Las encuestas divulgadas el sábado por Datafolha y Quaest situaron a ambos candidatos en un escenario de competencia cerrada
Los colegios electorales de Brasil abrieron este domingo para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el opositor Flávio Bolsonaro compiten por la Presidencia del país.
Unos 158 millones de ciudadanos están convocados a votar en una jornada que también definirá a seis gobernadores.
En el extranjero, cerca de 919 mil brasileños se registraron para participar en los comicios, un incremento de 32 por ciento respecto a las elecciones de 2022.
Lula acudió a votar en una escuela de São Bernardo do Campo, municipio vecino a São Paulo, donde afirmó que los brasileños salieron a las calles para “defender sus conquistas”. También planteó la elección como una decisión sobre el respeto a los símbolos nacionales y criticó a sus adversarios por, según dijo, querer gobernar con la bandera estadounidense.
Por su parte, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llamó a la población a acudir a las urnas “haga lluvia o haga sol”. El candidato opositor sostuvo que la esperanza se ha convertido en miedo para los brasileños y atribuyó a la actual administración el deterioro de las condiciones económicas y de seguridad.
En la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo 47 por ciento de los votos, con 56.1 millones de sufragios, mientras que Lula alcanzó 45.16 por ciento, equivalente a 53.8 millones de votos.
São Paulo concentra el mayor número de electores, con 21.5 por ciento del padrón nacional, seguido de Minas Gerais, Río de Janeiro, Bahía y Paraná, de acuerdo con datos del Tribunal Superior Electoral.






