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Otra vez, la Fiscalía de Jalisco llega tarde a informar sobre hechos violentos en Teocaltiche

Otra vez, la Fiscalía de Jalisco llega tarde a informar sobre hechos violentos en Teocaltiche

La dependencia vuelve a poner en entredicho su eficacia para comunicar e investigar hechos de alto impacto.

Una vez más, la Fiscalía del Estado de Jalisco ha tardado en dar a conocer información clave sobre un hecho violento que sacudió al municipio de Teocaltiche. Fue hasta días después del ataque que la autoridad confirmó la muerte de una de las mujeres que fue baleada el pasado martes 29 de abril dentro de una lonchería del municipio.

Pese a la gravedad del caso, la dependencia no ofreció mayores detalles en su comunicado. De forma extraoficial, se sabe que la víctima fatal era hermana de una agente de la Policía Regional de la Secretaría de Seguridad del Estado, y que el ataque habría estado dirigido específicamente contra ella.

La segunda mujer atacada continúa hospitalizada, en estado grave, mientras las autoridades aseguran que el caso ya está siendo investigado. Sin embargo, el hermetismo y la tardía respuesta de la Fiscalía vuelven a poner en entredicho su eficacia para comunicar e investigar hechos de alto impacto.

El ataque ocurrió en plena luz del día, al interior de la lonchería “Tommy”, ubicada sobre la calle Niños Héroes, entre Jerusalén y Del Panteón. Testigos señalan que los agresores llegaron en motocicleta, dispararon sin decir palabra y escaparon del lugar sin ser detenidos.

Lo ocurrido se suma a la jornada violenta que vive Teocaltiche, donde un día antes fue asesinado el secretario general del Ayuntamiento, José Luis Pereira.

Ante la creciente violencia, el gobernador del estado de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, anunció un reforzamiento de seguridad con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad del Estado.

Este nuevo despliegue ocurre apenas tres meses después de que se implementara un operativo especial en la región, el cual, hasta ahora, no ha logrado frenar la violencia ni evitar hechos como el ataque en la lonchería.

Cateos en Teocaltiche derivan en aseguramiento de armas, autopartes y animales, según la Fiscalía

Cateos en Teocaltiche derivan en aseguramiento de armas, autopartes y animales, según la Fiscalía

El operativo fue encabezado por personal de la Vicefiscalía en Investigación Regional.

La Fiscalía del Estado de Jalisco informó que, como resultado de dos cateos realizados en el municipio de Teocaltiche, se logró el aseguramiento de armas de fuego, cartuchos, autopartes y diversos animales.

De acuerdo con la dependencia, el operativo fue encabezado por personal de la Vicefiscalía en Investigación Regional, quienes inspeccionaron un rancho y una bodega. En el primer sitio, fueron aseguradas dos armas largas, una de ellas con 22 cartuchos útiles, así como distintas autopartes, entre las que se encontraban retrovisores, bombas, cadenas, tornillos y tuercas.

En el segundo inmueble se localizaron casquillos de diferentes calibres, dos rifles más —uno con cartuchos y cargador, y otro solo con cargador—, además de una bolsa con presunta droga, dos cajas fuertes y varios animales.

Según la Fiscalía, entre los animales asegurados había aves, gallinas, un cerdo y un perro, mismos que fueron puestos bajo resguardo de las autoridades municipales.

En Corto | Teocaltiche arde, Lemus y Hernández callan

En Corto | Teocaltiche arde, Lemus y Hernández callan

Jalisco está bajo el control de un gobierno ausente, que prefiere jugar con la imagen pública en lugar de ofrecer soluciones reales a la creciente ola de violencia que azota el estado.

Raúl García Araujo @araujogar

Mientras la sangre corría por las calles de Teocaltiche y Villa Hidalgo, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, seguía ocupado en sus aspiraciones políticas con su silencio cómplice.

Mientras los pobladores eran asesinados, secuestrados y desaparecidos, el secretario de Seguridad Pública del estado, Juan Pablo Hernández, se dedicaba a lanzar discursos vacíos sobre “estrategias” que nunca fueron vistas y menos sentidas por los habitantes de esos municipios. Y, por supuesto, los “resultados” nunca llegaron.

Desde el 19 de febrero, cuando las Comisarías de Teocaltiche y Villa Hidalgo fueron  intervenidas, ambos municipios fueron tomados de manera abierta, brutal y sostenida por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). No se trató de una presencia aislada, sino de una ofensiva criminal, devastadora, en toda regla: dieciocho muertos, entre ellos el director de la policía local, Ramón Grande Moncada, y el activista Juan Pablo Alonso.

¿Qué hicieron las autoridades estatales ante semejante masacre? Nada. Mientras las familias lloraban a sus muertos, Lemus y Hernández administraban los daños del desastre desde la distancia, cómodos en sus oficinas, mirando hacia otro lado.

El despliegue de la Policía Estatal, por su parte, fue más bien una puesta en escena, una farsa, sin objetivos, por lo que nunca logró resultados concretos. La policía estuvo presente en la zona, sí, pero no detuvo a nadie, no desmanteló ninguna célula criminal. Los criminales del CJNG se movían a sus anchas, como si la región fuera suya, como parece lo es porque en ese momento, la única presencia palpable en la zona no era la del gobierno de Jalisco, sino la de los narcotraficantes que tomaron el control sin ningún obstáculo.

