Sergio “Checo” Pérez recorrió Paseo de la Reforma al volante de un monoplaza de Cadillac, donde miles de aficionados mexicanos se reunieron para disfrutar de una exhibición que acercó la emoción de la Fórmula 1 a las calles de la Ciudad de México

El piloto mexicano Sergio «Checo» Pérez hizo vibrar la Ciudad de México con una exhibición de su monoplaza de Cadillac, entre el Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora, en el Paseo de la Reforma. 

Miles de aficionados disfrutaron el showrun gratuito, con el que Checo celebró sus 300 Grandes Premios en la Fórmula 1.

Entre rugidos, derrapes y el entusiasmo desbordado de miles de aficionados, el piloto mexicano ofreció una exhibición inolvidable a lo largo de Paseo de la Reforma. El evento sirve como antesala del Gran Premio de México.

Sergio “Checo” Pérez sufrió los baches y topes de Paseo de la Reforma esta mañana. Justo en la vuelta sobre la glorieta del Ángel de la Independencia, el piloto mexicano dribló su automóvil para esquivar un bache.

El monoplaza utilizado fue un coche basado en un chasis de Fórmula 2 (Dallara F2 2018), modificado para lucir como un Fórmula 1 de Cadillac. No se trata del monoplaza oficial de competición de F1 de la escudería, sino de un vehículo adaptado para exhibiciones y demostraciones.

Aunque su apariencia recuerda a un auténtico F1, su configuración técnica no es la misma que la de un monoplaza de la máxima categoría.