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Localizan seis plantíos de marihuana en zona rural de Teocaltiche

Localizan seis plantíos de marihuana en zona rural de Teocaltiche

En el lugar también fue desmantelado un sistema de riego por goteo que mantenía en crecimiento las plantas.

Elementos de la Policía Estatal de Jalisco localizaron y destruyeron seis extensos sembradíos de marihuana en la zona serrana de Los Altos, siendo el municipio de Teocaltiche el punto de referencia más cercano al operativo, lo que refuerza su posición como una de las áreas más vulnerables al cultivo ilícito en el estado.

El hallazgo se dio durante un sobrevuelo de vigilancia en una zona de difícil acceso, ubicada a aproximadamente 25 kilómetros de Teocaltiche, 14 de Jalostotitlán y 10 de Cañadas de Obregón. Esta área montañosa, de difícil acceso terrestre, ha sido históricamente utilizada por grupos criminales para ocultar actividades ilícitas, aprovechando la complejidad del terreno.

Tras identificar indicios desde el aire, los oficiales realizaron un recorrido a pie en el que ubicaron seis sembradíos con un total de 10 hectáreas sembradas. Se contabilizaron más de 700 mil plantas de marihuana, con una altura promedio de 1.60 metros y una antigüedad aproximada de cuatro meses.

En el lugar también fue desmantelado un sistema de riego por goteo que mantenía en crecimiento las plantas, evidencia de una operación bien organizada. A través de este sistema, el agua era distribuida de manera eficiente para maximizar el desarrollo del cultivo.

Además, se localizaron dos campamentos improvisados, equipados con cinco tiendas de campaña fabricadas con lonas, bolsas plásticas y troncos. En su interior se encontraron cobijas, víveres y diversos químicos, aparentemente utilizados para procesar la marihuana, lo que sugiere que en el sitio no sólo se cultivaba la droga, sino que también se preparaba para su posible distribución.

La zona fue asegurada por las autoridades, y tras establecer comunicación con el Ministerio Público, se procedió a la destrucción total de las plantas, el sistema de riego y demás objetos encontrados. La marihuana fue incinerada en el lugar como parte del protocolo.

Este operativo refuerza la preocupación por el creciente uso del territorio de Teocaltiche y sus alrededores por parte de grupos del crimen organizado. A pesar de su ubicación rural y su baja densidad poblacional, el municipio continúa figurando en reportes de seguridad debido a su cercanía con rutas utilizadas para el trasiego de drogas y su compleja geografía.

Las autoridades no reportaron detenidos, pero aseguraron que continuarán con los patrullajes en la región para ubicar a los responsables y evitar que estas actividades se repliquen.

Gobierno de #Jalisco desacredita a funcionarios asesinados en #Teocaltiche sin darles posibilidad de defensa

Gobierno de #Jalisco desacredita a funcionarios asesinados en #Teocaltiche sin darles posibilidad de defensa

A penas matan a uno y el gobierno de Pablo Lemus no tardó en insinuar una posible relación con grupos delictivos.

El asesinato de Ramón Grande Moncada, director de Seguridad Pública de Teocaltiche, ha reavivado una preocupante tendencia dentro del gobierno de Jalisco: la estigmatización sistemática de funcionarios asesinados, al ser señalados públicamente por presuntos vínculos con el crimen organizado, sin que exista evidencia contundente ni posibilidad de defensa.

Grande Moncada fue ejecutado el pasado martes frente a su familia. De inmediato, las autoridades estatales informaron que el mando policiaco tenía vencidos sus exámenes de control y confianza desde hacía nueve meses, aunque había agendado una cita para actualizarlos.

A pesar de que sus evaluaciones anteriores estaban aprobadas, el gobierno de Pablo Lemus no tardó en insinuar una posible relación con grupos delictivos, replicando un discurso oficial que se ha vuelto cada vez más recurrente.

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Desde la desaparición de ocho policías en febrero —cuatro de los cuales fueron encontrados ejecutados— la administración estatal ha intensificado su narrativa de “depuración institucional”.

Sin embargo, más que demostrar una estrategia clara contra el crimen organizado, esta postura parece orientada a exculparse ante la creciente inseguridad en la región, culpando a los propios elementos caídos.

El patrón es evidente: convertir a los funcionarios asesinados en sospechosos póstumos permite justificar operativos fallidos, evadir responsabilidades políticas y sostener la idea de que las corporaciones locales estaban infiltradas desde su base. Esta narrativa, además de ser frágil, impide construir justicia para las víctimas y deja a las familias sin posibilidad de limpiar el nombre de sus seres queridos.

La región norte de Jalisco, particularmente municipios como Teocaltiche y Villa Hidalgo, permanece bajo vigilancia estatal tras el desarme de sus policías municipales en febrero. La Secretaría de Seguridad estatal informó que será hasta dentro de dos semanas cuando se inicie la revaluación de los 35 elementos de Teocaltiche y los 40 de Villa Hidalgo, con miras a su reentrenamiento e incorporación posterior.

Ramón Grande Moncada ya había estado al frente de la policía municipal en 2021, durante la administración del entonces alcalde Juan Manuel Vallejo Pedroza, quien también es investigado por supuestos vínculos con grupos criminales, tras el hallazgo de un sistema de videovigilancia clandestino operado desde la comisaría.

El caso de Grande Moncada se suma a una lista creciente de funcionarios municipales de Teocaltiche que, además de perder la vida en contextos violentos, son desacreditados públicamente sin proceso alguno. Esta práctica no solo mina la confianza en las instituciones, sino que convierte a los servidores públicos en blanco de una narrativa institucional que criminaliza a las víctimas y elude responsabilidades desde el poder.

Teocaltiche exige justicia tras asesinato del director de la policía municipal

Teocaltiche exige justicia tras asesinato del director de la policía municipal

Investigan presuntos vínculos del comisario asesinado con el crimen organizado.

La comunidad de Teocaltiche vive momentos de consternación y profunda preocupación tras el asesinato del director de la Policía Municipal, Ramón Grande Moncada.

En representación del ayuntamiento y de los habitantes del pueblo, el secretario de la presidencia municipal, José Luis Perreira, expresó su sentir ante la tragedia.

Perreira aseguró que, desde que las autoridades estatales y federales asumieron el control de la seguridad pública en la zona, han trabajado de forma coordinada con el objetivo de restablecer la paz y garantizar la protección de la ciudadanía.

“Hemos solicitado informes diarios sobre la situación y, desde el ayuntamiento, hemos tocado puertas en busca de respuestas. Lo que el pueblo exige es claro: justicia, protección y una resolución inmediata a los hechos de violencia que se viven día con día”, declaró el funcionario.

También se refirió al comunicado difundido en redes sociales por el gobierno municipal, en el cual exigían mayor seguridad para la población.

Aclaró que dicho mensaje representa el sentir colectivo de Teocaltiche ante el ataque ocurrido recientemente, en el que, además del fallecimiento del comisario, resultó herida su esposa y su hijo de 15 años fue testigo de lo ocurrido al encontrarse en el vehículo durante el atentado.

Luego del asesinato a balazos del Comisario de Seguridad de Teocaltiche, Ramón Grande Moncada, autoridades han abierto una línea de investigación para esclarecer posibles vínculos del mando policiaco con el crimen organizado.

De acuerdo con reportes previos al desarme de la policía municipal, elementos de la corporación habrían señalado desde febrero que Grande Moncada recibía órdenes de un grupo delictivo que opera en la región. Estas declaraciones ahora toman relevancia en el contexto del homicidio, mientras se intensifican las indagatorias para determinar si el crimen está relacionado con dichos señalamientos.