La jornada concluyó con un reclamo colectivo para esclarecer los homicidios y fortalecer las condiciones de seguridad para quienes integran la comunidad universitaria

Por Luis Alberto Beltrán | Cuenta de X: @reporteroyosoy

Cuernavaca, Morelos.- Con pancartas, fotografías, flores y consignas, más de 300 estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) marcharon este martes por las calles de Cuernavaca para exigir justicia por el asesinato de Claudia Tacoronte Aguilera, joven española que realizaba una estancia de intercambio académico en la institución.

La movilización comenzó alrededor de las 9:30 horas en el Campus Chamilpa. El contingente avanzó por avenida Universidad y posteriormente tomó distintas vialidades de la capital morelense. La mayoría de los participantes acudió vestida de negro y algunos cubrieron sus rostros.

Durante el recorrido, elementos femeninos de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana acompañaron a los universitarios, mientras automovilistas y comerciantes mostraron solidaridad con la protesta. Algunas personas incluso entregaron agua a los manifestantes.

“¿Cómo quieres que me calle si nos quitaron a Claudia?”, “Que estudiar no nos cueste la vida” y “Viniste por un sueño y te arrebataron la vida”, fueron algunas de las consignas que marcaron la marcha.

Claudia Tacoronte Aguilera, de 21 años y originaria de España, fue asesinada el pasado sábado mientras participaba en la Feria de la Planta Medicinal, en la Casa de la Cultura de Cuautla. La joven se encontraba en Morelos como parte de un intercambio académico entre la Universidad de Granada y la UAEM.

La primera parada de los estudiantes ocurrió frente a las instalaciones de la 24ª Zona Militar, donde lanzaron consignas y realizaron pintas en la barda ubicada sobre avenida Emiliano Zapata.

El contingente continuó hasta la Fiscalía General del Estado, en la colonia Buena Vista, donde nuevamente exigieron el esclarecimiento del homicidio y que el caso no quede impune.

Más tarde, los manifestantes hicieron una tercera parada en la Glorieta de Identidad, en Tlaltenango, donde también realizaron pintas.

Después de más de cuatro horas de recorrido, los universitarios llegaron a la calle Rayón, en el Centro Histórico, donde se encontraron con comerciantes ambulantes que habían instalado puestos para la verbena de las fiestas patrias y pretendían impedir el paso hacia el Zócalo.

La presencia de una madre de familia que acompañaba a los estudiantes permitió abrir un diálogo con el dirigente de los comerciantes, Benjur Hernández Bringas. Tras alcanzar un acuerdo, los vendedores retiraron el bloqueo y los manifestantes continuaron su camino hacia la Plaza de Armas Emiliano Zapata.

Ya en el Zócalo, parte de las vallas metálicas colocadas para los preparativos de la ceremonia del Grito de Independencia fueron derribadas.

Posteriormente, un grupo de manifestantes rompió cristales y ocasionó daños en oficinas de Palacio de Gobierno, además de lanzar cohetes.

Hasta ese momento no se habían reportado personas lesionadas a consecuencia de estos hechos.

En la plancha del Zócalo, los estudiantes colocaron flores, fotografías y pancartas en memoria de cuatro jóvenes asesinadas durante los últimos meses: Kimberly, Karol, Michelle y Claudia.

La jornada concluyó con un reclamo colectivo para esclarecer los homicidios y fortalecer las condiciones de seguridad para quienes integran la comunidad universitaria.