Logo blanco Dominio Público

Hay una investigación que busca determinar por qué los elementos municipales de Teocaltiche y corporaciones estatales no acudieron en apoyo de los efectivos federales.

El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México inició una investigación contra la policía municipal de Teocaltiche y autoridades de seguridad del estado de Jalisco por la presunta omisión de apoyo a una base de la Guardia Nacional que fue atacada por sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) el día en que fue capturado y abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.

El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, y el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, instruyeron revisar a detalle cada uno de los llamados de auxilio emitidos a través del sistema de radiocomunicación federal que opera en zonas de alta violencia en Jalisco.

De acuerdo con fuentes oficiales, la revisión busca determinar por qué los elementos municipales de Teocaltiche y corporaciones estatales no acudieron en apoyo de los efectivos federales, pese a que se trata del mismo canal por el cual las policías locales solicitan respaldo cuando detectan presencia de civiles armados en la región.

La molestia de las autoridades federales radica en que los oficiales bajo el mando de la presidenta municipal de Teocaltiche, Silvia Margarita Villalobos, y del secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández, no respondieron durante la emboscada contra la base de la Guardia Nacional.

Ataque con vehículos blindados y armas de alto poder

El ataque ocurrió el pasado domingo en una base ubicada en una de las entradas al municipio de Teocaltiche, punto estratégico que conecta con Nochistlán de Mejía, zona identificada como área de operaciones del grupo criminal.

De acuerdo con reportes oficiales, el atentado dejó un elemento de la Guardia Nacional muerto y dos más heridos. El principal responsable señalado es Gerardo González Ramírez, alias “El Geras”, identificado como líder regional del CJNG.

El comando armado habría arribado a la base en al menos seis camionetas blindadas. Tres de los vehículos realizaron disparos directos contra las instalaciones, mientras otros tres formaron un cerco para facilitar la retirada. Las instalaciones federales registraron cientos de impactos en la barda perimetral, zaguanes y torres de vigilancia.

Imágenes captadas por drones de inteligencia militar revelaron que los agresores utilizaron dos vehículos tipo “monstruo”, blindados de fabricación artesanal y equipados con armamento de alto calibre, incluyendo ametralladoras operadas de manera remota. El uso de estas unidades elevó significativamente el nivel de riesgo del ataque.

Personal de la Secretaría de la Defensa Nacional repelió la agresión, lo que obligó a los atacantes a huir del lugar.

Las autoridades federales continúan con las investigaciones tanto para dar con los responsables materiales del ataque como para deslindar responsabilidades por la presunta falta de apoyo de corporaciones locales y estatales.