Los dichos de Trump causaron revuelo y aparecieron titulares como “Trump regaña a México en la ONU” o “Trump hunde a la 4T en la ONU”.

Miguel Camacho @mcamachoocampo

Donald Trump lo volvió a hacer. En esta ocasión, en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El mandatario estadounidense dijo que “México es el epicentro de la violencia de los cárteles”. Calificó de “inaceptable” que Estados Unidos comparta casi 3 mil 200 kilómetros de frontera con un territorio que, según él, está controlado por “cárteles enemigos”.

Dijo que eran como el ISIS del hemisferio occidental, “enemigos en guerra con la civilización” que usan el asesinato, la violación, la tortura y la extorsión como instrumentos de terror, y afirmó que deben ser “asesinados, exiliados o detenidos como combatientes enemigos, sin posibilidad de ser liberados”.

En el mismo discurso, sin embargo, soltó el contrapunto que casi nadie destacó en los titulares: “Estoy muy orgulloso de decir que tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos tenido grandes avances con México. Ellos tampoco quieren a los cárteles”.

Y añadió que “la seguridad y la protección llegarán a México” y que, cuando eso ocurra, “toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso para vivir y prosperar”.

En la mañanera, Claudia Sheinbaum no levantó la voz ni entró al ring. Primero recordó que Trump también había hablado de la buena relación y de los avances. Luego planteó lo que podría haber respondido:

“Yo podría decir: “Es muy difícil vivir junto a un país que tiene un nivel tan alto de consumo de drogas ilícitas”. O podría decir: “Es muy difícil vivir junto a un país que tiene tanta producción de armas””.

Y cerró:

“Pero no lo voy a decir… porque tenemos buena relación con el presidente Trump y el gobierno de los Estados Unidos. Entonces, estamos trabajando de manera coordinada y vamos avanzando”.

Obviamente, los dichos de Trump causaron revuelo y aparecieron titulares como “Trump regaña a México en la ONU” o “Trump hunde a la 4T en la ONU”.

Todos conocemos a Trump y su incontinencia verbal. De hecho, me gustó. Sí, leyeron bien, me gustó la respuesta de la presidenta. Por su ironía: decir las cosas, pero no decirlas, porque tenemos una buena relación con Trump y su gobierno.

Pero pongamos el desorden. Lo dicho por Trump en la ONU es una muestra del espacio que la 4T está dejando en el escenario internacional. Estoy seguro de que Trump no habría dicho lo mismo si la presidenta hubiera estado sentada en esa sala.

Usted podrá decir, con mucha razón, que esas reuniones no sirven para nada. Sin embargo, son una oportunidad para exponer ideas, tender puentes y estrechar manos con quienes pueden ayudar a impulsar el desarrollo del país.

En esas reuniones, quienes asisten no quieren hablar con un representante de… Quieren hablar con quien puede tomar decisiones y cerrar acuerdos.

México no puede darse el lujo de seguir perdiendo espacios internacionales, porque “santo que no es visto, no es venerado”.

EN EL TINTERO

La 4T tiene la fórmula para que Trump deje de molestar: comenzar a juzgar a narcopolíticos, incluso a los de su mismo partido.