La Máquina derrotó 2-1 al Guadalajara en el estadio Jalisco y consiguió su boleto a la Final del Clausura 2026
Con un cierre tenso en el Estadio Jalisco, Cruz Azul consiguió su boleto a la Final del Clausura 2026 tras vencer 2-1 a Chivas en la Semifinal de Vuelta, resultado que dejó el marcador global 4-3 en favor de los celestes.
El Jalisco lucía imponente. Las tribunas rojiblancas alentaban con fuerza, soñando con una remontada histórica, pero Cruz Azul encontró muy pronto la manera de silenciar el estadio. Jeremy Márquez apareció en los linderos del área y, sin pensarlo dos veces, soltó un disparo poderoso que dejó sin oportunidad a Óscar Whalley. El balón terminó en las redes y el grito celeste cayó como un balde de agua fría sobre miles de aficionados tapatíos.
Pero Chivas no estaba dispuesto a rendirse. Empujado por el orgullo y el aliento incondicional de su gente, el Guadalajara reaccionó con el corazón. Omar Govea tomó el balón lejos del área y sacó un disparo brutal que estremeció las redes y desató una explosión de júbilo en las tribunas. El empate devolvió la esperanza y convirtió el estadio en una auténtica caldera rojiblanca.
Cuando Chivas atravesaba su mejor momento anímico, llegó el golpe definitivo. Agustín Palavecino sacó un disparo de zurda que se desvió en el camino y dejó sin reacción a Whalley. El balón entró pegado al poste y el silencio volvió a apoderarse del Jalisco.
Chivas luchó hasta el final, pero el tiempo se convirtió en su peor enemigo mientras Cruz Azul manejaba la ventaja con autoridad y al final se llevó el partido.






