Cita FGR a la gobernadora de Chihuahua Maru Campos para que declare por agentes extranjeros
“Ahí estaremos porque siempre he dado la cara”, confirma la gobernadora de Chihuahua y cuestiona: “¿A Rubén Rocha no se le ha pedido comparecer, ¿verdad?»
“Ahí estaremos porque siempre he dado la cara”, confirma la gobernadora de Chihuahua y cuestiona: “¿A Rubén Rocha no se le ha pedido comparecer, ¿verdad?»
En el caso Chihuahua hay un detalle todavía más interesante: ¿Morena realmente quiere desaforar a Maru Campos… o prefiere mantenerla viva políticamente como el villano favorito rumbo a 2027?
Miguel Camacho @mcamachoocampo
La presidenta de Morena, Ariadna Montiel, lo dijo sin rodeos al bajar del templete frente al Palacio de Gobierno en Chihuahua: la marcha de este sábado fue “el primer paso” para iniciar el desafuero de la gobernadora Maru Campos.
Yo me pregunto: ¿hacia dónde lleva ese “primer paso” cuando apenas unas pocas miles de personas —alrededor de tres mil, según estimaciones independientes— respondieron al llamado en un estado de casi cuatro millones de habitantes?
La escasa respuesta a la convocatoria no es un detalle menor. Para que un juicio político prospere se necesita algo más que expedientes y discursos: hace falta la imagen de un pueblo indignado, movilizado y exigiendo cuentas.
Lo que Morena mostró este 16 de mayo en Chihuahua fue otra cosa: un acto con acarreo evidente, muy lejos de la ola popular que pretendía proyectar.
Los bloqueos carreteros complicaron todavía más la lectura política, ya que impidieron el paso de camiones con simpatizantes provenientes de otros estados. Si el gobierno de Maru Campos los alentó o permitió, cometió un error político importante: convirtió a sus adversarios en víctimas por un día y le regaló a Morena la narrativa de “represión”.
Y si no los alentó, da prácticamente lo mismo: la acusación ya circula en redes y terminará convertida en verdad para quienes quieran creerla.
El saldo, sin embargo, no cambió demasiado. Los dirigentes nacionales llegaron entre empujones, rechiflas y gritos de “¡Fuera Morena!”, no precisamente en un ambiente de respaldo popular.
Pero en el caso Chihuahua hay un detalle todavía más interesante: ¿Morena realmente quiere desaforar a Maru Campos… o prefiere mantenerla viva políticamente como el villano favorito rumbo a 2027?
A veces un enemigo útil vale más que un enemigo derrotado.
Chihuahua es un bastión del PAN y Morena necesita construir ahí una narrativa competitiva. Atacar frontalmente a Maru le permite presentarse como defensor de la soberanía nacional —especialmente tras la polémica por la presunta participación de agencias estadounidenses en operativos de seguridad—, mantener encendido el debate mediático y cohesionar a su base en el norte.
La realidad, sin embargo, tiene la mala costumbre de arruinar estrategias.
Lo que dejó este sábado fue una imagen incómoda para Morena: baja convocatoria, fuerte rechazo local y una polarización que, por ahora, parece fortalecer más a la gobernadora de lo que la debilita.
En el fondo, este episodio exhibe también los límites de la 4T en el norte del país, donde la narrativa de “traición a la soberanía” suele chocar con un electorado que valora resultados en seguridad por encima de discursos centralistas.
Convertir un tema delicado —la cooperación internacional contra el narcotráfico— en espectáculo electoral puede generar titulares y aplausos partidistas, pero también provocar un efecto bumerán.
Días como este dejan una advertencia clara: Chihuahua no se va a ganar únicamente con marchas, consignas y villanos prefabricados.
La calle habló… Y no dijo lo que Morena esperaba escuchar.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, encabezó la denominada Marcha en defensa de la soberanía en la que advirtió: «Vamos a promover el juicio político porque la constitución así nos lo indica»
Sheinbaum descartó que el tema escale a un conflicto diplomático con Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum consideró como una falta a la Constitución la presunta participación de agentes de la CIA en operativos realizados en Chihuahua, al señalar que las autoridades estatales debieron apegarse a la Ley de Seguridad Nacional y mantener coordinación con el gobierno federal.
Durante su conferencia matutina, indicó que el caso debe ser aclarado por el gobierno estatal encabezado por Maru Campos, luego de que surgieran versiones sobre la presencia de agentes estadounidenses en acciones contra laboratorios clandestinos en la Sierra Tarahumara.
La mandataria subrayó que México mantiene cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, pero insistió en que ésta debe desarrollarse dentro del marco legal y con respeto a la soberanía nacional. “No podemos nosotros ser omisos a nuestra Constitución y a nuestras leyes”, expresó.
El caso cobró relevancia tras el accidente en el que murieron dos agentes estadounidenses y dos funcionarios mexicanos luego de un operativo en Chihuahua.
A partir de estos hechos, la Fiscalía General de la República inició investigaciones sobre la participación de agentes extranjeros y posibles violaciones a la seguridad nacional.
Sheinbaum descartó que el tema escale a un conflicto diplomático con Estados Unidos y reiteró que su gobierno busca mantener la coordinación bilateral bajo el cumplimiento de la Constitución mexicana.
La titular del Ejecutivo enfatizó que se mantiene confiada y firme ante el contexto actual.
En medio de la controversia por la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua y los señalamientos desde Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno actúa con firmeza y sin presiones externas.
Negó categóricamente que su administración enfrente una situación de vulnerabilidad o dilema político.
Durante su conferencia matutina en el marco del Día del Trabajo, la mandataria subrayó que las decisiones en el país corresponden exclusivamente a los mexicanos.
También criticó versiones difundidas en algunos espacios que sugieren una supuesta debilidad de su gobierno frente a estos acontecimientos.
Sheinbaum reiteró que su administración se rige por principios como la verdad, la justicia y la defensa de la soberanía nacional.
En relación con los casos de Chihuahua y Sinaloa, puntualizó que son las autoridades correspondientes, particularmente la Fiscalía, las encargadas de conducir las investigaciones y dar a conocer los avances.
La titular del Ejecutivo enfatizó que se mantiene confiada y firme ante el contexto actual. Aseguró que su fortaleza radica en el respaldo ciudadano y en su compromiso de no apartarse de los intereses del país, destacando que la soberanía es un principio innegociable.
Respecto a la relación bilateral en materia de seguridad, indicó que se mantienen vigentes los acuerdos establecidos con el gobierno de Estados Unidos. Explicó que estos se basan en cuatro ejes fundamentales: respeto a la soberanía territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y cooperación sin subordinación.
Finalmente, la presidenta hizo un llamado a la unidad nacional frente a lo que calificó como presiones externas. Advirtió que quienes no respalden esta cohesión interna favorecen intereses ajenos al país.