El expresidente también acusó al embajador de EU, Ronald Johnson, de intervenir en asuntos de México

El expresidente Andrés Manuel López Obrador calificó de “canallesco” el retiro de la visa estadounidense a su hijo Andrés Manuel López Beltrán y señaló al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de haber dado su visto bueno a la decisión.

De acuerdo con una revisión hecha por el medio digital Sin Embargo, en su nuevo libro Pueblo, el exmandatario acusó al Gobierno estadounidense de actuar sin motivos y de buscar afectar la autoridad moral y política de su movimiento, además de favorecer a sectores de la derecha mexicana.

“De ese tenor dogmático y canallesco fue la decisión que tomaron en el Departamento de Estado con el visto de Marco Rubio (…) de quitarle la visa a mi hijo Andrés Manuel, sin ningún motivo o razón”, escribió López Obrador.

En la publicación, también cuestionó la participación de la Embajada estadounidense y de agencias como la CIA, la DEA y el FBI en las acciones contra el narcotráfico en México. Consideró que estas intervenciones responden a intereses políticos y a una intención de mantener influencia sobre el país.

El expresidente sostuvo que las campañas contra México y los discursos sobre migración y combate al narcotráfico suelen intensificarse durante los procesos electorales en Estados Unidos.

Otro de los temas abordados por López Obrador en Pueblo fue la participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Chihuahua, que calificó como ilegal y contraria a la soberanía nacional.

Asimismo, criticó al embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, por sus declaraciones sobre posibles acciones judiciales en Estados Unidos contra presuntos lavadores de dinero y políticos mexicanos vinculados con el narcotráfico.

El exmandatario consideró que Johnson ha asumido una postura más cercana a la de un policía que a la de un diplomático y cuestionó lo que describió como una actitud intervencionista del representante estadounidense.

“Este Embajador que, repito, no es diplomático ni tampoco político, que más bien actúa como un excitado y entrometido policía, debería ser más ecuánime y menos prepotente”, expresó.

López Obrador también hizo una comparación entre Johnson y los antiguos embajadores estadounidenses Josephus Daniels y Henry Lane Wilson, al señalar que la política exterior de Estados Unidos debe basarse en el respeto a la soberanía de otros países.