El alcalde de Cuernavaca solicitó a la Fiscalía de Morelos investigar a fondo el asesinato de Gabriel Rivas Ríos, ofreció entregar las grabaciones de videovigilancia del Ayuntamiento y sostuvo que corresponde a las autoridades ministeriales establecer el móvil del homicidio
El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, pidió que el asesinato del regidor Gabriel Rivas Ríos sea investigado con rigor y sin descartar ninguna línea de investigación, al tiempo que llamó a evitar especulaciones que puedan entorpecer el esclarecimiento de los hechos o generar conclusiones anticipadas sobre las circunstancias del crimen.
Ante los señalamientos que han surgido después del homicidio, el alcalde sostuvo que la prioridad debe ser identificar a los responsables, determinar el móvil de la agresión y garantizar que las investigaciones se desarrollen con apego a la ley.
Urióstegui informó que estableció comunicación con el fiscal general del estado, Fernando Blumenkron Escobar, a quien solicitó realizar una investigación exhaustiva para esclarecer el asesinato del integrante del Cabildo.

El presidente municipal también expresó la disposición del Ayuntamiento para colaborar con las autoridades ministeriales y proporcionar los elementos que puedan resultar útiles para reconstruir los hechos.
Entre ellos se encuentran las grabaciones de las cámaras de videovigilancia municipales, cuyo análisis podría contribuir a establecer los movimientos previos al ataque e identificar si el regidor fue seguido antes de la agresión.
La disposición de entregar este material constituye una vía concreta de colaboración institucional, particularmente en una investigación en la que la reconstrucción de los acontecimientos y la identificación de posibles responsables resultan fundamentales.
El alcalde reconoció que Gabriel Rivas Ríos había formulado señalamientos sobre presuntas irregularidades dentro de la administración municipal. Sin embargo, consideró prematuro establecer una relación directa entre esas denuncias y el asesinato sin contar con elementos derivados de las investigaciones.

En ese sentido, sostuvo que corresponde a la Fiscalía determinar si los señalamientos realizados por el regidor tienen alguna vinculación con el crimen o si existen otras circunstancias que deban investigarse.
La posición del presidente municipal busca distinguir entre las controversias políticas y administrativas que pueden presentarse al interior de un Ayuntamiento y las responsabilidades penales que únicamente pueden establecerse mediante una investigación sustentada en pruebas.
El homicidio ha generado cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y el ambiente político en Cuernavaca, por lo que el esclarecimiento del caso representa un asunto de especial relevancia para las instituciones municipales y estatales.
En este contexto, la actuación del gobierno municipal adquiere importancia no solamente por su obligación de colaborar con las autoridades, sino también por la necesidad de preservar la estabilidad institucional y evitar que las diferencias políticas sustituyan el trabajo de investigación.
La postura de Urióstegui se centra en que cualquier hipótesis debe ser examinada por las autoridades competentes y que ninguna posibilidad puede darse por acreditada antes de que existan resultados verificables.

Gabriel Rivas, regidor de Cuernavaca
El caso también plantea la necesidad de que las instituciones de procuración de justicia informen oportunamente sobre los avances de las indagatorias, sin comprometer su desarrollo ni vulnerar el debido proceso.
Para el gobierno de Cuernavaca, el esclarecimiento del homicidio representa un desafío que exige coordinación con las autoridades estatales, transparencia y disposición para aportar la información que sea requerida.
La colaboración ofrecida por el alcalde, particularmente mediante el acceso a los sistemas municipales de videovigilancia, constituye una medida que podría contribuir al trabajo de los investigadores.
Mientras la Fiscalía desarrolla las indagatorias, Urióstegui ha insistido en la importancia de evitar juicios anticipados y permitir que sean las pruebas las que conduzcan al esclarecimiento del asesinato.
La exigencia de justicia, la colaboración institucional y el respeto a las investigaciones son los elementos centrales de la posición asumida por el presidente municipal ante un crimen que demanda respuestas de las autoridades.
El esclarecimiento del asesinato de Gabriel Rivas Ríos será fundamental para brindar certeza a sus familiares, al Cabildo y a la sociedad de Cuernavaca, que espera conocer la verdad sobre lo ocurrido y que los responsables sean llevados ante la justicia.






