La clínica donde se aplicaron los sueros vitaminados fue clausurada y que el médico que administraba las sustancias ya fue identificado
El Secretario de Salud, David Kershenobich, confirmó que tanto el establecimiento involucrado como el profesional médico operaban bajo marcos legales y contaban con autorizaciones vigentes. Sin embargo, las investigaciones preliminares apuntan a una contaminación bacteriana crítica en los productos biológicos como la causa principal de la tragedia.
El balance actual de la emergencia sanitaria es de 10 personas afectadas: seis han fallecido, dos fueron dadas de alta y dos permanecen hospitalizadas, una de ellas en estado de gravedad.
Según Kershenobich, los análisis revelaron niveles alarmantes de glóbulos blancos y fenómenos de coagulación intravascular en las víctimas, síntomas inequívocos de una sepsis generalizada provocada presuntamente por agentes patógenos en las soluciones administradas.
Ante la gravedad de los hechos, la clínica fue clausurada de manera inmediata y definitiva. Para profundizar en el origen de la bacteria, las muestras de tejido y de las sustancias aplicadas han sido trasladadas al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.
Aunque la clínica estaba autorizada, varios de los procedimientos se realizaban de forma irregular en domicilios particulares, lo que pudo comprometer la asepsia de los sueros.
En tanto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, detalló que la Fiscalía General de Sonora es la encargada de investigar el caso y que la Secretaría de Salud está interviniendo, mediante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para determinar qué fue lo que ocurrió, deslindar responsabilidades y cancelar tanto a la clínica como a las personas que resulten responsables.






