Arribarán el 15 de febrero de 2026 en una aeronave militar tipo Hércules C-130 de la Fuerza Aérea estadounidense, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Campeche «Ingeniero Alberto Acuña Ongay»
El Senado de la República aprobó este miércoles la entrada de 19 marinos estadounidenses al territorio nacional, destacando que esta medida contribuirá a una «mejor seguridad» para México.
Este proceso se aceleró mediante un «fast track», dispensando requisitos como la publicación anticipada del dictamen, debido a la inminencia de la llegada de los marinos programada para el 15 de febrero.
La solicitud fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a través de un oficio enviado por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, invocando el artículo 76, fracción I de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que requiere aprobación senatorial para la entrada de tropas extranjeras.
Detalles de la Entrada y el Adiestramiento
Los 19 marinos pertenecen al Equipo 2 de los Navy SEALs, las fuerzas especiales de élite de la Marina de Guerra de Estados Unidos.
Arribarán el 15 de febrero de 2026 en una aeronave militar tipo Hércules C-130 de la Fuerza Aérea estadounidense, aterrizando en el Aeropuerto Internacional de Campeche «Ingeniero Alberto Acuña Ongay».
Permanecerán en México hasta el 16 de abril de 2026, fecha en la que la misma aeronave regresará para repatriarlos junto con su equipo.
El adiestramiento se llevará a cabo en el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina, ubicado en la exhacienda San Luis Carpizo, Campeche, y en el Sector Naval de Ciudad del Carmen.
El evento, denominado «Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales» (2 APA-2026), busca fortalecer habilidades tácticas individuales y colectivas, promoviendo la compatibilidad operativa entre la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Armada de México (UNOPES) y los Navy SEALs.
Los marinos ingresarán con armamento y equipamiento militar, pero la aprobación enfatiza que no se trata de una intervención armada, sino de una cooperación bilateral estrictamente supervisada.
Al concluir el ejercicio, la Secretaría de Marina (SEMAR) deberá remitir un informe detallado al Senado dentro de los 30 días posteriores, como lo solicitaron legisladores de oposición.






