Estados Unidos impuso sanciones el miércoles a más de una docena de personas, un restaurante mexicano y una empresa de seguridad vinculados al Cártel de Sinaloa y a sus actividades de tráfico de fentanilo
El Gobierno de Estados Unidos ha intensificado su ofensiva contra el tráfico de fentanilo al imponer severas sanciones financieras contra más de una docena de individuos y entidades vinculadas al Cártel de Sinaloa. Estas medidas, anunciadas por el Departamento del Tesoro, apuntan directamente a dos redes estratégicas responsables de la distribución de drogas y el lavado de dinero mediante tecnologías modernas.
Una de las facciones clave identificadas está bajo el mando de Armando de Jesús Ojeda Avilés. Según las investigaciones, Ojeda Avilés coordinaba la recolección de masivas cantidades de efectivo derivadas de la venta de fentanilo en suelo estadounidense.
Para ocultar el rastro del dinero, la red utilizaba un esquema sofisticado:
Conversión a activos digitales: El efectivo se transformaba en criptomonedas para facilitar su transferencia hacia México.
Operadores clave: Entre los sancionados destaca Jesús Alonso Aispuro Félix, señalado como el operador financiero principal en transacciones con criptomonedas.
Uso de testaferros: Se identificó a Rodrigo Alarcón Palomares y al empresario Alfredo Orozco Romero, junto con familiares, como presuntos encargados de gestionar empresas fachada.
La segunda estructura sancionada está liderada por Jesús González Peñuelas, a quien las autoridades estadounidenses consideran un distribuidor crítico no solo de fentanilo, sino también de metanfetamina, heroína y cocaína. Esta red representa un pilar fundamental en la logística de transporte de narcóticos a través de la frontera.
El enfoque de estas sanciones responde a la letalidad del fentanilo. Este opioide sintético es 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más que la heroína. Aunque tiene usos medicinales legítimos en hospitales, su producción ilegal y mezcla con otras sustancias lo han convertido en el principal responsable de las muertes por sobredosis en Estados Unidos.






