Desde este miércoles comenzaron los operativos especiales para ubicarlos y desmantelar las estructuras criminales que encabezan.
La masacre de diez personas en Zacatecas provocó una respuesta inmediata del Gobierno Federal. El Gabinete de Seguridad intensificó la búsqueda de Ismael Zambada Sicairos, “Mayito Flaco”, y de Gerardo González Ramírez, “El Geras”, considerados dos de los principales generadores de violencia en la entidad y objetivos prioritarios de las autoridades federales.
Como parte de esa estrategia, la Secretaría de la Defensa Nacional envió 100 integrantes del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, quienes desde este miércoles iniciaron un operativo de alto impacto en coordinación con la Guardia Nacional y autoridades de los tres órdenes de gobierno.

Fuentes del Gabinete de Seguridad consultadas señalaron que la prioridad del despliegue es fortalecer la localización y captura de ambos líderes criminales, así como desmantelar las células que operan bajo su mando en Zacatecas y la región limítrofe con Jalisco.
Los elementos castrenses partieron de la Base Aérea Militar de Santa Lucía a bordo de un avión Boeing 737 de la Fuerza Aérea Mexicana con destino al Aeropuerto Internacional “General Leobardo C. Ruiz”, donde de inmediato se incorporaron a las operaciones de la 11/a Zona Militar.

El nuevo contingente se suma a los 400 efectivos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional desplegados desde el pasado 19 de julio, reforzando la presencia federal en los municipios de Zacatecas, Guadalupe y Fresnillo, considerados focos de la disputa entre grupos del crimen organizado.
De acuerdo con la Defensa, las Fuerzas Especiales realizarán patrullamientos, reconocimientos terrestres y operaciones focalizadas para localizar y desarticular organizaciones delictivas, contener a los generadores de violencia y recuperar el control en las zonas con mayor incidencia criminal.

La ofensiva federal ocurre después del homicidio de diez personas, entre ellas empresarios, ganaderos y dos funcionarios municipales, un ataque que evidenció la capacidad operativa de los grupos criminales para ejecutar acciones de alto impacto y desafiar a las instituciones de seguridad.
Las investigaciones federales mantienen bajo la mira a “Mayito Flaco”, identificado por autoridades como uno de los líderes de una facción del Cártel de Sinaloa, y a “El Geras”, señalado como operador regional del Cártel Jalisco Nueva Generación en la franja que comparten Jalisco y Zacatecas, donde ambas organizaciones mantienen una disputa por el control territorial.
Con el reforzamiento militar, el Gobierno Federal busca cerrar el cerco sobre ambos objetivos prioritarios, contener la escalada de violencia y desarticular las estructuras criminales responsables de la confrontación que mantiene a Zacatecas como uno de los estados con mayor presión en materia de seguridad.






