¿Se puede volver a ser la persona de antes después de haber padecido cáncer?
Miguel Camacho @mcamachoocampo
Hace dos años presenté en este espacio “Tengo cáncer… ¡No me puedo morir!” (https://www.dominiopublico.com.mx/pongamos-el-desorden-tengo-cancer-no-me-puedo-morir/), el testimonio de Narly, una sobreviviente de cáncer.
Hace unos días conversé nuevamente con ella, pero esta vez nuestra plática ya no fue sobre el tiempo que estuvo enferma, sino sobre lo que vino después de que le dijeron que había superado el cáncer.
“Me sentí muy contenta, muy tranquila, entre comillas. El hecho de que te digan que lo superaste no quiere decir que estés exenta de que vuelva a aparecer. Una queda en remisión y con el temor de que haya una recaída. Que digan que ya lo superaste alivia, pero también queda el miedo de que en cualquier momento pudiera regresar. Es algo que siempre va a estar latente y con lo que tenemos que aprender a vivir, sobrellevarlo, manejarlo”.
¿Se puede volver a ser la persona de antes después de haber padecido cáncer? Ella lo reflexiona así:
“Creo que la vida se parte en dos, en un antes y un después. Volver a ser totalmente igual, eso nunca va a pasar. Hay muchas cosas que cambian, ves la vida diferente. Aprendes a valorar cosas que de pronto antes dabas por sentadas”.
Uno de los cambios que el cáncer trajo a la vida de Narly fue en el terreno laboral.
“En lo laboral estás limitado a muchas cosas. Hay empleos donde no te van a contratar si saben que tuviste una enfermedad importante como el cáncer. Piensan que te vas a volver a enfermar y que van a tener que correr con gastos médicos, de pensión o jubilación. Entonces, no es fácil. A veces le toca a uno sortear esa situación”.
Le pregunté si le hubiera gustado contar con alguno de los tratamientos actuales cuando padeció la enfermedad. Me explicó que en su momento recibió los mejores tratamientos disponibles, pero que, por la condición genética de su cáncer, de tipo triple negativo, no es candidata a tomar medicamentos que reduzcan al mínimo la posibilidad de una recaída.
Asegura que una de las principales lecciones que ella y su familia aprendieron es a apreciar cada momento de la vida.
“Mis hijos desde chicos aprendieron que la vida es efímera”.
Cuando le pregunté qué le diría a su yo enferma, esto fue lo que me respondió:
“Que me quito el sombrero por su valentía y su fuerza, no física, sino mental, para superar las cosas”.
Hoy decidí dejar a un lado la política, porque de vez en cuando conviene detenerse y conocer historias de hombres y mujeres de carne y hueso. Personas que, después de enfrentar una enfermedad como el cáncer, tienen que aprender a vivir con lo que dejó atrás, con el temor de una recaída y con una nueva manera de mirar la vida.






