Fuentes”)

• Cabello: Quebrado, corto, negro

• Tez: Blanca

• Complexión: Delgada

• Estatura: 1.70 m

• Vestimenta al momento de los hechos: Playera rosa, pantalón de mezclilla roto color negro, botas y gorra negras

• Colonia: Centro

En Corto: El silencio mata Teocaltiche

En Corto: El silencio mata Teocaltiche

Según el Registro Estatal de Personas Desaparecidas, en Teocaltiche hay 27 reportes activos en menos de dos años. Pero los vecinos aseguran que son muchos más. En este municipio, el miedo también desaparece las denuncias: la gente no confía en la autoridad, porque sabe que denunciar es inútil o peligroso.

Raúl García Araujo @araujogar

En Teocaltiche, Jalisco, el miedo dejó de ser noticia para convertirse en rutina. Las calles vacías, los comercios cerrados antes del anochecer y las familias atrincheradas tras rejas son el retrato de un pueblo que sobrevive entre el fuego cruzado y el abandono gubernamental.

El Estado se retiró. La ley no existe. Y los criminales dictan el orden.

Ha pasado más de una semana desde que Jaime Fuentes Cuevas, un joven carnicero de 32 años, fue levantado por un comando armado en pleno mercado municipal. A las cuatro de la tarde, a la vista de todos, hombres encapuchados lo sacaron por la fuerza, lo subieron a una camioneta blanca y huyeron escoltados por dos vehículos negros. Desde entonces, ni rastro, ni ficha, ni respuesta.

La Fiscalía de Jalisco se hizo la sorda, mientras el gobernador Pablo Lemus Navarro finge no ver.

Pablo Lemus, Gobernador de Jalisco

El caso de Jaime es solo una muestra del vacío de poder que devora a Teocaltiche. Las denuncias se apilan en las oficinas, los familiares tocan puertas que nunca se abren y los expedientes se llenan de polvo. La autoridad estatal reacciona tarde, mal o nunca.

Y cuando responde, lo hace con una frialdad que ofende.

La indiferencia institucional en Jalisco se volvió una forma de complicidad.

Mientras tanto, la presidenta municipal Silvia Margarita Villalobos sigue instalada en la negación.

Calla ante los asesinatos, evade las desapariciones y maquilla cifras para cubrir el desastre.

Mientras la población se encierra por miedo, la alcaldesa organiza funciones de cine al aire libre.

Teocaltiche

La frivolidad es su sello; la cobardía, su método de gobierno.

La historia del agente vial Alberto Mendoza Flores resume la tragedia: el 15 de julio, un grupo armado irrumpió en su casa, lo sacó frente a su esposa y se lo llevó. Nadie intervino. Nadie lo buscó.

Semanas después, el Ayuntamiento lo dio de baja por inasistencia, como si su secuestro fuera una falta al reglamento laboral.

Esa decisión —inhumana y miserable— exhibe el tamaño de la degradación política en Teocaltiche.

Su esposa, Martha Rodríguez, lo contó con dolor: “Les pedí que al menos me siguieran apoyando porque tengo a mi niña de 11 años, pero me dijeron que no.”

Esa es la respuesta de un gobierno que perdió la vergüenza.

Según el Registro Estatal de Personas Desaparecidas, en Teocaltiche hay 27 reportes activos en menos de dos años. Pero los vecinos aseguran que son muchos más. En este municipio, el miedo también desaparece las denuncias: la gente no confía en la autoridad, porque sabe que denunciar es inútil o peligroso.

Aquí se reza más de lo que se denuncia. Y se sobrevive más de lo que se vive.

El gobernador Pablo Lemus prometió pacificar Teocaltiche en 45 días. Pasaron meses, y el único momento en que reapareció fue cuando cinco sicarios murieron en un enfrentamiento con el Ejército.

Entonces sí habló.

Entonces sí se tomó la foto.

Entonces sí quiso presumir autoridad.

Pero cuando los desaparecidos se llaman Jaime, Alberto o Juan Diego, Lemus guarda silencio.

Solo hay paz en su propaganda.

Y la alcaldesa Villalobos no se queda atrás. En marzo, cuando se le preguntó por policías desaparecidos, respondió con desdén:

“Yo ahora sí que soy la presidenta municipal. Estamos checando que haya agua, que se recoja la basura… lo demás no es mi responsabilidad.”

No hay frase que describa mejor el tamaño de su indolencia.

Villalobos gobierna como si fuera encargada de servicios públicos, no como autoridad de un municipio sitiado.

Teocaltiche no necesita barrenderos políticos; necesita liderazgo, empatía y valor.

Mientras Lemus se toma selfies y presume modernidad, los Altos de Jalisco viven bajo fuego.

Mientras Villalobos reparte sonrisas en festivales, las familias buscan entre potreros y cañadas a sus hijos desaparecidos.

Teocaltiche no está en paz: está en guerra.

Y sus gobernantes, en vez de enfrentar a los criminales, se rindieron sin disparar un tiro.

No hay estrategia, no hay justicia, no hay Estado. Solo silencio, cinismo y simulación.

Pero el pueblo tiene memoria.

Y la memoria, cuando madura, se convierte en fuerza política.

Esa fuerza, la de las madres y los hijos que buscan, terminará por exigir cuentas a los que hoy callan.

Porque mientras Pablo Lemus y Silvia Villalobos sigan gobernando con discursos huecos y promesas incumplidas, Teocaltiche seguirá siendo el retrato más descarnado del fracaso del Estado en Jalisco.

 

En Cortito: Nos cuentan que el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, no solo administra; corrige décadas de desatención y abuso laboral.

Su gobierno avanza en la solución de un rezago histórico: la incorporación de jubilados, pensionados e incapacitados al Instituto de Crédito para los Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado de Morelos, restituyendo derechos que habían sido negados por administraciones anteriores incapaces de cumplir con sus obligaciones.

El tesorero municipal, Javier Arozarena Salazar, confirmó que, tras la aprobación del Cabildo, a partir del 26 de octubre, mil 336 trabajadores en retiro recibirán el alta en el Instituto. Es un paso concreto que demuestra que, bajo Urióstegui, la política no se limita a promesas: se traduce en resultados tangibles para quienes sostienen al municipio con años de servicio.

Este avance es resultado de una gestión que enfrentó y liquidó una deuda histórica con dicho Instituto de 101 millones de pesos, con 55 millones pagados por el Ayuntamiento y 46 millones mediante quita de intereses. La disciplina financiera se convierte en herramienta para la justicia social, dejando en evidencia la diferencia entre un gobierno responsable y las administraciones pasadas que dejaron a los trabajadores en el abandono.

Con estas medidas, Cuernavaca se posiciona como un ejemplo de gobierno eficiente, justo y comprometido con su gente. José Luis Urióstegui Salgado demuestra que liderar es asumir responsabilidades, corregir errores históricos y garantizar que la política pública sirva a quienes han dedicado su vida al municipio, recuperando la confianza ciudadana donde otros solo dejaron promesas incumplidas.