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Ante la ausencia de Nicolás Maduro, la responsabilidad recae en la vicepresidenta Delcy Rodríguez por «falta temporal» del mandatario. Ahora tendrá la obligación de convocar a elecciones en los próximos 30 días, según la ley de Venezuela

El ataque en terriorio de Venezuela para capturar al presidente de ese país, Nicolás Maduro, ha provocado reacciones entre los diferentes líderes políticos mundiales y también en la clase política de Estados Unidos.

Varios legisladores demócratas estadounidenses condenaron el ataque. El senador Rubén Gallego dijo que «es vergonzoso» que Estados Unidos haya pasado de «ser el Policía mundial a ser el abusador mundial en menos de un año».

Delcy Rodríguez, vicepresidenta venezolana, ha exigido una prueba de vida del presidente Maduro: «Nosotros desconocemos el paradero del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores. Exigimos al presidente Donald Trump prueba de vida inmediata del presidente Maduro y de la primera dama».

Pedro Sánchez, presidente de España, ha publicado en X.com que están haciendo un seguimiento exhaustivo y ha confirmado la información de esta mañana de Albares sobre la embajada y consulado españoles en Caracas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha confirmado que también están siguiendo muy de cerca la situación y que esperan que haya una transición pacífica y democrática. Recuerda, además, que cualquier solución debe respetar la carta de las Naciones Unidas.

Los gobiernos de Colombia, estado fronterizo con Venezuela, y de Cuba, aliado político de Caracas en la región, fueron los primeros en pronunciarse tras los reportes de las explosiones y antes de la información de la detención del presidente venezolano.

«El Gobierno de la República de Colombia observa con profunda preocupación los reportes sobre explosiones y actividad aérea inusual registrados en las últimas horas en la República Bolivariana de Venezuela, así como la consecuente escalada de tensión en la región», dijo en X el presidente colombiano Gustavo Petro.

Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel denunció los hechos y demandó «urgente» una reacción de la comunidad internacional contra lo que considera un «criminal ataque» de EE.UU. a Venezuela.

«Nuestra #ZonaDePaz está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América», añadió Díaz-Canel.