Jalisco suma al menos 30 artefactos asegurados, entre minas terrestres y bombas para drones.

La guerra que libran el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa por el control de la región Altos Norte ha convertido a Teocaltiche y Villa Hidalgo en dos de los principales focos de riesgo por el uso de explosivos en Jalisco.

El secretario de Seguridad Pública del estado, Juan Pablo Hernández, confirmó que durante la actual administración la Policía Estatal ha asegurado al menos 30 artefactos explosivos, incluidos minas terrestres y dispositivos adaptados para ser lanzados desde drones.

Precisó que los hallazgos más recientes ocurrieron precisamente en Teocaltiche y Villa Hidalgo.

“Se han asegurado artefactos explosivos en Teocaltiche y también en Villa Hidalgo, por mencionar los más recientes”, declaró el funcionario durante la clausura de un curso especializado para técnicos en desactivación de explosivos.

Las autoridades estatales señalaron que los decomisos se concentran en municipios ubicados en los límites de Jalisco con Zacatecas y Michoacán, corredores estratégicos para el trasiego de droga y otras actividades del crimen organizado. Además de Teocaltiche y Villa Hidalgo, también se han localizado explosivos en Santa María de los Ángeles, Jilotlán de los Dolores, Zapotitlán de Vadillo y Santa María del Oro.

Hernández reveló que, además de los aseguramientos, durante la presente administración se han registrado al menos dos ataques en los que fueron utilizados artefactos explosivos, una modalidad criminal que ha obligado a reforzar la vigilancia y los protocolos de respuesta de las corporaciones de seguridad.

Para enfrentar esta amenaza, los técnicos de la Policía del Estado han recibido capacitación especializada por parte de la ATF de Estados Unidos, así como de las policías nacionales de España y Colombia, con el objetivo de identificar y neutralizar explosivos de manera segura.

El uso de minas terrestres y bombas improvisadas lanzadas desde drones refleja la creciente sofisticación del armamento empleado por los grupos criminales que disputan el territorio, especialmente en Teocaltiche y Villa Hidalgo, donde la confrontación entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa continúa elevando la violencia en la frontera norte de Jalisco.