Recordó que personajes como Guillermo Ortiz, quien fue gobernador de la institución, y Ernesto Zedillo, quien posteriormente fue presidente de la República, son dos de los beneficiarios de esas altas pensiones

La presidenta Claudia Sheinbaum pidió al Banco de México (Banxico) realizar una revisión interna de las pensiones vitalicias que perciben sus exgobernadores y exaltos funcionarios de esa institución.

La propuesta de la mandataria busca ajustar los esquemas de retiro del banco central a los lineamientos de austeridad que rigen en la administración pública federal.

Durante su conferencia de prensa la mandataria aclaró que el Banco de México no fue incluido en la reciente reforma impulsada por su gobierno para topar o eliminar las llamadas «pensiones doradas».

Explicó que la redacción del dictamen delimitó de forma precisa qué instituciones quedaban sujetas a la normativa, respetando la naturaleza jurídica del órgano autónomo.

“Por lo pronto se resolvió desde la Consejería Jurídica a favor el mayor derecho, no puede haber pensiones mayores en ciertas instituciones, como son Comisión Federal de Electricidad, la antigua Luz y Fuerza del Centro, Nafinsa, Banobras. En las instituciones descentralizadas del gobierno no pueden pasar esas pensiones del salario de la Presidenta”.

A pesar del margen legal que ampara dichos cobros, Sheinbaum Pardo señaló que la continuidad de estos beneficios multimillonarios plantea un debate ético frente a la ciudadanía.

Si bien puntualizó que el cobro de estas prestaciones no constituye un acto ilegal o «inmoral» al estar sustentado en la normativa interna vigente de Banxico, sugirió que la propia junta de gobierno del banco central evalúe voluntarios o internos ajustes en favor de la equidad financiera.