La llegada, el pasado fin de semana, de la Guardia Nacional y el Ejército a la región, con cerca de 40 unidades, trajo un respiro, una esperanza para la población que ya había sido aplastada por el terror durante demasiado tiempo. La gente salió a las calles, por fin con algo de confianza, pensando que tal vez, por fin, la pesadilla podría terminar. Pero esa pequeña esperanza no cayó bien en quienes se beneficiaban de la violencia: el crimen organizado y, posiblemente, en aquellos que dentro del poder, prefieren mirar para otro lado.

No pasó mucho tiempo antes de que las reacciones comenzaran. Aparecieron mantas acusando a elementos de la Guardia Nacional de estar coludidos con los criminales. Lo que resulta aún más escandaloso es que esas mantas tienen el mismo formato, la misma tipografía, el mismo diseño, que las que se colocaron previamente, aquellas que “agradecían” la presencia de la Policía Estatal.

¿Una casualidad? Difícilmente. El mensaje es claro: el mismo grupo de actores, tal vez los mismos cómplices, intentan manipular la percepción pública y desprestigiar a quienes, finalmente, están actuando para proteger a los ciudadanos.

El colectivo «Frente Teocaltiche Por Nuestra Gente» ha sido claro al respecto: esas mantas no fueron colocadas por la comunidad, no representan el sentir ni la voluntad del pueblo. Más bien, son una maniobra para confundir, desinformar y desvirtuar la verdad. Son una táctica para deslegitimar a los que intentan recuperar el control en una región que ya estuvo perdida por completo durante meses.

Lo que queda al descubierto, una vez más, es la colusión, en el mejor de los casos, por omisión. Porque cuando un gobierno se niega a actuar, cuando sus responsables de seguridad se ocultan tras discursos vacíos y promesas incumplidas, y cuando los criminales se mueven libremente sin el mínimo obstáculo, la frontera entre incompetencia y complicidad se difumina fácil y peligrosamente.

Pablo Lemus ha dejado claro, con sus actos y omisiones, que le importa más jugar a la política y participar en el juego del avestruz cuando los problemas de inseguridad se multiplican ante sus ojos. El gobernador de Jalisco prefiere ignorar la realidad y refugiarse en la inacción, dejando que los crímenes se apoderen del territorio y las víctimas se multipliquen.

Pablo Lemus

Pablo Lemus

Por su parte, Juan Pablo Hernández, el secretario de Seguridad Pública, ha sido un espectador mudo ante el baño de sangre en Teocaltiche y Villa Hidalgo. No ha movido un dedo, no ha ofrecido soluciones efectivas, y mucho menos ha mostrado algún tipo de liderazgo. Su inacción, motivada o no, y su falta de respuesta han dejado claro que, en su visión, el problema de la violencia no es una prioridad, mucho menos la seguridad de los jaliscienses.

Jalisco está bajo el control de un gobierno ausente, que prefiere jugar con la imagen pública en lugar de ofrecer soluciones reales a la creciente ola de violencia que azota el estado. Este es un gobierno inoperante, que ha dejado que la delincuencia crezca y se establezca sin control. La pregunta es clara y urgente: ¿cuántos muertos más harán falta para que Lemus y Hernández se tomen en serio su responsabilidad?

Este gobierno no solo ha fallado, ha traicionado a los jaliscienses. Y si el gobernador y su secretario de Seguridad continúan mirando hacia otro lado, la cuenta de víctimas seguirá creciendo. Es hora de que la ciudadanía haga oír su voz y exija un cambio real en la seguridad de Jalisco. Porque, hasta ahora, lo único claro es que quienes deberían protegerlos, han decidido no hacerlo.

En Cortito: Nos cuentan que sigue la anarquía en la alcaldía Coyoacán en la Ciudad de México con los ambulantes ante la «complacencia» del desgobierno de Giovanni Gutiérrez. Y ya salió el peine de porque los ambulantes salen de un día para otro y toman las banquetas y vialidades, incluso las más importantes, como todo Avenida Aztecas y calles que la atraviesan, arrojando a los peatones al arroyo vehicular. El peine es que Giovani trae una «cruzada extorsiva»  con estos personajes, a quienes están pidiendo moches, dependiendo el sapo la pedrada, pero esto va desde los cinco mil a los pequeños hasta los 50 o 100 mil a los grandes. Esto ya ha generado reacciones de los comerciantes establecidos, los ambulantes, como no pagan impuestos, se someten fácilmente a las «peticiones» de la gente de Giovanni Gutiérrez.

Teocaltiche despide al director de Seguridad Pública asesinado

Teocaltiche despide al director de Seguridad Pública asesinado

Crece la exigencia por mayor seguridad.

Familiares, amigos y compañeros despidieron con profundo pesar al director de Seguridad Pública de Teocaltiche, Ramón Grande Moncada, quien fue asesinado a plena luz del día el pasado martes en este municipio de Jalisco.

