El magisterio disidente concentrará el 80 por ciento de sus contingentes en la capital del país para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) determinó iniciar un paro nacional de labores el próximo primero de junio.
La resolución fue acordada durante las sesiones de la Asamblea Nacional Representativa (ANR), donde la dirigencia del magisterio disidente delineó una jornada de movilizaciones que se concentrará principalmente en la capital del país, con réplicas operativas en diversas entidades federativas.
De acuerdo con el plan de acción de la organización sindical, los contingentes de Chiapas, Zacatecas, Guerrero, Yucatán, Michoacán y la Ciudad de México arrancarán simultáneamente con bloqueos viales y manifestaciones.
Por su parte, la sección de Oaxaca, considerada la más numerosa, se incorporará formalmente a las actividades de protesta hasta el 25 de junio.
La estrategia del magisterio disidente contempla que el 80 por ciento de los docentes movilizados concentre sus actividades en la Ciudad de México, mientras que el 20 por ciento restante operará de forma paralela en los estados de origen.
Hasta el momento, la Asamblea Nacional no ha alcanzado un consenso definitivo respecto a la ubicación del plantón permanente. Las opciones que se mantienen bajo evaluación por parte de los comités de representación son la plaza del Zócalo capitalino, el Paseo de la Reforma o las inmediaciones del Estadio Banorte.
La jornada de lucha de la CNTE se planificó con el objetivo de coincidir con el desarrollo de la Copa Mundial de Fútbol, justa internacional que tiene programado su inicio en un periodo de 25 días.






