Subrayó que su gobierno mantendrá una postura firme en defensa del derecho internacional y del respeto entre los Estados.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México no puede estar de acuerdo con el uso de la fuerza para derrocar o remover al presidente de otro país, al advertir que se trata de una línea que no debe cruzarse bajo ninguna circunstancia, pues constituye una violación directa a la soberanía de las naciones.
Durante su posicionamiento, la mandataria sostuvo que, aun cuando existan desacuerdos políticos o ideológicos con algún gobierno —como ocurre en el caso de Venezuela y la administración de Nicolás Maduro—, ello no justifica una intervención armada ni acciones coercitivas desde el exterior.
Sheinbaum reiteró que la política exterior de México se rige por los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias, los cuales, enfatizó, deben respetarse sin excepciones ni interpretaciones selectivas.
Finalmente, subrayó que su gobierno mantendrá una postura firme en defensa del derecho internacional y del respeto entre los Estados, al advertir que el uso de la fuerza en los asuntos internos de otros países sienta precedentes peligrosos para la estabilidad del escenario global.