En una ceremonia privada, se realizó una misa de cuerpo presente a la que acudieron personas cercanas al mando policiaco.

Posteriormente, el cortejo fúnebre se dirigió al panteón municipal, donde fue sepultado en un ambiente de discreción y respeto, a petición de su familia, que solicitó privacidad durante el funeral.

Grande Moncada fue atacado mientras se encontraba a bordo de su vehículo, en las inmediaciones de la unidad deportiva de la colonia Maravillas, donde se desarrollaba un evento del ayuntamiento. En la agresión, su esposa resultó herida. A pesar de que el municipio se encuentra bajo un despliegue de seguridad estatal desde el pasado 19 de febrero, los responsables lograron huir sin ser detenidos.

El mando policial, que se encontraba en funciones administrativas tras la intervención de la Comisaría, se convirtió en la segunda víctima de la corporación en menos de una semana. El 9 de abril, el policía municipal Luis Ernesto Chávez Regino, de 31 años, fue ejecutado en el patio de su vivienda por un grupo armado que irrumpió en su hogar.

La violencia no ha cesado en Teocaltiche. Tan solo el lunes pasado, al menos cuatro patrullas municipales fueron vandalizadas, a pesar de encontrarse bajo resguardo de la Secretaría de Seguridad del Estado y ubicadas en pleno centro del municipio, una zona que cuenta con cámaras de videovigilancia.

Ante la escalada de violencia y el evidente fracaso de la estrategia de seguridad implementada por el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, y el secretario de Seguridad Pública, Juan Pablo Hernández, este Viernes Santo arribaron al municipio varias unidades de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano para reforzar la vigilancia.

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La llegada de las fuerzas federales, a bordo de unas 30 patrullas que se apostaron en la plaza principal, fue recibida con alivio por la población, que ha vivido semanas marcadas por el miedo y la incertidumbre. El reclamo de mayor presencia federal se había intensificado tras la creciente ola de violencia que afecta no solo a Teocaltiche, sino también a Villa Hidalgo, otro municipio bajo intervención estatal desde el 19 de febrero.

Desde esa fecha, en Teocaltiche se han registrado al menos 18 homicidios dolosos, entre ellos el del propio director Ramón Grande Moncada y el del activista Juan Pablo Alonzo, quien participó activamente en protestas para exigir el regreso de la paz a la región.

La situación de inseguridad en Los Altos de Jalisco continúa siendo crítica, y la población exige resultados concretos que frenen la violencia y devuelvan la tranquilidad a sus comunidades.

Localizan seis plantíos de marihuana en zona rural de Teocaltiche

Localizan seis plantíos de marihuana en zona rural de Teocaltiche

En el lugar también fue desmantelado un sistema de riego por goteo que mantenía en crecimiento las plantas.

Elementos de la Policía Estatal de Jalisco localizaron y destruyeron seis extensos sembradíos de marihuana en la zona serrana de Los Altos, siendo el municipio de Teocaltiche el punto de referencia más cercano al operativo, lo que refuerza su posición como una de las áreas más vulnerables al cultivo ilícito en el estado.

El hallazgo se dio durante un sobrevuelo de vigilancia en una zona de difícil acceso, ubicada a aproximadamente 25 kilómetros de Teocaltiche, 14 de Jalostotitlán y 10 de Cañadas de Obregón. Esta área montañosa, de difícil acceso terrestre, ha sido históricamente utilizada por grupos criminales para ocultar actividades ilícitas, aprovechando la complejidad del terreno.

Tras identificar indicios desde el aire, los oficiales realizaron un recorrido a pie en el que ubicaron seis sembradíos con un total de 10 hectáreas sembradas. Se contabilizaron más de 700 mil plantas de marihuana, con una altura promedio de 1.60 metros y una antigüedad aproximada de cuatro meses.

En el lugar también fue desmantelado un sistema de riego por goteo que mantenía en crecimiento las plantas, evidencia de una operación bien organizada. A través de este sistema, el agua era distribuida de manera eficiente para maximizar el desarrollo del cultivo.

Además, se localizaron dos campamentos improvisados, equipados con cinco tiendas de campaña fabricadas con lonas, bolsas plásticas y troncos. En su interior se encontraron cobijas, víveres y diversos químicos, aparentemente utilizados para procesar la marihuana, lo que sugiere que en el sitio no sólo se cultivaba la droga, sino que también se preparaba para su posible distribución.

La zona fue asegurada por las autoridades, y tras establecer comunicación con el Ministerio Público, se procedió a la destrucción total de las plantas, el sistema de riego y demás objetos encontrados. La marihuana fue incinerada en el lugar como parte del protocolo.

Este operativo refuerza la preocupación por el creciente uso del territorio de Teocaltiche y sus alrededores por parte de grupos del crimen organizado. A pesar de su ubicación rural y su baja densidad poblacional, el municipio continúa figurando en reportes de seguridad debido a su cercanía con rutas utilizadas para el trasiego de drogas y su compleja geografía.

Las autoridades no reportaron detenidos, pero aseguraron que continuarán con los patrullajes en la región para ubicar a los responsables y evitar que estas actividades se repliquen.