Renuncia funcionaria de Hacienda tras polémica en Palacio Nacional

Renuncia funcionaria de Hacienda tras polémica en Palacio Nacional

La decisión se tomó horas después de que la SHCP entregara al Congreso de la Unión los Precriterios Generales de Política Económica 2027.

La funcionaria Florencia Melany Franco Fernández, quien fue vista tomando el sol en una de las ventanas del Palacio Nacional, presentó su renuncia.

Franco trabajó en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) durante más de cuatro años. Se desempeñó como asesora del exsecretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, y más recientemente ocupaba el cargo de directora general de coordinación.

De acuerdo con datos de transparencia, percibió un ingreso neto anual de un millón 531 mil 984 pesos, según su más reciente declaración patrimonial pública.

La decisión se tomó horas después de que la SHCP entregara al Congreso de la Unión los Precriterios Generales de Política Económica 2027, documento que presenta un escenario preliminar sobre las metas del gobierno federal en materia económica, ingresos y gasto, como base para la elaboración del paquete económico del próximo año.

Sheinbaum anuncia relevo en la SRE: Roberto Velasco será el nuevo canciller tras salida de De la Fuente

Sheinbaum anuncia relevo en la SRE: Roberto Velasco será el nuevo canciller tras salida de De la Fuente

La mandataria informó que propondrá al Senado de la República su nombramiento.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio a conocer la salida del doctor Juan Ramón de la Fuente como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), debido a motivos de salud. Indicó que el exfuncionario forma parte de su proyecto de gobierno y que, una vez concluya su proceso de rehabilitación, se reincorporará en una nueva responsabilidad.

En el mismo anuncio, la mandataria informó que propondrá al Senado de la República al maestro Roberto Velasco Álvarez como nuevo canciller de México, quien hasta ahora se desempeñaba como subsecretario para América del Norte.

Velasco Álvarez fue designado como secretario de Relaciones Exteriores el 1 de abril de 2026. Es maestro en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago y licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana, en la Ciudad de México.

En su trayectoria dentro de la SRE, desde junio de 2020 estuvo a cargo del seguimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y Canadá como jefe de la Unidad para América del Norte. Posteriormente, en octubre de 2025, fue nombrado subsecretario para América del Norte por la presidenta Sheinbaum, y entre diciembre de ese año y principios de enero de 2026 se desempeñó como encargado de despacho de la Cancillería.

Durante los últimos seis años, encabezó diversas negociaciones bilaterales y trilaterales de alto nivel en temas como seguridad, movilidad humana, economía, frontera y gestión de aguas compartidas. Previamente, de diciembre de 2018 a mayo de 2020, fungió como director general de Comunicación Social de la SRE.

Asimismo, cuenta con experiencia en distintos niveles de gobierno, incluyendo cargos en la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal, la delegación Miguel Hidalgo y la Secretaría de Economía del Gobierno de México. Durante sus estudios de posgrado, fue editor en jefe de la revista Chicago Policy Review de la Escuela Harris de la Universidad de Chicago, donde también realizó una estancia en la oficina del alcalde de esa ciudad.

Nuevo estilo de gobernar en Puebla privilegia cercanía, territorio y diálogo directo: Armenta

Nuevo estilo de gobernar en Puebla privilegia cercanía, territorio y diálogo directo: Armenta

Cambia formato «las mañaneras» para mayor contacto directo con los representantes de los medios de comunicación.

El gobierno encabezado por Alejandro Armenta perfila un nuevo estilo de gobernar y comunicar basado en una premisa central: el poder debe estar al servicio de la gente y no por encima de ella. En su discurso, el mandatario plantea una ruptura con las viejas prácticas del poder y define una nueva ética pública en la que gobernar significa asumir una responsabilidad profundamente humana, con el pueblo en el centro de las decisiones, bajo criterios de austeridad, rendición de cuentas y sentido social.

Esa visión se traduce en una administración que busca dejar atrás el derroche, los privilegios y la distancia burocrática para dar paso a una gestión cercana, territorial y orientada al bienestar colectivo.

Con un cambio en el formato de las mañaneras y encuentros con los diferentes sectores sociales para discutir y enriquecer los proyectos para Puebla, este modelo político y comunicativo no se limita a la exposición de resultados; también apuesta por una forma distinta de relación con la sociedad.

La administración estatal perfila una comunicación más directa, menos centralizada y más arraigada en las regiones, con encuentros presenciales con medios de comunicación en distintos puntos del estado, a fin de escuchar de primera mano las problemáticas locales, explicar avances de gobierno y construir una narrativa pública con mayor proximidad territorial.

A ello se suman mesas de trabajo con todos los sectores sociales, económicos y productivos para revisar, analizar y enriquecer los diferentes proyectos estratégicos para Puebla, en un esquema donde el gobierno no solo informa, sino que dialoga, consulta y articula.

El discurso del gobernador refuerza esta lógica al insistir en que el desarrollo debe llegar a todas las comunidades, regiones, municipios y juntas auxiliares, y no concentrarse en unos cuantos espacios.

De ahí que uno de los rasgos más visibles de este nuevo estilo de gobierno sea su vocación territorial: presencia en el estado, atención regional, coordinación con municipios y contacto permanente con la ciudadanía.

También destaca una visión participativa, visible en el impulso a mecanismos donde las comunidades deciden prioridades, supervisan obras y se involucran en la ejecución de acciones públicas, como parte de una gobernanza más abierta y con corresponsabilidad social.

Otro componente clave es la construcción de acuerdos. Se busca combinar autoridad con diálogo, planeación con escucha y acción gubernamental con participación social.

En esa ruta, las mesas de trabajo con sectores empresariales, sociales, comunitarios, académicos y municipales representan una señal de apertura para convertir los proyectos públicos en procesos más compartidos, con mayor respaldo social y mejor lectura de las necesidades regionales.

Se trata, en los hechos, de una administración que intenta gobernar menos desde el escritorio y más desde el territorio, menos desde la unilateralidad y más desde la interlocución.