La agresión se registra en una región donde autoridades y representantes de distintos sectores han señalado la presencia de problemas relacionados con extorsiones y otras actividades delictivas

Por Luis Alberto Beltrán | Cuenta de X: @reporteroyosoy

Tlaquiltenango, Morelos.- Un elemento del Ejército Mexicano murió y otro resultó herido luego de que personal del 108 Batallón de Infantería fuera atacado por civiles armados durante un patrullaje en la comunidad de Palo Grande, en Tlaquiltenango.

La agresión ocurrió alrededor de las 00:25 horas de este sábado sobre la calle Gorriones, donde los militares realizaban recorridos de vigilancia como parte de las labores de seguridad en esta zona del sur de Morelos.

De acuerdo con los primeros reportes, durante el patrullaje los elementos castrenses fueron sorprendidos por sujetos armados, lo que derivó en un intercambio de disparos. Habitantes de la comunidad reportaron haber escuchado varias detonaciones durante el enfrentamiento.

En el ataque resultaron heridos dos militares y un civil, quien presuntamente habría participado en la agresión. Los elementos del Ejército fueron trasladados a un hospital para recibir atención médica, pero uno de ellos falleció posteriormente debido a la gravedad de las lesiones.

Luego de los hechos, fuerzas de seguridad federales y estatales implementaron un operativo en la zona para ubicar a los presuntos responsables. Como parte del despliegue fueron detenidos dos civiles, quienes quedaron a disposición de las autoridades correspondientes.

La Fiscalía General del Estado de Morelos y la Fiscalía General de la República iniciaron las investigaciones para esclarecer la mecánica de los hechos y determinar la situación jurídica de las personas detenidas.

El 108 Batallón de Infantería mantiene presencia en municipios de la región sur de Morelos, donde realiza labores de vigilancia y apoyo a las corporaciones de seguridad.

Hasta el momento, no se había emitido un posicionamiento oficial por parte del Gobierno de Morelos ni de la 24 Zona Militar respecto al ataque.

La agresión se registra en una región donde autoridades y representantes de distintos sectores han señalado la presencia de problemas relacionados con extorsiones y otras actividades delictivas.

Durante una reciente marcha por la paz, el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, manifestó su preocupación por el incremento de presuntos cobros de piso en Tlaquiltenango, incluso contra familias por el simple hecho de tener una casa y dejarlos vivir en el municipio.